Muchos han sido los juegos que, poco a poco, han ido poblando el catalogo del iPhone o iPad a lo largo del tiempo. Pero es ahora, cuando los juegos que realmente hacen uso del potente hardware de los dispositivos IOS empiezan a aparecer, que podemos hablar de una segunda generación de juegos. Siempre quedarán los juegos que no por tener menos presupuesto dejan de ser menos divertidos, como por ejemplo Angry Birds. O ver a estudios de mucho renombre pegar el salto a IOS, tal es el caso de ID Software y su RAGE.

Después de haber puesto en boca de todos su demo técnica Epic Citadel y ver los entornos que Epic había creado, ahora llega el turno de echarle el guante a la versión final del juego. Infinity Blade ya está entre nosotros.

Una espada para gobernarlos a todos

Es encomiable el esfuerzo de los desarrolladores por dotar a este tipo de juegos de una trama argumental digna, pero es que, en este caso, es casi inexsistente. Somos un fornido caballero que debe vengar la muerte de su padre a manos de un tirano que posee la Infinity Blade, una espada capaz de asestar devastadores golpes y, mediante la sangre derramada por el filo del arma, asimilar las habilidades de los enemigos caídos. Ya está, eso es todo, en una introducción con el motor del juego se nos muestra cómo un guerrero es derrotado por el jefe final, el cual empuña la espada que da nombre al juego. Así empieza nuestra andadura.

De esta manera tomamos el control del juego en forma de guerrero. Con esta premisa argumental Epic nos pone manos a la obra, ante nosotros se presenta un titulo muy bien cuidado graficamente y con toques de RPG, pero que falla en la mecánica. Lo único que tendremos que hacer es avanzar derrotando a los paladines del malo de turno para poder llegar hasta él. Los combates se suceden de forma rápida y, por norma general, son fluidos y entretenidos, por lo menos la primera media hora, luego se repiten sin cesar, tan sólo cambian los colores de las texturas de ellos o la armadura. El combate es lo que mejor resuelto está, pero peca de ser bastante repetitivo. Asestaremos mandobles a diestro y siniestro y deberemos jugar con las esquivas y con los bloqueos para superar al oponente, siempre vigilando el escudo que puede llegar a romperse.

Como ya hemos comentado, el componente RPG está presente ya que cada enemigo abatido nos dará puntos de experiencia y con ellos subiremos niveles. Con cada nivel subido se nos obsequiará con unos puntos para distribuir en unos atributos tales como vida o armadura. A lo largo de los recorridos hay dispersos tesoros y bolsas con dinero, que podremos intercambiar por armas, armaduras, yelmos o hechizos. Y es que la magia tambien tiene su papel en el juego ya que, mediante gestos en la pantalla, lanzamos potentes conjuros con efectos elementales; es loable que lo incluyan, así hay más diversidad para combatir. Incluso se puede asestar un potente golpe especial si rellenamos la oportuna barra en forma de esfera.

De todas maneras, una vez que lleguemos al final y nos topemos con el general de las huestes demoníacas, lo mas probable es que nos derrote a la primera puesto que sus ataques son desproporcionados y más rápidos que los nuestros, pero aquí no termina todo ya que, al ser derrotados, empezaremos otra vez desde el principio del mismo recorrido. Eso sí, se mantendrán los mismos niveles adquiridos, los objetos y el dinero, para comenzar como el hijo 20 años despuás y asi todas las veces hasta que nos maten.

Sinceramente, me costó unas cuatro líneas de sangre poder derrotarle. A pesar de que el recorrido es siempre el mismo, podremos alterarlo mediante rutas alternativas, aunque nunca pasan de dos. También será posible mover la camara de izquierda a derecha para poder explorar el entorno y recolectar algún item que otro y eso es todo lo que concierne a la exploracion; en ningún momento podremos manejar y mover al personaje, lo que hace que dé una falsa sensacion de libertad.

Los entornos que rodean a este título son de verdad de lo mejor que se ha visto en la App Store y, por ende, en cualquier otro tipo de tienda de descarga digital. A la altura de RAGE. Escenarios ricos en detalles y reflejos en tiempo real son sólo algunos ejemplos de lo que muestra este Infinity Blade. Los personajes están construidos con todo lujo de detalles, las armaduras que visten están detalladas al milímetro, de esa manera podremos ver detalles y filigranas por todas las vestimentas que portamos. Mención aparte para los reflejos y para las animaciones de los enemigos, que están muy curradas y, además, son muy fluidas. Todo esto no seria posible sin la inestimable ayuda del laureado Unreal Engine 3 de Epic. Lo han conseguido portar de forma magistral y eso se nota, como ya hemos comentado antes en todo lo que concierne a los graficos. A la hora de intercambiar golpes, la vista pasa a ser parecida a la del Gears of War, salvando las diferencias.

En cuanto al apartado sonoro, deciros que se queda en discreto, las músicas se mezclan con el juego de una manera discreta, nunca entorpece y no molesta. Esa es su mayor pega, es difícil crear una partitura que, a pesar de no ser estridente, se aprecie en cada nota, eso no pasa en este titulo. Lo que si que se desmarca es el golpear de las espadas contra los escudos; en general, los efectos son buenos y contundentes, además de aportar ese puntito con que la música no ha sabido dotar al juego.

Conclusion

Un titulo arcade, rapido y frenetico, con el punto que un RPG da y que aporta un antes y un después en los juegos para dispositivos móviles. No tiene nada que envidiar a cualquier otro juego para las portátiles.

Lo mejor: Los graficos gozan de gran factura y la puesta en escena es brutal, los combates se suceden a un buen ritmo, podemos comprar mejoras en la tienda.

Lo peor: Mecánica de juego muy repetitiva, sólo un escenario.

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