Hace pocas semanas salto a la palestra Ouya, la primera consola de sobremesa 100 % “Open Source” o de Código Abierto, que correrá bajo el sistema operativo Android. El proyecto, financiado mediante crowfounding con Kickstarter, ya ha logrado más de cinco millones de dólares y aun le queda tiempo para recaudar más. Pero a pesar de todo este apoyo no son pocas las opiniones discordantes que ven muchas lagunas a un proyecto, cuando menos arriesgado. 

Sea como fuere parece inevitable la llegada de la que sería la primera consola “libre” de sobremesa pero ¿se trata del primer proyecto de estas características? Pues la respuesta es bien clara: no. De hecho, existen multitud de consolas, casi todas de carácter portátil, orientadas hacia el desarrollo libre y los juegos retro, y que en la mayoría de los casos utilizan el conocido –y reconocido- sistema operativo Linux para su funcionamiento.
 
GamePark Holdings (en adelante GPH), era una empresa surcoreana especialista en este tipo de consolas –suyas son las más conocidas del mercado- que durante años desarrollo hardware portátil basado en Linux, con funcionalidades de PDA y emulación. Desde Vadejuegos hemos querido repasar algunas de las más conocidas y mejores consolas libres del mercado para que veáis, de primera mano, que existe vida más allá de Sony, Nintendo y Microsoft.
 
En abril de este mismo año GPH cesó en su actividad comercial de forma tan repentina como misteriosa (ya que no existe documentación al respecto)
 
GP32 (2001)
 
 
En las navidades de 2001 la compañía GamePark sacó a la venta una consola portátil de 32 bits (sexta generación) orientada al software libre. Contaba con una CPU ARM9 de hasta 200 MHz (mediante overclocking), 8 MB de SDRAM, lector de tarjetas SmatMedia, conexión USB y pantalla TFT de 3,5”. 
 
La facilidad para el desarrollo de aplicaciones homebrew (software casero no oficial) que proporcionaba la consola, unido a sus capacidades multimedia para la reproducción de DivX, MP3 y Ebooks, así como su fantástica capacidad de emulación, consiguieron que la videoconsola tuviera un relativo éxito de ventas en Europa, lo que produjo una escisión en la compañía: por un lado se creó GamePark Holdings que deseaba dar continuidad al modelo de videoconsola orientada al software libre, y por el otro quedo GamePark que buscaba competir con Nintendo DS y PSP con una nueva consola comercial. GamePark se declaró en bancarrota en 2007, y su consola comercial XGP, nunca llego a ver la luz. 
 
Tapwave Zodiac (2003)
 
 
Dos años después de la salida al mercado de GP32, la empresa norteamericana Tapwave lanzó al mercado una PDA, con potentes funciones de consola portátil, que corría bajo el sistema operativo Palm OS 5, utilizaba una CPU ARM9 Motorola i.MX1 a 200 MHz y un chip gráfico ATI W4200 de 8 MB. 
 
La portátil venia provista de muchas de las aplicaciones que ya incluía el Palm OS 5. Además, existían versiones específicas para este sistema de juegos como Quake, Doom, Heretic o HeXen, amén de decenas de emuladores tanto freeware (gratuitos) como shareware (con periodo de prueba). Durante un tiempo se la considero la sucesora “espiritual” de GP32, pero la quiebra de la compañía y la presentación de GP2X por parte de GPH lo impidieron.
 
GP2X (2005)
 
 
Con esta videoconsola ya podemos hablar claramente del primer sistema completo basado en GNU/Linux, totalmente orientado al homebrew y de un marcado carácter emulador y multimedia. GPH sabía perfectamente que clase de producto quería, y quién era su público objetivo.
 
La verdad es que se podría hablar largo y tendido sobre GP2X y sus características, pero si hay algo que cabe destacar de ella, era la facilidad de programación que permitía la consola. De hecho, aún existe una extensa comunidad (no oficial) en Internet desarrollando interesantísimos proyectos de todo tipo que pueden ser implementados de forma tremendamente sencilla en GP2X, gracias en gran medida a la versión reducida de Linux 2.4 que integraba la consola. Además, sus increíbles capacidades de emulación, con versiones propias de algunos de los emuladores más famosos como ScummVM (mítico emulador para reproducir las, aún más míticas, aventuras gráficas de Lucas Arts) o MAME, la convirtieron en una autentica perita en dulce para los amantes de los juegos retro. También incorporó juegos comerciales, pocos debido al desinterés de las grandes desarrolladoras, a pesar de lo cual empresas como Int13 lograron publicar algunos interesantes títulos como Payback o Vektar. 
 
