Tras dedicarle un buen puñado de horas en las últimas semanas a Mafia III, Alfonso Gómez y Antonio Santo se han sentado a debatir su opinión sobre el juego de 2K y Hangar Studios. En su crítica a cuatro manos afrontan las debilidades y fortalezas de un juego con luces y sombras, pero también con una personalidad muy reconocible. Acompañamos el artículo con un gameplay comentado de Aimar Alonso, para que veáis con vuestros propios ojos lo que Mafia III tiene que ofrecer.

ANTONIO SANTO: El principal problema de Mafia III se llama GTA V: hay otro capo en la ciudad, un delincuente más grande, más duro, más cabrón, con más talento y recursos, y aunque lleve ya un tiempo por aquí goza de una salud extraordinaria. Es un buen juego, incluso notable en muchos aspectos, pero tener al gran referente del género tan cerca y tan presente en la mente de los jugadores arroja sobre sus carencias una luz demasiado brillante. Resulta inevitable acabar comparando sensaciones, y nadie puede aguantar la comparación con un gigante.

Pero es un problema que comparten prácticamente todos los títulos del género, ojo. Hay pocos ejemplos de géneros tan dominados por su fundador o su primer gran icono. Los mundos sandbox suelen presentar siempre los mismos fallos: un ritmo irregular, repetición de acciones, pérdida del sentido y del foco por parte del jugador… GTA V reduce al mínimo estos problemas, y por su culpa o gracias a él cuando nos los encontramos en otro sandbox (son cuestiones que forman parte de su propia naturaleza) nos rechinan más.

Exactamente eso le pasa a Mafia III: es un juego con evidentes virtudes, pero cuando el ritmo cae en picado al encontrarnos con media docena de misiones secundarias muy parecidas, cuando uno llega a un nuevo barrio y sabe cuál será la secuencia de las próximas horas, no puede evitar acordarse de las andanzas de Trevor, Franklin y Michael en Los Santos.

ALFONSO GÓMEZ: Es una comparación injusta y odiosa; pero si Mafia III fuese un título notable en todos sus aspectos no hablaríamos tanto de las comparaciones con GTA V. He escuchado a algunos defender que los Mafia no son sandbox al estilo Grand Thef Auto y tienen toda la razón; de hecho, encorsetar a este Mafia III en ese categoría es un error, porque utiliza a New Bordeaux y su amplitud más como contexto y ‘setting’ que como un personaje más (aunque de esto ya hablaremos más adelante, porque quiero desarrollar bien el argumento). Su problema es que cae en los errores clásicos de aquellos juegos que sí que quieren ser un sandbox puro y duro. Mafía III habría sido un juego acojonante si se hubiesen centrando en contar la historia de Lincoln de una forma más encorsetada, en vez de utilizando el recurso de juego de espejos y humo para darnos la falsa sensación de libertad que otorga un mundo abierto y por explorar.

Los mejores momentos del título han sido las seis primeras horas, esa sensación de falso documental, con flashbacks y demás. Sí, todo muy lineal, pero honesto. Explota muy bien todo lo que tiene que ver con su argumento, presentando unos personajes interesantes, que a pesar de ser clichés del género, se alejan bastante de lo visto en un videojuego de esta temática.

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Sobre El Autor

Director de contenidos
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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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