Este fin de semana hemos estado jugando como locos a la beta de Tom Clancy’s The Division. Toda la redacción y colaboradores de FS GAMER se ha lanzado arma en mano a imponer el orden en esta Nueva York asolada por la viruela… y no hemos sido los únicos: hoy vemos el dato de que la beta de The Division ha congregado a más de 6,4 millones de jugadores, lo que la ha convertido en la más exitosa de la presente generación. Tras nuestro paso por el juego, hemos tomado nota de algunos consejillos básicos que pueden serte útiles cuando seas tú mismo quien se ponga en la piel de un agente especial en el nuevo juego de Ubisoft. Más adelante, cuando podamos jugar a fondo a The Division, publicaremos una guía más completa; pero seguro que estos consejos te son útiles en tus primeras horas de acción el próximo 8 de marzo. Carga la mochila de munición, coge un par de granadas y un botiquín y sígueme, que nos vamos de misión…

Pero antes… ¡lee nuestras primeras impresiones de The Division!

Cobertura o muerte

The Division es un juego de disparos basado en coberturas. Te avisa desde que arranca. Por tanto, si te lanzas a pecho descubierto contra un grupo de enemigos y te vuelan la cabeza antes de que puedas correr dos pasos, no le eches la culpa a nadie más que a tu propia temeridad. Aprende a controlar bien la mecánica de cubrirte, disparar apuntando desde una posición segura, girar esquinas y cambiar entre coberturas. Recuerda que para pasar de una cobertura a otra tienes que mantener el botón o la tecla correspondiente pulsada: si la sueltas antes de estar a salvo de nuevo te vas a quedar a mitad de camino y con cara de tonto (durante los escasos segundos que sigas con vida, al menos).

Pero eso no es todo: lanzarte a la batalla sin ton ni son sentándote tras la primera cobertura que pilles también puede ser una buena receta para acabar rodeado. Fíjate bien en tu entorno, y si tienes la oportunidad elige una cobertura que tenga varias posibles “vías de escape” cercanas si las cosas se ponen feas; por muy buena que sea una defensa, si está rodeada de campo abierto estarás vendido. La situación ideal para empezar un combate es una cobertura que te permita evolucionar hacia una zona u otra del campo de batalla para tratar de flanquear a tus enemigos. Si estás en grupo junto con otros amigos, procurad vigilaros los costados y la espalda unos a otros. Y no os amontonéis, que los enemigos también llevan granadas. Hablando de lo cual…Observa a tu enemigo

No te confíes: por lo que hemos visto en la beta, The Division es un juego más exigente de lo que parece. En una misión o un encuentro, rara vez tendrás que enfrentarte a una sola oleada de enemigos; incluso en la dificultad normal puedes encontrarte en apuros antes de lo que piensas. El primer paso para derrotar a tu enemigo es conocerlo bien. Observa bien las distintas categorías de enemigos e interioriza sus patrones de comportamiento; es la mejor forma de anticiparte a ellos y evitar que te conviertan en pintura roja para el asfalt.

En la beta nos encontramos principalmente tres tipos de enemigos: para empezar los malos estándar, que llevan sus armas de fuego normales y corrientes igual que tú. Aprovecha los momentos en que recargan munición para dispararles, y no dudes en tirarles una granada si se amontonan dos o más. Si te enfrentas a un grupo más o menos grande, cambia de cobertura siempre que te dejen un respiro; estar en movimiento es la única forma de evitar que te rodeen o como mínimo se abran tanto en el escenario que tengas que enfrentarte a frentes muy distintos al mismo tiempo. Ojo, que algunos tienen granadas; su zona de explosión se marca con un círculo rojo. También usan granadas deslumbrantes, que te dejan atontado durante unos segundos.

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Otro de los tipos de enemigo que hemos visto son los matones con armas cuerpo a cuerpo, que básicamente corren hacia ti con un bate de béisbol y cara de malas pulgas. Aunque pueden hacer mucho daño si consiguen golpear, de por sí no son muy peligrosos: como van por la vida sin cobertura, derribarlos es un tiro al pato. El problema es que cargan mientras nos disparan sus amigos y tampoco podemos derribarlos tan alegremente como nos gustaría: los soldados con armas de fuego los utilizan para obligarte a salir y concentrar el fuego mientras ellos te llenan de plomo. No obstante, si los dejas acercarse un poco puedes dispararles sin tener que asomarte de la cobertura para apuntar, y caen con facilidad.

Finalmente, también nos encontramos con enemigos con lanzallamas. El armamento pesado es un verdadero problema, pero estos chicos tienen una ventaja: si les disparas a la bombona de combustible se convierten en fuegos artificiales. Un pequeño reto de puntería, cierto, pero es la forma más efectiva (y espectacular) de acabar con ellos, y con un poco de suerte con todo el que ande cerca. En el juego final seguro que habrá más tipos de enemigo, pero conocer a estos tres tipos básicos te será útil en las primeras misiones de la historia.

