A los 74 años de edad, un paro cardíaco se nos llevó el pasado sábado día 5 a Ray Tomlinson, considerado el padre del correo electrónico. Esta noticia no es nueva y, seguramente, ya la habréis leído en múltiples medios que se han hecho eco de la misma; pero en FSGamer hemos querido ir un poco más allá y hemos investigado la vida de este programador e ingeniero estadounidense para traeros cinco cosas que probablemente no sabíais ni de él ni del mayor de sus inventos. ¿Queréis saber porque abandonamos el romántico proceso de escribir cartas manuscritas para acabar enviando mensajes electrónicos? Seguid leyendo.

El correo electrónico no nació con Internet

A pesar de lo que todos podamos pensar, el email no nació con Outlook, ni Hotmail o Gmail: en 1967, Ray fichó por BBN, una empresa de alta tecnología que fue clave en el desarrollo de Arpanet, la precursora de Internet y red usada mayoritariamente por grandes corporaciones y organismos militares de la época. En septiembre de 1971, y ya con BBN integrada en Arpanet, Ray recodificó el programa SNDMSG de “Send Message” (enviar mensaje) para poder enviar mensajes a otros usuarios conectados a una red más grande, esto es, a usuarios conectados a diferentes servidores dentro de la red de Arpanet. Así nació lo que hoy conocemos como correo electrónico.

¿Por qué la arroba?

Lo que hoy por hoy para nosotros resulta algo sumamente común no fue elegido precisamente al azar. El uso del símbolo arroba (@) tiene un porqué totalmente justificado. Ray necesitaba un símbolo que le ayudara a diferenciar entre el nombre de usuario y el servidor al que estuviese conectado (usuario@servidorX), pero no podía utilizar ningún símbolo como paréntesis, guiones o comas, ya que estos eran totalmente comunes en los lenguajes de programación y operación de las computadoras de la época. Básicamente a Ray no le quedó otra que usar la arroba por encontrarse en todos los teclados del mundo sin tener ningún uso concreto.

¿Qué ponía en el primer email enviado?

Esta es, probablemente, una de las anécdotas más curiosas y divertidas de la historia de Ray Tomlinson. Disponía de dos ordenadores, uno junto al otro, que usaba para sus intentos de envío de mensajería mediante su adaptación de SNDMSG. Tras varios intentos fallidos Ray consiguió enviar un mensaje de unos de los ordenadores al otro. Por fin lo había conseguido… pero tan sólo envió símbolos sin sentido y aleatorios que ni el mismo recordaba. Eso sí, su segundo mensaje fue para sus compañeros explicándoles cómo podían usar el servicio. Algunos de sus colegas le aconsejaron que no perdiera mucho el tiempo con aquello; al parecer no le veían mucho futuro al asunto… ¡Visionarios!

El hombre más allá del email

Aunque quedará en el recuerdo de todos como el inventor del correo electrónico, Ray Tomlinson fue una persona muy polifacética que, antes de fichar por BBN, completó un máster en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts; sí, el de los cerebritos) donde se especializó en el campo de la síntesis del habla. Continuaría aquel trabajo años después junto con otros desarrollos importantes, como el diseño de computadoras o protocolos de red.

Reconocimiento tardío

Suele decirse que más vale tarde que nunca, y el caso de Ray es un buen ejemplo de ello. Por todo su trabajo y su contribución al desarrollo de la red, fue incluido en el Salón de la Fama de Internet (una suerte de museo virtual de la Internet Society donde se reconoce las aportaciones de personas claves en el desarrollo de Internet)… ¡en 2012! Tres años antes, en 2009, recibió el premio Príncipe de Asturias  a la investigación científica y técnica, junto a Martin Cooper, por su aportación al desarrollo del correo electrónico y de la telefonía móvil, respectivamente.

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