Ser el sucesor de un juego tan aclamado como Elder Scrolls IV: Oblivion es algo que marca. Marca tanto en niveles de atención como de exigencia, y para ello Bethesda Softworks ha puesto toda la carne en el asador. Así, meses antes de su lanzamiento, ya nos permitieron ir viendo lo que sería el juego en sus oficinas de Londres. No sólo para ver el estado en el que se encontraba sino, también, para que nos pudieran contar en persona algunos de los muchos puntos en los que han querido perfeccionar o desarrollar el título. Porque este Elder Scrolls V: Skyrim es de dimensiones épicas no sólo en cuanto a cuestiones técnicas sino también en cuanto a elementos a observar y ya con su versión final nos han hecho falta más horas de las que jamás admitiremos para analizarlo a conciencia.

No sólo leyendas

Han pasado doscientos años desde los acontecimientos de Oblivion. Doscientos años en los que el linaje de los Septim ha perdido poder y el conflicto entre clases y razas se acentúa desde los pasillos de los palacios hasta los más sucios bares de las más nauseabundas tabernas. Todo un entramado político y social en el que podremos entrar o no, con nuestro personaje que, dependiendo de su raza, será mejor o peor visto por los diferentes lugares que visite. Un nórdico jamás será bien visto en una casa de campo de los Thalmor. En cambio, un elfo que sería bien visto allí no debiera arriesgarse a vagar sólo por las calles de Ventalia mientras que de los kahijitas desconfiará todo el mundo. En este sentido Skyrim retoma mucho los detalles centrados en las disputas raciales de Elder Scrolls 3: Morrowind, sólo que ahora a ello le suma un entramado político y civil enorme al meternos de lleno  en una guerra civil en ciernes en la que, como hemos dicho antes, puedes tomar parte o no.

Todo eso sólo será una parte del puzle ya que, además de ello, tenemos los viejos cultos Daédricos con sus respectivas misiones, diferentes facciones más o menos encubiertas y aventuras puntuales que nos asaltarán antes, durante y después de la trama principal del juego. Porque si estamos en Skyrim y no en cualquier otra zona de Tamriel es porque es aquí donde están ocurriendo hechos ya pre-dichos por antiguos pergaminos y leyendas. Es en estas frías y rocosas tierras de Skyrim donde los dragones, esos seres en teoría extintos, están volviendo a la vida… y parece ser que tú tendrás algo que ver en todo ello al tener extraños dones. Es lo que tiene ser un “sangre de dragón.

Tu héroe a medida

Pero nos hemos adelantado. Porque toda esa política, guerra en ciernes, bandos a los que unirse, gremios a los que poder unirse o leyendas que corroborar son algo que haremos, o no, en la forma que queramos. Para ello, y como es habitual en la franquicia, podremos hacernos un personaje a medida, tanto de raza como de personalización total de facciones. Además contaremos con un buen número de habilidades que podremos desarrollar a partir de su uso y conseguir así subir de nivel e ir especializándonos a medida que jugamos.

A diferencia de otros juegos a la hora de desarrollar tu personaje no se premia la consecución de misiones. Conseguir acabar tal o cual encargo será algo que tenga que ver con el mundo que te rodea, lo que cuenta a la hora de mejorar tu personaje es el uso que hagas de sus habilidades. Así, cada habilidad tiene su propio nivel y será llegando a cantidades concretas de subidas de niveles de cualquier habilidad que conseguiremos subir de nivel. Esta subida de nivel nos permite mejorar nuestra magia (que aumentará nuestro medidor de “combustible mágico”), vida (obviamente aumentará nuestros puntos de vida) y aguante (que nos permitirá, además de poder llevar a cuestas más kilos de peso, realizar más golpes seguidos o carreras más largas).

Además esta subida de nivel nos permitirá gastar un punto en cada uno de los árboles que tiene cada habilidad y que le otorga opciones especiales en ella… siempre que la haya utilizado lo suficiente. Así el árbol de “Discreción” comenzará aumentando nuestro índice de probabilidad a ser detectado. Este primer punto se puede otorgar sin habernos agachado nunca. Pero si queremos otorgarle un punto a la habilidad especial más potente de esta especialidad (que nos permite “desvanecernos” prácticamente) tendremos, además de haber gastado puntos en las habilidades especiales previas, haber hecho un uso masivo del andar ocultándonos a la vista de los transeúntes, monstruos y demás pobladores de Skyrim.  El sistema al final es intuitívo y realmente logra premiar nuestro uso de las habilidades.

Un último apunte sobre esta evolución de personajes nos lleva a la dificultad del juego. En esta ocasión Bethesda no ha realizado el re-escalado de los enemigos del juego en función de nuestro nivel… o al menos no del todo. Ahora es posible que, si con toda nuestra buena o mala intención, nos encontramos con un gigante y le atacamos siendo unos recien llegados a Skyrim este nos aplaste de un sólo golpe. Ahora bien, también es cierto que en fases avanzadas del juego el título sube el peligro de enemigos “menores” como las ratas gigantes para que no nos confiemos demasiado.



