Killzone ha sido la franquicia con la que Sony ha querido consagrar los juegos de acción en primera persona en su consola. Es cierto que cuenta con todos los desarrollos multiplataforma, pero nunca un shooter de factura propia ha despuntado, con grandes ventas, en el catálogo de Sony.

Killzone fue un gran intento, agradó a la crítica y la recepción en ventas no fue totalmente negativa, haciendo que Sony tomase la determinación de adquirir el estudio holandés encargado del desarrollo: Guerrilla Games.

En 2009, y precedido de una expectación abrumadora, llegó Killzone 2, que si bien volvió a agradar la crítica especializada, aunque con varios peros, en ventas volvió ha realizar una actuación discreta… para lo que se espera a una gran superproducción.

Llegamos a 2011 y Sony ha movido toda su maquinaria para apoyar al que es considerado el primer gran lanzamiento de la multinacional japonesa este año. Para ello ha lanzado una campaña de marketing enfocada a captar todo tipo de jugadores y ha dejado a Guerrilla Games tiempo suficiente para darle un lavado de cara a una saga que, por H o por B, no termina de despegar.

Veamos si es suficiente.


Guerrilla continúa con su guerra

Killzone 3 arranca justo donde terminó su predecesor, descuidad, nos vamos a ahorrar los destripes argumentales. Para el que desconozca la historia de la franquicia recomendamos leer este artículo, publicado la semana pasada.

En resumidas cuentas nos encontramos con un apartado más trabajado que en Killzone 2, algo que se agradece, a pesar de que el anterior capítulo ya contaba con una historia más que interesante.

Los seguidores de la franquicia notarán una serie de cambios en la narración, más acordes a la fórmula narrativa utilizada por Naughty Dog en Uncharted 2, buscando la espectacularidad en los planos, en las situaciones y el dinamismo y la agilidad en la narración en definitiva.

Un cambio, que no es negativo, puesto que en todo momento se capta la atención del jugador con pequeños o grandes giros en la misiones o en el argumento en general.

Además, esta evolución en la narración argumental ha permitido que Guerrilla Games pueda plasmar sus ideas con mayor variedad de situaciones jugables, que ya comentaremos en unos momentos.

En resumidas cuentas podemos decir que Killzone 3 ha mejorado narrativamente y argumentalmente, con una historia que, sin ser una maravilla, engancha y se muestra sólida, con unos personajes bien construidos y humanizados.

Por poner un pero, podemos decir que, nuevamente, Guerrilla Games demuestra que el final de sus juegos no es su punto fuerte, cerrando la aventura de forma abrupta, sin concesiones sentimentales que permita paladear con calma al usuario los últimos coletazos del título  .

Haciendo la guerra

El apartado jugable es el que muestra los cambios más evidentes. El primero de todos es su cambio en los controles. Uno de los puntos más criticados de su anterior entrega fue su control un tanto “ortopédico” para lo que suele ser un juego de acción en primera persona.

Vistas las críticas, los holandeses han decidido, por un lado, no perder a aquellos que se adaptaron a su propuesta en Killzone 2 y, por otro, no perder a futuribles consumidores, por lo que han configurado un mapa de controles alternativo, idéntico al que se puede disfrutar en otros referentes del género como Call of Duty.

Superado el escollo de los controles, el usuario se encontrará con un juego de unas 8 horas de duración, muy variado, espectacular y ágil.

Y llegamos así a la segunda novedad de Killzone 3. El cambio en la forma de narrar y en el argumento del juego ha permitido, como hemos dicho antes, que Guerrilla muestre situaciones más variadas y diferentes a las que nos tiene acostumbrados.

Si habéis jugado a su anterior entrega, sabéis que algo que se criticó mucho, además de su control, fue su apartado jugable que mostraba una serie de altibajos similares a los de una mala montaña rusa.

En esta ocasión, Guerrilla Games ha buscado dos referentes. En lo narrativo a Uncharted, influencia que se deja notar en las situaciones del argumento y el desarrollo de sus personajes y Call of Duty, por la espectacularidad de su ejecución final en el pantalla.

Con estos dos referentes y alguno más, el estudio ha combinado un coctel que es diferente a Killzone 2: más ágil, variado, diferente y dinámico. El juego sigue siendo un título de acción lineal, no esperéis grandes novedades, porque no ha reinventado la rueda, pero sí que es diferente a lo que nos tienen acostumbrados los holandeses.

