Tengo que admitir que, desde que saltó la notica sobre el contexto histórico de este nuevo Battlefield (basado en la Primera Guerra Mundial), mis ganas de jugarlo aumentaron exponencialmente. Llevo tiempo avocando porque los shooters bélicos han de volver a los antiguos conflictos (Segunda Guerra Mundial, Vietnam, Korea, etc.) para aprovechar las capacidades técnicas actuales y poder crear así unos gameplays mucho más realistas, épicos y espectaculares. Si a esto le sumamos que detrás anda DICE, responsables de los mayores FPS gracias al portentoso motor Frostbite, el cóctel queda listo para su degustación.

 A nivel multijugador nos encontramos una propuesta muy clásica y conservadora, algo que para nada es malo, ya que se trata de una de las señas de identidad de DICE. Es probable que con Battlefront tocaran techo tecnológicamente hablando, con uno de los títulos multijugador más impactante de los últimos años. Con Battlefield 1 han conseguido ir un paso más allá.

Cualquier jugador que ya haya probado antes un título de DICE va a saber perfectamente a que se enfrenta en el multijugador de Battlefield 1: batallas masivas, progresión escalonada y lenta, uso de múltiples vehículos y duro trabajo en equipo para solventar cada batalla. ¿Las novedades? Pues básicamente el contexto de las partidas. La primera guerra mundial le sienta muy bien a este multijugador bélico que, por primera vez, hace uso de elementos como los caballos, las motos con sidecar o los carros blindados (no confundir con los tanques). En esencia sigue el mismo esquema que otros Battlefield, pero su incursión en la primera gran guerra le sienta como anillo al dedo a un juego que nos resultara familiar y novedoso al mismo tiempo.

battlefield-1-15

En lo estrictamente jugable, tenemos los elementos clásicos de otras iteraciones de la saga como las diferentes clases de soldado (asalto, apoyo, explorador, médico…) así como una serie de modos de juego (que se ampliarán mediante DLCs) que todos conocemos: el mítico modo Conquista, donde se despliega todo el potencial bélico del juego; Dominación, similar a Conquista, pero a escala más pequeña y TcT: Equipos, emulando una vez más el clásico duelo por equipos de infantería.

Como novedades encontramos dos modos que no dejan de recordarnos a variantes de otros vistos en muchos títulos. Por un lado, Asalto, donde deberemos atacar (o defender) una serie de puestos de telégrafo que después podremos usar para pedir fuego de artillería sobre nuestro enemigo; y como una variante de éste, Palomas de Guerra, donde ambos bandos luchan por capturar y llevar a zona segura una serie de palomas mensajeras que después usaremos, una vez más, para solicitar fuego de artillería contra las posiciones enemigas.

Como colofón, DICE hace mucho hincapié en su supuestamente novedoso modo Operaciones. La guerra a gran escala. Un modo que encadena diversos mapas basados en batallas reales de la Primera Guerra Mundial, donde los diferentes bandos tendrán que atacar o defender hasta el último sector del último mapa, pudiendo vislumbrar los escenarios que van dejando atrás. Algo muy similar a lo visto en títulos de la saga como Battlefield 3, donde avanzábamos a través de un inmenso mapa dividido en diferentes sectores, a los que no se podía acceder hasta no haber conquistado los anteriores. Este modo Operaciones es un concepto similar, pero a mayor escala y con el trasfondo histórico de la Primera Guerra Mundial como elemento diferenciador. Un único consejo para los novatos: paciencia y trabajo en equipo.

large.img

Pero si por algo destaca este nuevo Battlefield es, sin duda alguna, por su campaña para un jugador. En ella, y como novedad que le sienta muy bien a la saga, tomaremos el papel de diversos personajes, en distintos frentes de la guerra, en una secuencia de pequeñas historias que conforman el total de la campaña del juego. Podremos desde luchar en las trincheras francesas, pasando por pilotar los biplanos británicos, para acabar asaltando la península de Galípoli o combatir codo con codo con Lawrence de Arabia en los desiertos de susodicho país. Como es obvio, el título se toma muchas licencias a la hora de contar estas micro-historias imbuidas en la campaña, todo ello en pos de buscar una espectacularidad extrema e incluso, en ocasiones, una carga dramática y épica no exenta de clichés.

Pero, tal y como os comentaba al comienzo de este texto, la tecnología actual le sienta muy bien al género del shooter bélico, logrando que Frostbite luzca como nunca tanto en consolas como PC. Cierto es que no todas las fases duran lo mismo, ni están igual de inspiradas, pero forman un todo muy robusto.

En DICE no son tontos y también han sabido aprovechar la campaña para reutilizar muchos assets del multijugador, con el único propósito de usar partes de la misma como un pequeño entrenamiento para cuando demos el salto al modo online. Es una buena idea, pero sin embargo resta realismo a la acción y, por momentos, puede incluso sacarte del juego que, dicho sea de paso, resulta tremendamente inmersivo.

battlefield_5-3538306

Debemos tener muy presente que la Primera Guerra Mundial es un conflicto prácticamente inédito en el mundo del videojuego, o al menos en lo que al género FPS se refiere (sí podemos encontrarlo en desarrollos independientes, juegos de estrategia e incluso simuladores de combate aéreo). Este hecho, junto al apabullante nivel técnico y por supuesto el impresionante trabajo sonoro realizado por el estudio (atentos a los impactos de la artillería pesada), conforman un conjunto que hace que, a pesar de la sensación de familiaridad que despierta, nos encontremos ante un título sorprendente, que muestra a partes iguales niveles repletos de acción y otros más dramáticos.

Antes comentábamos que el estudio se ha tomado muchas licencias a la hora de desarrollar la campaña de Battlefield 1, pero no es menos cierto que también han hecho una gran labor de investigación (especialmente en todo lo referente al armamento). Salta a la vista que al juego también se le ha querido dotar de cierto aire didáctico, tal vez un tanto pretencioso pero probablemente necesario, ante la oleada de comentarios leídos en internet de usuarios que se llevaban las manos a la cabeza al ver un soldado negro en la Primera Guerra Mundial (solo en la Fuerza Expedicionaria Estadounidense lucharon más de 350.000 soldados afroamericanos). Esto por poner sólo un ejemplo.

Este año DICE y EA han querido dar un golpe sobre la mesa y una vuelta de tuerca a su franquicia estrella para retomar un conflicto bélico pasado, sin involucrarse en ficciones futuristas que, en la opinión de este humilde redactor, tanto están desdibujando los legados de otras grandes sagas. Para gustos colores, y DICE no sólo tiene que competir con su archienemigo Call of Duty, sino contra su propia distribuidora, que también ha lanzado hace bien poco Titanfall 2.

Sea como fuere, nadie puede negar que Battlefield 1 es uno de los shooters del año, y probablemente el mejor a nivel técnico; conservador en su vertiente multijugador pero lo suficientemente innovador en cuanto a su contexto histórico como para representar una bocanada de aire fresco dentro de un género falto de ideas. Caballeros, cuando oigan el silbato, carguen contra el enemigo y no miren atrás.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.