Muchos de vosotros habréis soñado más de una vez con hacer vuestro propio videojuego (o tal vez incluso muchos de ellos). Las principales razones para no hacer son falta de tiempo, falta de conocimientos y, en última instancia, cobardía. Sé de lo que hablo, porque yo también me he puesto todas esas excusas alguna vez. Pues bien, todo lo demás siguen siendo trabas, pero ya no podremos alegar falta de conocimientos: hoy en día hay varias plataformas que nos permiten crear videojuegos sin tener que programar una sola línea de código.

Por supuesto, lo ideal es tener conocimientos de programación. Por lo menos conocer bien Java, C++ y tal vez Lua y HTML5. Tener instalados, como mínimo, Eclipse y Microsoft Visual Studio. Sacarnos al menos una ingeniería, y tal vez hacer un máster. Pero ¿quién tiene tiempo para eso? Y lo que es más, ¿qué garantías nos ofrece de sernos necesario para desarrollar videojuegos? No olvidemos que quien escribe este artículo se sacó en su día una ingeniería y aquí lo veis, redactando para una revista de videojuegos.

Así pues, ¿qué opciones realistas para desarrollar videojuegos sin necesidad de programar tenemos? Pues lo cierto es que muchas. Hay que tener en cuenta, además, que el desarrollo del videojuego es mucho más que la programación: lo esencial es el diseño. Mecánicas de juego, animaciones de personajes, niveles, entornos, interfaces… no nos sirve de nada ser un genio de la programación si nos sabemos diseñar. Y si diseñar es precisamente lo que se nos da bien, con las herramientas adecuadas podemos olvidarnos de que existe la programación.

Probablemente la plataforma más conocida para ello es Game Maker Studio. Es especialmente recomendable por varias razones: nos permite desarrollar nuestro juego de principio a fin con sus herramientas integradas, exportarlo a sistema Windows y Mac, publicarlo en Steam, añadir publicidad, crear micropagos dentro de la aplicación… Como puntos negativos, quizá no sea el más sencillo, y es recomendable tener algunos conocimientos básicos de diseño para empezar a usarlo.

La versión básica de Game Maker Studio es gratuita, y nos permite publicar nuestros juegos en ordenadores Mac y PC compatibles. Sin embargo, si queremos obtener recursos (texturas, modelados, etc.), o exportar a otras plataformas (Android, HTML5, iOS, Windows Phone…) tendremos que comprar módulos aparte, cada uno de los cuales cuesta entre 40 y 170 euros. También podemos comprar el paquete completo, con todos los módulos creados hasta ahora y los que se creen en el futuro, por 600 euros.

Obviamente, lo ideal es bajar la versión gratuita en Steam, que ya es bastante potente y permite hacer casi de todo, y sólo comprar módulos una vez que dominemos la aplicación, si es que los necesitamos. Si este software no nos termina de satisfacer, podemos probar con Leadwerks Game Engine: Indie Edition, que es más sencillo de usar, igual de potente, y no requiere la compra de módulos por separado. ¿El problema? Que no tiene versión gratuita, con lo que tendremos que pagar 93 euros sí o sí. En el caso de que queramos algo realmente potente, la mejor opción es el entorno Unity, que yo sólo recomendaría a los profesionales. La licencia son nada menos que 1.500 euros, pero es la herramienta que usan la mayor parte de las pequeñas empresas de desarrollo de videojuegos.

Es posible que esto os parezca demasiado complicado o caro (especialmente Unity), y no os culpo. Si queréis algo verdaderamente sencillo, mi recomendación es RPG Maker XP. Como su propio nombre indica, sirve principalmente para crear juegos de rol con combate por turnos, con lo cual es un poco más limitado. Pero si ese es el tipo de juego que queremos hacer, no existe una herramienta mejor ni más sencilla. Ni más barata: 23 euros en Steam, y si lo deseamos, podemos descargar una versión de prueba de 30 días desde la página oficial de RPG Maker.

Bien ya sabemos que esta es la aplicación más sencilla para la creación de videojuegos (de hecho, pueden usarla incluso niños pequeños sin ningún problema) pero… ¿cómo de potente es? Bueno, pues lo suficiente como para crear nuestro propio Pokemon, Zelda o incluso Final Fantasy VI. Esto es: cualquier RPG que imaginemos, con gráficos bonitos pero limitados al 2D.

Si ya sabemos usar la aplicación y queremos ampliar nuestro horizontes, Steam vende diversos paquetes de recursos adicionales para esta aplicación con todo lo que se nos pueda ocurrir: más bandas sonoras, ambientaciones futuristas, herramientas para creación de aventuras gráficas, etc. Estos añadidos pueden ser interesantes, pero nunca serán necesarios para crear un juego. Si nos interesa algo del mismo estilo pero un poco más potente, podemos hacernos con su siguiente versión, RPG Maker VX Ace, que cuesta 60 euros. Debido a esta diferencia de precio, yo recomiendo RPG Maker XP, que ya es lo suficientemente potente y mucho más barato.

Por último, y aunque no sea un entorno de desarrollo al uso, no puedo menos que mencionar Garry's Mod, una especie de… ¿sandbox? ¿Herramienta de diseño? ¿Absurdo absoluto? Que nos permitirá crear… bueno, casi cualquier cosa que imaginemos. El problema es que no podremos exportarlo ni comercializarlo como juego, pero como punto de inicio, no es mala idea.

Desde luego, hay muchas más opciones, pero estas son las más interesantes. Repasemos: Unity o Game Maker Master Collection para los profesionales. Game Maker Studio (versión gratuita) o Leadwerks Game Engine para los aficionados y RPG Maker para los novatos. Además de estas herramientas integradas, existen un montón de herramientas muy interesantes para diseñar entornos, niveles, bandas sonoras, modelar personajes… y os voy a hablar de ellas, pero en otro momento.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.