call_of_duty_2016__nombre_provisional_-3491585A nivel técnico no podemos sino alabar el trabajo realizado por Infinity Ward. Todo el juego luce de forma espectacular en cualquier plataforma, llevándose la palma su versión para PC. Si disponemos del equipo adecuado, el aspecto visual de Infinite Warfare resulta estremecedor, a la altura de las imágenes generadas por ordenador que acompañan al título. Remarcar también el inmenso trabajo realizado por Sarah Scahchner (Assassin´s Creed Unity) como compositora de la banda sonora. Onírica, profunda y sabiendo enfatizar las cargas de acción o dramáticas del gameplay.

Y ya que hablamos de jugabilidad, encontramos similitudes con Titanfall 2 en el empleo de propulsores (realizar saltos dobles, caminar por muros verticales…). Si bien no es algo nuevo en Call of Duty, aquí es donde más se asemeja a lo visto en Titanfall. Otro elemento clave son los tiroteos en gravedad cero, la mayoría de veces en el exterior de algún acorazado estelar: nos desplazamos lentamente (aunque podemos usar un gancho para parapetarnos fácilmente tras diversos elementos del escenario) e incluso podemos girar sobre nuestro propio eje. Un elemento cuanto menos curioso, que rompe los esquemas clásicos del género.

Se aprecian desequilibrios a nivel competitivo, aunque se potencia la rapidez y verticalidad de las últimas entregas

A la cabeza de prácticamente todas las novedades del juego están los combates aéreos, encontrándonos cazas espaciales que nos recuerdan a los YF23 y naves como la Retribution (de la que somos capitán) o la Tigris, asemejadas a portaaviones. Esto ayuda a sumergirnos de forma realista en unos combates espectaculares, que copian la fórmula de dog-fights vista en Ace Combat Assault Horizon: una vez tengamos al caza enemigo en el objetivo, iniciaremos una persecución semi-guiada (ojo, podemos chocar con otros cazas, estructuras o asteroides) hasta que logremos acabar con él.

Call of Duty Infinite Warfare_ 1 WMTambién cabe remarcar la inclusión de una serie de misiones secundarias (opcionales) que alargan la vida del juego hasta las ocho horas. Distinguimos dos tipologías: o bien tenemos que asaltar una instalación enemiga (normalmente una nave) con el fin de recuperar, rescatar o destruir un objetivo (atentos al guiño a la saga Doom), o bien entablamos un combate estelar con el fin de eliminar algún objetivo prioritario. Sin duda alguna, de lo mejor de todo el juego.

Respecto a los modos multijugador, a los clásicos se une el aclamado modo zombis, siguiendo a pies juntillas la fórmula instaurada por Treyarch. Este año con un agradable toque ochentero, encabezado por el mítico David Hasselhoff.

Del multijugador competitivo podríamos hablar durante cientos de párrafos más, para simplemente enumerar sus características y novedades. Basta con decir que continúa y amplía lo visto en Advance Warfare y Black Ops III, especialmente en cuanto a verticalidad y rapidez. No quiero dejar pasar la ocasión para comentar que, con motivo de la celebración del Fun & Serious Game Festival hace apenas unos días, tuvimos la ocasión de charlar con varios equipos profesionales que coincidieron en remarcar el desbalance de algunas armas del juego. Es algo lógico en un título que acaba de lanzarse, así que ten paciencia.

Este Call of Duty rejuvenece una saga que empezaba a oler a rancio. Eso sí, les pido a las grandes compañías que empiecen a arriesgar y, si tienen buenas ideas, no las metan con calzador dentro de sagas más que asentadas entre el público general. A veces, es mejor dejar una IP en barbecho e intentar sorprender al jugador con nuevas propuestas.

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