Sorprende el doble rasero de algunas caceberas, considerando las reseñas sobresalientes a títulos en su día ninguneados. Juegos que pasaron desapercibidos para el usuario medio, lo que reforzó la idea de que Wii U era una plataforma sin catálogo.

El irrefrenable (e inesperado) éxito de Switch ha hecho que Nintendo saque rédito de producciones pasadas, hasta el punto de convertirse gran parte de las exclusivas para su anterior sobremesa. Donkey Kong Country: Tropical Feeze ha sido la última en recibir luz verde, tras los lanzamientos de Mario Kart 8 Deluxe, Pokkén Tournament DX y Bayonetta 2. En breve recibiremos también las ediciones extendidas de Hyrule Warriors, Captain Toad: Treasure Tracker y Super Smash Bros. (de no confirmarse su carácter inédito). 

Quienes jugamos lo último de Retro Studios damos fe de una de las mejores iteraciones de la franquicia; sino uno de los mejores plataformas bidimensionales. Temimos un compendio de fases a la estela de Country Returns, pero el resultado acabó superándolo con creces: ocho mundos bajo un diseño de niveles exquisito, donde cada salto tiene razón de ser y cobran peso las habilidades del trío coprotagonista. Así lo describimos hará cuatro años: “La variedad va más allá de transitar Sabana Soleada, balancearnos por las lianas de Junga Licuadora o ascender las Cumbres Otoñales. Radica en las mecánicas, dependientes por entero de nuestros reflejos. Vuelven las fases en vagoneta o las mareantes propulsiones de barril, aunque también podremos sembrar el pánico a lomos de nuestro fiel amigo Rambi”.

Huelga decir que esta pieza se centra en las peculiaridades de la conversión, por lo que os invitamos a repasar la crítica original para haceros una idea del software en su conjunto. El desarrollo no ha variado un ápice, incluyéndose los retos contrarreloj y la constante del ensayo y error. Estamos ante uno de los juegos más desafiantes que hayáis enfrentado, lo que motiva la incorporación de numerosas ayudas. Ya es costumbre de Nintendo el ofrecerlas en estas ‘segundas vueltas’, con tal de no achantar a los jugadores menos duchos. Para empezar, debemos elegir entre el modo de juego “Normal” (dos corazones por personaje) y el modo “Funky”, donde el indicador de vitalidad asciende a tres para Donkey, Diddy, Dixie y Cranky Kong. Además, los ítems de la tienda resultan más baratos y efectivos, pudiendo llevar (y emplear) hasta cinco por nivel. Los coleccionistas también lo tienen más fácil, ya que las letras K-O-N-G pueden recogerse en varios intentos, no de una sentada. 

Un hito de las plataformas bidimensionales, que se disfruta tanto o más en cualquier parte

Ahora bien, como su propio nombre indica, Funky Kong es el eje central de la modalidad. El quinto personaje controlable se ha diseñado para sortear los segmentos más peliagudos: es inmune a las superficies con pinchos; cuenta con cinco corazones que recuperamos al explotar barriles; bucea sin posibilidad de asfixia; ejecuta saltos dobles con planeo y puede dar volteretas ilimitadas. Por contra, los aliados desaparecen de la ecuación, al no precisarse sus habilidades (bastón, propulsión y salto adicional). No negaremos que el juego pierde gran parte de gracia, pero no deja de ser una opción para que los más jóvenes alcancen los títulos de crédito. Vislumbrarán así todos los escenarios del juego, que lucen tan despampanantes como los recordamos. 

Más aún, dada la ganancia en resolución. Frente a los 720p de la versión para Wii U, el modo sobremesa de Tropical Freeze alcanza los 1080p, lo que denota una nitidez sin precedentes. El colorido y detalles de los escenarios resaltan más que nunca, sin variaciones en la tasa de frames. 60fps que también disfrutamos en modo portátil, cuando la resolución queda ligeramente por debajo de los 650p. Tranquilos en cualquier caso, pues no hay rastro del emborronamiento detectado en otras conversiones. Por lo demás, animaciones, modelados y efectos siguen rayando la excelencia. Incluidos los de sonido, al compás de melodías que homenajean a la trilogía de Super Nintendo.

Donkey Kong Country: Tropical Freeze no sólo fue una de las mejores exclusivas para Wii U, también un referente en el género de las plataformas bidimensionales. Su conversión a Switch mantiene un diseño de niveles tan brillante como su apartado gráfico, sin importar que lo juguemos en modo portátil o sobremesa.

Los intolerantes a la frustración cuentan además con Funky Kong, cuyas ventajas le quitan algo de gracia al asunto. No dejan de resultar opcionales, así que no hay cabida para la crítica. Como con el resto de conversiones para Switch, lo único que importa al final del día es que puedan disfrutarlas el mayor número de usuarios.

Un apunte final: si ya jugaste Tropical Freeze, la única razón de peso para hacerse con la reedición es poder disfrutarlo en cualquier parte.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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