Tunea tus armas y equipo

El sistema de crafteo del juego es básico para tu supervivencia a largo plazo. Podrás sobrevivir a las primeras misiones con lo puesto, pero si quieres tener opciones de supervivencia en la Zona Oscura vas a tener que aprender a tunear tus armas y equipo para sacarle partido a las fortalezas de tu estilo de juego… y cubrir lo mejor posible tus debilidades. Pero no te preocupes: aunque al principio no te parezca así, a poco que juegues unas cuantas misiones habrás acumulado suficiente botín sin darte cuenta como para empezar a trabajar.

El sistema de crafteo tiene su chicha, así que ya hablaremos de él con calma más adelante; por ahora, te dejamos sólo tres consejos de cara a tus primeros pasos por Nueva York. Primero: cada vez que termines una batalla date una vuelta con calma y recoge todo. Caramba, ya que te has partido la cara, al menos que te sirva para algo. Segundo: revisa habitualmente tu mochila, sobre todo al volver a la base. Marca como basura todo aquello que no necesites; además de liberar espacio podrás obtener recursos para el crafteo. Tercero: las modificaciones de armas son temporales e intercambiables; si tienes una nueva arma favorita colócale todas esas mejoras tan chulas que le habías puesto a la anterior.

Gana experiencia antes de lanzarte a la Zona Oscura

La Zona Oscura puede ser un lugar muy, muy desagradable incluso si estás preparado para ella; si entras ahí alegremente como si no fuera nada te van a hacer picadillo en minutos. Antes de empezar con el PvP de The Division, nivela tu personaje lo más que puedas para mejorar sus habilidades. Además de ir realizando misiones de la historia del juego, los Encuentros son una buena forma de ganar experiencia; te aparecerán marcados en el mapa, así que estate atento para salir al paso de todos los que se produzcan.

Hay más formas de ganar experiencia. Recuerda que estás ejerciendo de miembro de una división especial del ejército dedicada a la protección de civiles, así que echar una mano tiene su premio. Si te encuentras a un civil fastidiado, darle un botiquín te premiará con experiencia. Dicen las malas lenguas que matar a los pobres perros que vagabundean por Nueva York también sube EXP, pero no soy capaz de hacerle daño a un perro ni cuando el daño es de mentira y el perro es virtual.

Y por supuesto, siempre puedes jugar las misiones del Modo Historia en Difícil. Sí, morirás unas cuantas veces, pero en el fondo no tienes que perder nada más que la paciencia. Jugando en dificultad alta no sólo ganarás mucha más experiencia, sino también mejor botín de armas y equipo… y de paso practicarás mejor tu puntería y desplazamiento entre coberturas, algo que nunca viene mal de cara a enfrentarse a los muchos agentes renegados que hay por ahí sueltos.

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Y ya en la Zona Oscura, cuidado con lo que haces

La Zona Oscura es el área del juego donde se permite el combate entre jugadores, pero el caso es que en principio no es del todo una zona de PvP, o al menos no necesariamente. Hay encuentros contra enemigos controlados por la IA (te aparecerán marcados en morado) en los que puedes participar en equipo que dejan un buen botín al caer. El asunto es que, claro, hay jugadores con malas intenciones que o bien participan en la lucha sólo para aprovechar la confusión y cargarse a los que llevan botín (se les ve con la mochila de color amarillo)… o bien esperan a que se acabe todo para cargarse tranquilamente a los que sobrevivan.

Por eso, mientras llevas botín encima habrá agentes que te vean como un cofre de tesoro con patas, así que cada vez que tengas la oportunidad busca una zona de extracción para que el helicóptero se lleve todo el botín que has obtenido. Si ves a lo lejos un icono de calavera roja que se te va acercando, es un jugador que ya ha traicionado a otros agentes. Si no estás en un grupo más grande, tu personaje no ha subido de nivel, no llevas mucha munición o si, en general, no crees poder afrontar la lucha con garantías, será mejor que huyas. Y si en vez de una calavera son unas cuantas, sal por piernas a menos que estés en un grupo grande y razonablemente bien coordinado o te apetezca una pelea dura: un equipo de agentes renegados es un peligro a tener en cuenta en cualquier circunstancia.

Y si eres tú quien quiere convertirse en renegado… Bueno, prepárate para no poder fiarte ni de tu abuela: estarás marcado como tal ante el resto de agentes, así que cualquiera es un enemigo potencial. Eso sí, el juego premia con botín muy valioso a quienes se vuelven renegados y sobreviven suficiente tiempo. Si tienes buena puntería y un personaje potente, puede que el riesgo merezca la pena… ¡sobre todo si tienes a mano unos cuantos amigos fiables con los que aliarte para asolar la Zona Oscura!

Con estos sencillos consejos podrás afrontar las primeras horas de juego en The Division con algo más de seguridad. Sigue atento a FS GAMER, que iremos publicando guías mucho más detalladas para ayudarte a recuperar el control sobre Nueva York. ¡Buena suerte ahí fuera, agente!

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