Avanzando en todos los sentidos

Habréis visto los vídeos: la calidad gráfica del título, incluso en sus versiones de consola, queda patente no sólo en cuanto a paisajes, ofreciendo algunos de los más bellos y bucólicos entornos que podrás encontrar en consolas, sino con unos personajes perfectamente detallados, una cantidad considerable de fauna salvaje más allá de personajes y monstruos y unos efectos muy logrados. En este sentido la cantidad y calidad del trabajo que atesora el título de Bethesda es algo superlativo convirtiendo el título en un nuevo referente gráfico para cualquier juego de “mundo abierto” en el que somos libres de movernos por donde queramos. Desde los paisajes más nevados y luminosos a las más oscuras y tenebrosas cuevas, pocas veces podrás encontrar en un título tanto trabajo y tan bien acabo.

Incluso en muchas ocasiones las sombras, pese a los dientes de sierra que se pueden apreciar por las limitaciones propias de la plataforma, nos harán disfrutar de nuestro paseo por aquellas tierras del norte. Y todo ello en un mundo vivo, donde los lugareños hacen su vida normal, las tiendas abren ciertas horas del día, los pescadores salen a pescar, los niños se van a casa cuando oscurece… o puede que veamos a dragones atacando animales salvajes y mensajeros siendo atacados por bandidos.

El que el título deje de lado grandes urbes como la capital que veíamos en Oblivion para centrarse más en poblaciones más o menos pequeñas de la zona más nórdica del universo del juego no exime a Skyrim de ofrecernos todo un elenco de diversidad cultural reconocible incluso en el diseño de las propias poblaciones. Así podemos encontrarnos poblados más “imperiales” como Soledad, otras de estilo más nórdico como Carrera Blanca u otras más pesqueras como la peligrosa Riften.

Y sí, hemos dicho que hay poblaciones que se llaman Soledad o Carrera Blanca… porque por primera vez en toda la franquicia Elder Scrolls el juego viene íntegramente traducido y doblado al castellano. Es decir: desde la enorme cantidad de voces que oiremos hasta el último de los centenares y centenares de libros que podremos encontrarnos en el juego viene en perfecto castellano. Todo un punto a favor del juego que agradecerán aquellos que no dominen el inglés y que denota cuanto trabajo hay invertido en el título.

Habiendo entrando ya en el apartado sonoro la banda sonora de Skyrim vuelve a mostrarse como otro de los puntos fuertes de la franquicia Elder Scrolls. Desde el ya tan escuchado Sons of Skyrim del primer vídeo del juego hasta las diferentes músicas que pondrán tensión o calma en los momentos precisos,

Juego infinito

Skyrim puede durar tanto como quieras. Acabar la campaña “principal” no supone, ni mucho menos, el final del juego ya que el resto del mundo sigue viviendo sus vidas, teniendo sus problemas y necesidades. Además siempre tendremos cosas que hacer incluso cuando resolvamos todos los conflictos, seamos los jefes de todos los grupos y hayamos acabado de profanar todas y cada una de las incontables localizaciones con las cuenta el juego ya que diferentes grupos y facciones tendrán trabajo que se irá generando de forma aleatoria una vez hayamos cumplido las misiones “básicas”.

Esta solución dota al juego de una vida casi infinita, si bien le confiere un nivel de sensación de victoria menor. Es decir: Por un lado está bien porque como decimos siempre tendremos cosas para hacer, pero por otro lado esto hace que, una vez completemos alguno de los puntos más épicos del juego nos encontremos con que sí, de vez en cuando oiremos a algún soldado comentar el “oh, fuiste tú el que hizo…” pero la vida sigue igual y tu proeza, digna de los semi-dioses, no te exime de tener que sobornar al guardia de turno si te pillan haciendo algo que no debes.

Conclusión

Elder Scrolls V: Skyrim es enorme. No tanto en en dimensiones de mapa, sino en cantidad de localizaciones, misiones, personajes, fauna, detalles, guiños,… en vida que hay en su territorio. Pocas veces, por no decir nunca, encontrarás un título que atesore tanto buen trabajo acumulado. Bethesda no sólo mejora su fórmula en parte escuchando a los fans y en parte probando nuevas ideas, sino que además con el paso de los títulos va aprendiendo a culminar de forma más satisfactoria sus, por otro lado, bien llevados desarrollos de las diferentes historias. No obstante aún les queda saber dar con la fórmula para que todo el buen trabajo que realizan para tenernos enganchados incontables horas realizando innumerables misiones consigan ofrecernos finales a la altura de ese desarrollo. Un debe que lo aleja de la perfección pero que no evita que, antes, durante y después de los mismos tengamos un soberbio videojuego.

Lo mejor: Pocos juegos enganchan tanto en su desarrollo. Dragones, muchos dragones. Multitud de frentes en los que poder actual y una personalización ejemplar. Los guiños a Willow, Sleepy Hollow,…

Lo peor: Aún les falta saber ofrecer un premio mejor a tantas horas de buen juego.

Te gustará si…: Quieres un juego con el que poder tirarte horas y horas jugando, si te gustan las aventuras en mundos de corte medieval-fantásticos o simplemente los buenos videojuegos.

No te gustará si…: Quieres sacarle pronto todos sus logros/trofeos o aborreces todo lo que tenga que ver con elfos y magos.

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