Han pasado varios meses desde que Telltale lanzó el quinto capítulo de su aventura episódica The Walking Dead. Interminables días que han consolidado al estudio californiano como uno de los más interesantes y cotizados del sector, no en vano, se encuentran trabajando con algunas de las propiedas intelectuales más interesantes del momento como 'Juego de Tronos' y otras no tan mainstream como 'Fables', pero igual de apetitosas.  

Después de un largo periodo de silencio regresa Clementine con su mundo de zombies y humanos desalmados para darnos unas cuantas bofetadas en la cara. La primera de todas la recibimos a los pocos segundos de arrancar este primer episodio de la Segunda Temporada. El juego nos permite cargar la partida anterior que recopila todo lo vivido en la primera temporada o, si por algún casual no la tenemos o no hemos jugado al juego anterior (corre a hacerlo insensato), permitir que el juego genere un escenario con decisiones automatizadas. El tortazo se materializa al comprobar la poca relevancia que tienen aquellas decisiones tan impactantes en el desarrollo de esta segunda iteración. Da igual si cargamos la partida previa o si dejamos que sea el propio juego quien las genere, la sensación de irrelevancia se hace patente a los pocos minutos de comenzar nuestra aventura. Quiero creer que esto se debe a que nos encontramos ante el primer capítulo de una larga temporada y que queda mucho por verse y desvelarse, pero no es un buen punto de partida, ciertamente.  

Aún así, no todo es tan negativo en este “All that remains” (nombre del capítulo). Telltale ha vuelto a demostrar que siguen apostando por esa fórmula que tantos éxitos les han granjeado: muchos diálogos, muchas decisiones y ninguna tregua al jugador. Aquí llega el segundo bofetón metafórico. El juego arranca poco después del final de la primera temporada, nos pone en situación, descubrimos a una Clem niña aún, pero más cínica, triste y madura. El episodio no se anda con rodeos y tras una elipsis, precedida de un primer shock, nos da un salto temporal de 16 meses. Aquí arranca verdaderamente el capítulo. Sus premisas, como decíamos son las mismas que en la temporada previa, pero queda patente que no quieren darnos ningún tipo de respiro, ningún tipo de concesión. 

El juego es cruel con Clementine y con el jugador, no quiere que bajemos la guardia, que nos confiemos, de hecho, recurre a un recurso muy manido, pero efectista para dejarnos a las claras que no hay que confiar en nada ni en nadie. Así, nos deja heridos emocional y fisicamente.

Las conversaciones son el principal pilar de The Walking Dead, se suceden rápidamente, apremiándonos a tomar decisiones de forma instintiva, pero dejando claro el nuevo carácter de Clem. Sigue siendo una niña y, en alguna ocasión, esa inocencia se ve patente, pero ahora es consciente del cruel mundo en el que le toca vivir, donde los seres humanos son más peligrosos que los zombis sin conciencia.

En All That Remains se nos presentan nuevos personajes, pero se nos dibujan con pinceladas de brocha gorda, con unos rasgos que invitan a que queramos alejarnos de ellos a toda costa, no sé si es esa su intención, hacernos desconfiar de ellos; pero chirría mucho en comparación de cómo Telltale dibujó, en los primeros compases de su anterior temporada, a alguno de los secundarios y protagonistas. Veremos cómo evoluciona a lo largo de la serie, porque es uno de los puntos donde pueden y deben crecer.

Hay mejoras patentes en las secciones de acción y exploración. La acción la han resuelto con los clásicos QTE, poco invasivos y bastante sencillos; vamos un auténtico juego de niños, con escasa dificultad.

El juego sigue apostando por esa estética de cómic que tan bien le sienta, demostrando que no son necesarios grandes alardes técnicos para mostrar sentimientos y sensaciones; además, consigue emocionar sin caer en los tópicos y clichés que tanto miedo me daban después del desenlace de la primera temporada. En ese sentido no tengo mucho que reprochar. Sí que hay que resaltar que, a pesar de un evidente salto técnico, algunas animaciones son muy flojas y la tasa de imágenes por segundo es algo inestable.

El título nos llega en perfecto inglés, con un doblaje en VO impecable. No es de extrañar puesto que ésta es la tónica habitual en Telltale, solamente esperamos que no vuelvan a repetir la vergonzosa traducción al castellano/español que realizaron cuando lanzaron el juego en forma físico.

CONCLUSIONES

All That Remains supone el esperado regreso de Clementine. El juego apuesta sobre seguro y no decepciona en gran medida, aún así, es un poco descorazonador constatar el poco impacto que tienen las decisiones tomadas en la primera temporada. Sea como fuere, si te enganchaste con las aventuras previas de Clem y Lee, esta segunda temporada tiene visos de no defraudar.

 

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