Hace unos días estuvimos en las oficinas de Koch Media probando, entre otros, la que han llamado Versión Definitiva de Sleeping Dogs. Esta versión remasterizada trae gráficos adaptados a la nueva generación, una resolución de 1080p nativa y el contenido de todos los DLC que salieron para el juego original (24, nada menos).

Es probable que muchos os preguntéis ¿merece la pena hacer un remake de un juego sólo dos años después de su lanzamiento? Es una pregunta que no tiene una respuesta objetiva, de modo que lo más que podemos hacer es contaros lo que vimos y seréis vosotros quienes decidiréis si merece la pena o no. Y lo que vimos fue un juego que luce francamente bien. Eso, después de unos cuantos desencantos en materia gráfica que hemos vivido con la nueva generación de consolas, ya es una alegría.

Además del aumento de resolución, se han añadido a Sleeping Dogs texturas más detalladas, especialmente en los rostros de los personajes, y se ha mejorado el modelado de éstos. También se han añadido y mejorado los efectos de partículas y la niebla volumétrica, hasta el punto de que podremos ver cómo suelta vapor la comida caliente antes de que la engullamos. Los escenarios también se han mejorado: ahora hay muchos más elementos dinámicos que podremos destruir durante los combates, y encontraremos a muchos más transeúntes por las calles. Por fin Hong-Kong parece realmente Hong-Kong.

En cuanto a los añadidos de los DLCs, encontraremos un poco de todo: nuevas misiones (algunas de ellas secundarias, y otras enmarcadas en la trama principal), más armas, muchos más vehículos, y una gran colección de trajes. El tema de los trajes no es una cuestión trivial: muchos de ellos nos dotarán de ciertas características especiales. Por ejemplo el traje de "Puño Borracho" nos permitirá realizar nuevos movimientos en combate, al igual que el Bong Gak (un homenaje a la película Ong Bak).

De hecho, con la inclusión de los DLCs, el juego queda lleno de un montón de referencias a películas y videojuegos que harán las delicias de los más curiosos. En cuanto a las mecánicas de juego, todo se mantiene exactamente igual que en el original, presumiblemente porque si algo funciona suele ser mala idea cambiarlo. Y es que, frente otras remasterizaciones, la versión definitiva de Sleeping Dogs parte con bastante ventaja: ya era un gran juego hace dos años, no hacían falta grandes cambios (más allá de las mejoras gráficas) para que lo volviera a ser.

Por supuesto, no podemos perder de vista el hecho de que estamos ante un clon de GTA. Sin embargo, es un clon excepcionalmente bien hecho que puede, en algunos casos, incluso a llegar a aventajar a su maestro. Así pues, volviendo a la pregunta original, ¿merece la pena comprar Sleeping Dogs: Definitive Edition?

Como apreciación personal, si nos gustan los juegos de acción, tener este es casi obligatorio. Tiene una historia lo bastante madura e interesante para los que quieran un buen argumento, y la suficiente libertad, vehículos y armas para los que prefieran montárselo por su cuenta. Sin embargo, ¿justifican las mejoras gráficas volver a comprar el mismo juego? Pues a no ser que seamos unos fans consumados, probablemente no. Si nunca hemos jugado a Sleeping Dogs, esta versión HD debería ser compra obligada, porque luce francamente bien. Pero si ya lo tenemos, es posible que prefiramos gastar ese dinero en un juego al que aún no hayamos jugado.

Aprovechamos para recordaros que Sleeping Dogs: Definitive Edition saldrá a la venta el 10 de octubre de este año para PC, PS4 y Xbox One.

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