A estas alturas es de esperar que todos hayáis visto la nueva película de Mad Max. Incluso aunque os haya dejado un poco fríos (lo cual nos parece poco probable), estaréis de acuerdo con nosotros en que se trata de pura adrenalina y que un videojuego basado en las mecánicas de las luchas de vehículos pesados por el desierto es una fantástica idea. También es posible que os guste FTL (Faster Than Light) o los roguelikes en general, y que os parezca que podría  hacerse algo similar en un mundo como el de Mad Max.

Pues bien, ese videojuego existe y se llama Convoy. En ningún momento esconde sus influencias: prácticamente se trata de un clon de FTL en cuanto a mecánicas, y las similitudes con el universo de Mad Max son también bastante evidentes. Argumentalmente, nuestra nave ha sufrido un accidente y ha tenido que realizar un aterrizaje de emergencia en un planeta desértico controlado por tres poderosas facciones. Nuestra misión es dirigir nuestro convoy, protegido por tantos vehículos de escolta como podamos conseguir y mantener, a las localizaciones de las piezas que necesitamos para reparar nuestra nave.

Si habéis jugado a FTL, ya sabréis cómo funciona esto. Podremos mejorar nuestro convoy y nuestros vehículos de escolta, cambiarles el armamento, y controlarlos con sumo cuidado durante las tensísimas batallas que se llevarán a cabo en la carretera. El tiempo será un factor crucial, hasta el punto de que podemos poner la partida en pausa en cualquier momento para dar órdenes a nuestros vehículos. Y creedme, más os vale aprender a usar bien estas pausas y las tácticas de vuestras unidades, porque este juego es de todo menos fácil.

Durante nuestros viajes por el yermo nos encontraremos multitud de señales de de radio que podremos seguir para encontrar misiones secundarias (o emboscadas, según la suerte que tengamos) y numerosos eventos aleatorios. También podremos jugar un papel importante en el equilibrio de fuerzas entre las tres facciones que pueblan este árido mundo, en función de a quienes decidamos masacrar y con quienes colaboremos. Tratar de hacernos aliados o robar cuanto esté a nuestro alcance es decisión nuestra, pero podemos olvidarnos de ir por nuestra cuenta, porque el combustible escasea y las piezas de recambio no crecen en la arena de este desierto.

Antes de que os lancéis a comprarlo, es necesario hacer una aclaración: Convoy es un juego exigente. No en cuanto a la máquina que lo ejecuta, sus gráficos pixel-art funcionarían perfectamente en el equipo más modesto, sino exigente con el jugador. Como todo buen rogue-like tiene muerte permanente: es decir, si nuestro convoy resulta destruido, tendremos que empezar la partida desde el principio. Y como decíamos, la dificultad es elevadísima incluso poniendo el juego en modo “fácil”. Esto puede ser un hándicap o precisamente lo que estábamos buscando en un videojuego: un auténtico reto.

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