GP2X no estuvo exenta de polémicas, y la falta de conectividad inalámbrica (no tenía ni WiFi ni Bluetooth) fue sin duda alguna lo más criticado de la consola. 
 
GP2X Wiz (2009)
 
 
GP2X Wiz (en adelante Wiz), supuso un salto cualitativo frente a su antecesora, ofreciendo GPH un producto de mayor calidad, más serio y con capacidades que ninguna otra consola de este tipo había ofrecido hasta el momento. 
 
Wiz contaba con un procesador ARM926EJ a 533 MHz que podía llegar hasta los 800 MHz mediante overcloking y aceleración 3D. Disponía de 64 MB de RAM y 1 GHz de memoria flash interna ampliable mediante tarjetas SDHC. Su pantalla era táctil de 2,8” e incluía su propia versión de Linux. Y por primera vez también se incluía soporte para Flash (en su versión 8). 
 
Wiz era totalmente retrocompatible con GP2X y por lo tanto con prácticamente la totalidad de las aplicaciones y juegos desarrollados para esta. Además, y como gran novedad, GPH lanzo su propia App Store llamada FunGP donde podían comprarse y descargar todo tipo de programas y juegos para Wiz. Nos encontramos en un punto en el que GPH apuesta muy fuerte por su producto, de un marcado carácter abierto, pero no por ello menos “profesional” que sus competidoras comerciales.
 
GP2X Caanoo (Agosto de 2010)
 
 
Coincidiendo con el lanzamiento de FunGP, GPH lanzó al mercado la revisión de Wiz y la que a la postre sería su última videoconsola: Caanoo. En realidad casi podríamos estar hablando de una consola totalmente nueva ya que sus características dejaban a la altura del betún a su antecesora: Mismo procesador pero sobre un chipset SoC MagicEyes Pollux VR3520F que incluía una GPU con capacidades de aceleración 3D y soporte para OpenGL ES 1.1 con una VRAM de vídeo de 16 MB reservados de los 128 MB de SDRAM que traía la consola. 
 
Además, la pantalla se amplió hasta las 3,5”, se incluyó por primera vez vibración y como dato curioso, cabe destacar que Caanoo es la primera videoconsola portátil en integrar acelerómetro de 3 ejes. Por si todo esto fuera poco, una de las mayores demandas de los usuarios por fin fue escuchada, y Caanoo incorporo funcionalidades WiFi, eso sí, mediante adaptador externo.
 
Por supuesto seguía manteniendo su carácter libre y su S.O. Linux. Es cierto que no tenía compatibilidad nativa con Wiz, pero con unos pocos cambios resultaba bastante sencillo portar casi cualquier software de Wiz a Caanoo. A pesar de todas sus virtudes, Caanoo no funcionó a nivel de ventas, y GPH decidió que dejaría de desarrollar hardware. En abril de este mismo año GPH cesó en su actividad comercial de forma tan repentina como misteriosa (ya que no existe documentación al respecto). 
 
Wiz y Caanoo podían encontrarse hasta hace bien poco -ahora resulta bastante más complicado- en varios sitios especializados de Internet por precios bastante asequibles que podían rondar los 120 – 150 € dependiendo de la tienda. Como véis, opciones muy interesantes que, sin embargo, han acabado por no tener continuidad y es que, a los beneficios de un desarrollo libre comunitario, siempre hay que restarle las desventajas de la falta de financiación privada y porque no decirlo, de marketing. 
 
Pandora (Mayo de 2010)
 
 
Dejando de lado GPH (aunque no del todo, ya que parte del equipo de Pandora son exmiembros de la comunidad de GP32 y GP2X) también podemos encontrar alguna que otra joya pensada para los amantes de la tecnología más selectos, y con el bolsillo más grande dicho sea de paso. 
 
Y es que Pandora es, con permiso de Ouya, el proyecto más ambicioso hasta la fecha en lo que a hardware libre se refiere. Tanto es así que el proyecto inicial de consola portátil acabó “mutando” en un producto a caballo entre una PDA, una consola y un netbook. Todo ello con un tamaño ligeramente superior al de una Nintendo DS. 
 
Hablamos de un producto con unas especificaciones nada desdeñables a la altura de muchos netbooks y tablets del mercado: Procesador ARM Cortex A8 hasta 1 GHz, 512 MB DDR SDRAM, procesador gráfico PowerVR SGX530 compatible con OpenGL ES 2.2, WiFi y Bluetooth integrado, pantalla táctil de 4,3” widescreen, doble pad analógico, teclado QWERTY completo, doble slot para tarjetas SDHC, USB 2.0 y por supuesto sistema operativo Linux. 
 
