Cuando juntas en un mismo estudio para realizar un nuevo proyecto con una nueva franquicia a gente de contrastada calidad la apuesta es arriesgada. Más si estás dispuesto a sacar un primer título como preámbulo e iniciación al que va a explotar más a fondo todo el universo que R.A. Salvatore (de cuya mente han salido personajes que han poblado venerables franquicias como Baldur’s Gate) .

Por ello había de contar Kingdoms of Amalur: Reckoning con un llamativo aspecto del que se hizo cargo en sus diseños el ilustre Todd McFarlane. El resultado visual del juego de Big Huge Games luce bien ofreciendo un universo lleno de vivos colores y personajes característicos de la fantasía medieval. Quizá demasiado característicos. El elenco de personajes, tanto afables como enemigos no destaca especialmente por ofrecernos nada realmente llamativo, pero eso no quita para que lo que haya esté llevado con solvencia. De igual modo las, en teoría, ya arcaicas murallas invisibles que guían rutas únicas eran cosa del pasado y sin embargo estarán plenamente vigentes en Reckoning, pero esto se ve en gran parte paliado con unos combates vistosos especialmente según vamos avanzando en nuestra especialización. Por su parte la banda sonora del juego acompaña bastante bien tanto los momentos de combate como los más tranquilos, pero siempre sin lograr ofrecer algo realmente reconocible pasado un rato.

La historia que se nos cuenta en  Kingdoms of Amalur: Reckoning tampoco es ningún canto a la originalidad. Existe, en este universo creado por Salvatore, una raza de venerables e inmortales seres que parecían encarnar todo lo divino… hasta que fueron corrompidos por el más sádico de ellos y ahora asolan las tierras de Amalur en su intento por acabar con todas las razas mortales.

Que una raza inmortal tenga este propósito pone en una delicada tesitura al resto ya que por mucho que traten de sobrevivir, los inmortales cuentan con la notoria ventaja de no ver mermado nunca su número. En cambio los mortales por su, valga la redundancia, mortal condición no cuentan con unidades eternas. Así nuestro protagonista muere nada más comenzar el juego. Y no, Reckoning no va de lo que sucede antes de esta defunción sino de lo que ocurre después. Porque resulta que tu personaje, el héroe de esta historia, resulta ser por azares del destino… aquel que no tiene destino. Tras ser arrojado a un pozo de almas y tras salir del mismo en un simple tutorial se nos empezará a dejar ver cómo nuestra especial condición de notable salud para haber fallecido un rato antes es el presagio del cambio: tú serás, pues, el elegido para… ¿hemos dicho ya que hay un ejército de malvados inmortales verdad? Pues eso.

A nivel jugable Reckoning, pese a tener elementos como alquimia, árboles de disciplinas y habilidades en los que gastar puntos de experiencia y  hasta un… reconocible sistema de apertura de cerraduras se trata de un juego de los de abrirse paso a golpes (o magia) entre enemigos cada vez más poderosos. Que sí, que podemos recoger diferentes tipos de hierbas, que podemos tratar de persuadir a la gente que no nos ataque al vernos y nos conceda entablar una amigable charla con ellos… pero nada de todo esto está lo suficientemente desarrollado como para separarnos del plan inicial que es acabar con cuanto bicho se nos cruce. Para ello, e indistintamente de que los reforcemos o no, contaremos en todo momento con un arma principal, una secundaria y conjuros mágicos. La especialización en un tipo de arma se hará necesaria avanzado el juego, pero por regla general los combates no requerirán demasiada pericia para solventarlos. A cambio se nos brindarán algunas espectaculares animaciones especialmente con la magia o las armas de mayor tamaño. Puede que todo esto te haga pensar que se trata de un juego sin demasiado interés, pero lo cierto es que al final el título se defiende y se hace etnretenido mientras vamos limpiando las zonas de enemigos.

La tarea era complicada. Salir a escasos meses de un acaparador de elogios como The Elder Scolls V: Skyrim le pasa mucha factura a un título que, por otro lado, tampoco quiso luchar en su terreno. Porque la propuesta directa, sencilla y lograda de  Kingdoms of Amalur: Reckoning es distinta a la que ofrecía Bethesda llegando a estar más pareja a la saga Fable que a la de The Elder Scrolls, pero las dimensiones de Skyrim (a nivel técnico principalmente) sí que dejan en evidencia limitaciones que a día de hoy uno ya esperaba superadas.

Conclusión:

Hay que poner Kingdoms of Amalur: Reckoning en su contexto. Se trata de una obra inicíatica a un universo de rico bagaje sobre el que sabremos más con el siguientes entregas, pero no por ello desmerece este. Porque Reckoning es un juego entretenido, de acción simple pero por momentos espectacular y que, pese a no revolucionar o siquiera evolucionar en ningún apartado,  mantiene el tipo gracias a una historia aceptable y un abanico simple pero lo suficientemente variado de opciones de evolucionar tu personaje. Un primer paso pequeño pero seguro para la verdadera apuesta que será el siguiente título para el cual estaremos ya preparados una vez hayamos desentramado nuestro destino en estas tierras de Amalur.

Lo mejor: Mucha historia por descubrir, combates con momentos espectaculares

Lo peor: Técnicamente mejorable y no destaca particularmente en ningún aspecto.

Te gustará sí…: Te limitas a disfrutar de una historia interesante mientras te abres camino limpiando zonas de enemigos.

No te gustará si…: Esperabas una revolución o un juego de grandes cotas técnicas

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