Muy esperado, contra todo pronóstico, el segundo capítulo de Life is Strange: Before the Storm. Por si os pilla de nuevas, sabed que sirve de precuela a la aventura episódica de Dontnod Entertainment, quienes nos invitaron a jugar con el tiempo bajo la piel de Max Caulfield. Merecido el aplauso de la crítica por una representación fidedigna de la adolescencia y sus dificultades, a lo que se sumaron disyuntivas en torno al suicidio asistido, la homosexualidad o el acoso escolar.

A la espera de una segunda entrega propiamente dicha, Deck Nine Games ultima este entremés protagonizado por la otrora secundaria, Chloe Price. En esta ocasión no hay retrocesos que valgan, sino que las decisiones se toman a perpetuidad, lo que acentúa nuestra indecisión al desplegarse varias opciones en pantalla. El primer capítulo sentó las bases de una trama intrigante, enmarcada en los días de ruido y furia inherentes al tránsito hacia la madurez. Presentó a sus actores sin que la trama arrancase definitivamente. Es por esto que nos extrañó la escueta duración de Before the Storm en conjunto (tres capítulos): ¿resultarían necesarios para el contexto de Life is Strange o sabrían a excusa?

Tras jugar “Un mundo feliz”, uno comprende las interioridades de Price y Amber; el porqué de su estrecha relación. No esperéis que la historia avance demasiado, lo que confirma nuestras sospechas de que había poco que contar: el grueso de los acontecimientos se condensará en el último tramo. Estamos pues ante el típico capítulo de relleno, lo que no son buenas nuevas cuando su duración supera con creces a la de “Despierta”.

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Las hay (y muchas), pero hubiésemos preferido más líneas de diálogo que intentos de rompecabezas. Entretiene lo justo deambular por un vertedero en busca de ítems decorativos (ni siquiera escondidos a conciencia), como tampoco espantar gorriones, memorizar el libreto de una representación escolar o poner la mesa. Los títulos de crédito dejan pues una sensación agridulce, tan sólo aliviada por ciertos momentos de brillantez. Situaciones que enfrentarán conveniencia y deseabilidad, presentado claroscuros ambas opciones.

De “Un mundo feliz” esperábamos también la justificación de novedades como el garabateo de los escenarios, el cambio de atuendo y los enfrentamientos dialécticos. Estos últimos demostraron su solvencia en “Despierta”, pero aquí se comportan irregularmente: algunas situaciones resultan inmutables, sin importar nuestro grado de acierto en la selección de respuestas. De igual modo, la ropa y los grafitis de Chloe derivan en comentarios anecdóticos, sin incidencia real en la trama.

“Un mundo feliz” es un capítulo de transición, que obliga a un cierre perfecto para justificar la precuela

Tras un arranque prometedor, Deck Nine está obligada a echar toda la carne en el asador con el tercer capítulo, aunque poco podrá hacer por remendar defectos técnicos como unas animaciones robóticas, las texturas a baja resolución y los problemas de sincronización labial. La franquicia no se caracteriza por unos gráficos fotorrealistas, pero existen unos mínimos dentro de su estilo caricaturesco. Donde no hay pegas es en la banda sonora, con temas de Daughter, Broods, PissHead o Pretty Vicious entre otros grupos indie que sientan como un guante a la rebeldía romántica desprendida.

A este último respecto, es justo reconocer el mérito de plasmar los ciernes de una relación tan compleja, con la que uno llega a sentirse identificado. El primer beso hay que ganárselo y conseguirlo transmite sensaciones genuinas a los mandos. Momentos de intimidad que podrías no contemplar: todo depende de las decisiones que tomases el pasado septiembre.

Life is Strange: Before the Storm – “Un mundo feliz” añade soporte 4K para los usuarios de PlayStation 4 Pro. Ocurrirá de igual modo con Xbox One X tras su lanzamiento, el próximo 7 de noviembre.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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