Así pues las misiones tendrán pequeñas variantes entre ellas y a lo largo de su desarrollo. Tan pronto estamos pegando tiros a todo lo que se menea como estamos pilotando un tanque, o resguardados en las sombras para ser sigilosos, como nos enfundamos la armadura de un mecha, o nos batimos el cobre en una batalla espacial… Es esta variedad, en algunos momentos espectacular, la que hace que el jugador siga para adelante buscando sorprenderse nuevamente con el título.

De fondo subyace un juego de acción lineal, con eventos scriptados y una IA predecible, pero acabas haciendo tantas cosas en el desarrollo de una misión que esos pequeños fallos quedan empañados.

La variedad también se encuentra en los enemigos, mejor diseñados e introducidos en el título. Daba la sensación de que Guerrilla no quería aprovechar las posibilidades fantásticas que brinda un mundo de ciencia ficción.

Un añadido interesante es el modo cooperativo, que venía como anillo al dedo al título. No estamos, nuevamente, ante una revolución, pero si que es un añadido interesante.

No podía faltar el modo multijugador, que regresa en este tercer capítulo con sustanciales mejoras. Sobre todo en lo que respecta a la clase que elegimos para jugar. Ahora están todas desbloqueadas de inicio, pudiendo evolucionar como queramos y cambiando si así lo preferimos.

En los mapas encontramos un punto negro, a pesar de ser muy variados, como lo visto en el modo campaña, estos se nos antojan demasiado escasos, aunque estamos seguros de que Guerrilla lanzará nuevos mapas en formato descargable.

Dibujando la guerra

Killzone 2 ya un título dechado de virtudes técnicas, que dejó con la boca abierta a más de uno, consagrándose en su momento con el techo técnico de PlayStation 3, aunque fuese batido más adelante por Uncharted 2.

Killzone 3 regresa con un objetivo en mente: volver a ser el estandarte gráfico en las consolas de esta generación. Y podemos decir que si no lo consigue, Bulletstorm presenta muy buenas maneras, está muy cerca, a falta de ver cómo se desenvuelve el CryEngine de Crytek en consolas.

Lo nuevo de Guerrilla Games muestra escenarios considerablemente más amplios y vastos, llenos de detalles y elementos que los dotan de vida y realismo. Además el estudio no ha escatimado en efectos gráficos para mostrar entornos de un ambiente hostil creíbles e impactantes visualmente.

Los efectos de post procesado y la iluminación son, literalmente, espectaculares.

Además, todas las escenas mostradas son realizadas, como no podía ser de otro modo, con el motor gráfico del juego y es en estos vídeos en el que podemos apreciar el inconmensurable trabajo realizado en captura de movimiento, tanto corporal como facial.

Música, sonido y edición española

Nuevamente la Banda Sonora del título, sobre todo el tema principal y el de los créditos, merecen mención aparte, por sus arreglos, su interpretación y armoniosa melodía.

El resto de temas, sin desmerecer, cumplen con su papel y en algunos momentos elevan la épica de lo mostrado en pantalla.

Lo mismo podría decirse de los cuidados efectos de sonido.

El doblaje, como nos tiene acostumbrados Sony, roza el sobresaliente, con grandes actores de doblaje firmando un trabajo muy bien realizado, aunque hay un par de voces que las hubiese intercambiado entre ellas, para que casasen mejor con los personajes, aún así nada grave.

Conclusiones

Killzone 3 es el mejor shooter de acción en primera persona lineal que podrás encontrar en el catálogo de PlayStation 3. Además corrige aquellos errores que disgustaron tanto en Killzone 2, mostrando un argumento más variado y por tanto una acción más diversa, diferente, ágil y dinámica

Si no te gustan este tipo de juegos no te entusiasmará, pero a lo mejor en el cooperativo o en el modo multijugador encuentras un reto interesante.

Lo mejor: Argumental y narrativamente supone un salto cualitativo, la variedad jugable, el doblaje está muy bien, algunas armas y gadgets Helghast son muy divertidos y devastadores, gráficos muy cuidados, multijugador largo y remozado.

Lo peor: La IA es muy predecible, poco rejugable, puede haber perdido parte de su esencia “Killzone” por el camino.

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