Si Traveller's Tales no hubiese encontrado su particular filón, probablemente habría perecido como  tantos estudios modestos. Especializada en la adaptación de producciones animadas al género de las plataformas, su trayectoria nos deja joyas como Mickey Mania, Sonic 3D o Bichos, pero también una larga lista de títulos poco recomendables. La cosa cambió en 2005, con el lanzamiento de LEGO Star Wars, primero de una larga serie que gustarían transitar las principales licencias cinematográficas.

Convenció al público la traslación al universo LEGO de Indy, el hombre murciélago, Harry Potter, Frodo o Jack Sparrow. La inesperada franquicia ha albergado incluso una suerte de Grand Theft Auto de marcado enfoque cómico para la nueva sobremesa de Nintendo (LEGO City Undercover). Con tales precedentes nos llega LEGO Marvel Super Heroes, la mayor amalgama de superhéroes y villanos de Marvel Comics vista en un videojuego.

El gran problema de Marvel Super Heroes radica precisamente en la sobreexplotación de su mecánica, la cual alcanzase niveles de excelencia en LEGO Batman 2: DC Super Heroes. Los asiduos a la serie ya saben qué van a encontrar: una sucesión de niveles en los que destruir y recomponer elementos con piezas LEGO mientras repartimos mamporros a diestro y siniestro. Todo siempre pensando en los más pequeños de la casa, claramente atraídos por la estética de Traveller’s Tales. La inclusión de Iron Man, Lobezno o Hulk marca la diferencia en esta ocasión, pues más de un ‘niño grande’ sentirá el impulso de unirse a la partida. Es la idea, ya que el juego se disfruta el doble en cooperativo.

La trama arranca a manos del Dr. Muerte, quien en un alarde de originalidad planea fabricar el arma más letal del universo. Para ello derriba a Silver Surfer de su tabla y la hace añicos, esparciendo su Poder Cósmico en forma de bloques LEGO (faltaría más). Los secuaces del villano se afanarán entonces por recolectarlos, lo que impediremos encarnando a toda suerte de superhéroes, algunos tan sólo reconocibles por los verdaderos aficionados al cómic. Completar los 150 huecos de personaje se convierte así en el principal aliciente del juego, amén de las secuencias cinemáticas que intercalan las 15 misiones principales. No es sólo que la apariencia de héroes y villanos sea fidedigna, también se calca su personalidad mediante socarrones diálogos en el caso de Iron Man o furibundas exclamaciones en el de Hulk.

Estos últimos serán los dos personajes con que arranquemos la aventura. Se introducen entonces las mecánicas que iremos repitiendo hasta su conclusión: alternar entre personajes para utilizar sus distintas habilidades en consecuencia. Así Iron Man puede planear y lanzar misiles, Spiderman lanza telarañas o usa su sentido arácnido y Capitán América emplea el escudo como arma arrojadiza o plataforma. Bien es cierto que el sistema de control complica algo las cosas a los renacuajos, asignando varias habilidades a un mismo botón (no tendrá el mismo efecto pulsarlo momentáneamente que mantenerlo). Los puzles no suponen ningún reto, amén de las muchas ayudas dispuestas en pantalla y las oleadas de enemigos nunca harán que criemos malvas, como también es costumbre de la desarrolladora británica.

Algo más inspirados están los combates contra jefes finales, que en casos puntuales consiguen romper con la monotonía. Deparan además los momentos más espectaculares de la aventura, lo que no puede decirse de las misiones secundarias dispersas por LEGO Manhattan. Siguiendo la estela de DC Super Heroes o Lego City Undercover, un considerable mundo abierto sirve de nexo a los niveles principales. Se limitan dichos encargos a noquear enemigos, recolectar bloques dorados o disputar carreras, con lo que desbloquearemos nuevos personajes e indumentarias. Meritoria, eso sí, la recreación de enclaves tan emblemáticos como Times Square o Central Park.

Aunque la historia principal puede completarse en unas 8 horas, hacerlo al 100%, destapando todos los personajes y vestimentas triplica fácilmente la cifra. Dudamos no obstante que os apetezca embarcaros en semejante empresa, pues tanto golpe y alternancia de personajes pronto nos hace conectar el piloto automático. No ayuda además el que Traveller’s Tales haya renegado de las secciones de plataformas, lo que a priori siempre se le ha dado mejor.

Visualmente el juego es correcto sin más, destacando por encima de todo el diseño y animaciones de unos flamantes personajes. Se agradece la variedad de entornos reconocibles (Torre Stark, Asteroide M, Asgard, Mansión X…), pero no así el popping que los empaña. Altibajos también en el plano sonoro, donde las melodías e interpretaciones de primer nivel (Alfonso Vallés repite como Iron Man) comparten presencia con otras poco inspiradas.

EN CONCLUSIÓN
LEGO Marvel Super Heroes estira el chicle de DC Super Heroes y LEGO El Señor de los Anillos para traernos una llamativa aventura de acción en mundo abierto. Imprescindible para los aficionados del universo Marvel por el número de cameos, localizaciones y guiños a los cómics, pero monótona a largo plazo por dar continuidad a mecánicas más que agotadas. Disfrutarlo en cooperativo junto a los pequeños de la casa nunca será mala opción.

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Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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