Además, esta apoyada por una gran comunidad donde, de forma fácil y sencilla, podemos encontrar cientos de programas y juegos, sin coste alguno, para nuestra Pandora. Cabe destacar la utilidad del segundo slot para tarjetas de memoria ya que, si bien el primero lo utilizaremos como dispositivo de almacenamiento, el segundo puede ser usado para bootear (cargar) Pandora desde una distribución Linux diferente. Es decir, hablamos de un producto tan versátil que, si su propia versión embebida de Linux no nos convence, podremos utilizar cualquier otra de nuestro gusto. 
 
Se trata de un MiniPC en toda regla, que nos permitirá navegar por Internet, consultar y editar documentos, reproducir archivos multimedia, jugar a juegos y programar aplicaciones, y todo ello con un hardware que prácticamente cabe en la palma de nuestras manos. Pero todas estas características tienen un coste, que asciende exactamente a 440 €. Un precio a todas luces prohibitivo para un producto pensado para un mercado minoritario –que no pequeño- y orientado sobre todo a la programación y la experimentación. 
 
Otras consolas Linux/Android
 
 
A nada que naveguéis un poco por la red podréis encontrar algunas otras opciones, incluidas de sobremesa, en lo que a consolas “libres” de videojuegos se refiere. El caso más conocido tal vez sea el de la empresa norteamericana Envizions y su gama de “consolas” EVO. Fijaos que remarcamos entre comillas lo de consolas y libres ya que, toda la gama de hardware de esta empresa, la forman ordenadores personales embutidos en carcasas de consolas, y a las que se le añaden los mandos de juegos. E incluso tiene una versión portátil (EVO 2 DX Pocket) que no deja de ser una pequeña tablet con Android 2.3. 
 
Su sistema principal, la EVO 2 DX, monta un chip gráfico de ATI (HD 4200), procesador Quad-core, SATA II, Ethernet, TV-OUT, varias ranuras PCI, mini-PCI Express, etc., y es compatible con Android y Windows 7, un dato cuanto menos curioso, que Linux quede fuera, al contrario que en su antecesora, la EVO Smart Console que contaba con sistema Linux propietario. Como veis todo un PC con carcasa de consola. El lobo que viste piel de cordero. Sería más justo englobar este tipo de productos en la familia de PCs Multimedia o WebTV, más que en la de videoconsolas. 
 
La Scene dentro de las consolas comerciales
 
 
Seguro que todos, en mayor o menor medida habéis oído hablar alguna vez de la “scene”, pues bien, para los que no la conozcáis, la scene no es otra cosa más que comunidades de programadores, hackers y usuarios que aprovechando vulnerabilidades de las consolas comerciales desarrollan toda clase de software casero (homebrew) que puede ser ejecutado en dichas consolas.  
 
De esta manera, existe scene para casi cualquier consola comercial del mercado, siendo algunas de las más famosas la de PSP, la de Wii y la de Sega Dreamcast, siendo además esta última de las más sangrantes, ya que Sega siempre se jactó de lo “invulnerable” de sus discos GD-ROM, sistema que tardo muy poco en caer, hiriendo de muerte a Sega en lo que a la fabricación de hardware se refería. De todos es sabido que hay muchos piratas informáticos con mala baba a los que no les gusta que se les desafié, no hay más que recordar el caso de Sony y su PlayStation 3. De hecho, la primera versión de PlayStation 3 (hasta la revisión 3.21) permitía la ejecución de Linux y otros sistemas operativos instalados en el disco duro. La controvertida decisión de eliminar esta compatibilidad por parte de Sony –supuestamente por motivos de seguridad- motivó el caso por todos conocidos del pirateo de PlayStation 3
 
Sin querer entrar en un debate sobre lo propicio o no de la scene, o sobre los motivos –y usos- del pirateo de consolas, queda meridianamente claro que existen grandes comunidades deseando poder usar software libre en sus consolas e incluso desarrollar aplicaciones para las mismas. 
 
 
En definitiva, Ouya parece que quiera sentar las bases para comenzar, como ya pasara con el PC, a abrir el cerrado mundo de las videoconsolas al software de libre distribución. Está claro que el camino no es fácil, otros lo han intentado con poca fortuna y resultados desiguales, pero a pesar de los claroscuros del proyecto, debemos alabar cualquier intento dirigido en esta dirección. ¿Y vosotros qué? ¿Qué opináis sobre las consolas libres? ¿compraríais Ouya?

 

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