Nadie discute que Mario Kart 8 es el party game por excelencia en términos de conducción. Muchos han intentando imitar su fórmula, sin alcanzar en ningún caso la maestría impresa por Nintendo. No por nada se convirtió en el juego más vendido para Wii U: siete millones de copias que valen el doble, dada la escueta popularidad de la plataforma. ¿Podemos culpar a los de Kioto por ansiar mayor impacto comercial? Desde luego que no, especialmente con el exitoso estreno de su consola híbrida.

Mario Kart 8 Deluxe viene a ser la edición definitiva en que otras editoras llevan años empeñadas, por lo que incluye todo el contenido adicional lanzado hasta la fecha. Recordemos: dos paquetes con ocho circuitos, 3 corredores y 4 vehículos cada uno, ambientados respectivamente en The Legend of Zelda y Animal Crossing. Tampoco faltan los colores adicionales para Yoshi y Shy Guy, conformándose un plantel de 42 corredores. Las nuevas incorporaciones son Huesitos, Bowsy, Rey Boo, Inkling chico e Inkling chica, todos ellos desbloqueados de inicio. La única excepción es Mario dorado, disponible al coronarnos en 200 centímetros cúbicos.

MarioKart_Presentation2017_scrn10 MarioKart_Presentation2017_scrn11Respecto a las trazados, contamos la friolera de 48, también disponibles desde el minuto uno. Nintendo busca la edición más inmediata de la franquicia, donde un par de pulsaciones bastan para correr con el personaje y en la pista que gustemos, sin importar la dificultad (en Grand Prix repiten los modos 50 cc, 100 cc, 150 cc y Espejo) y bajo cualquier esquema de control. Podemos tirar de sticks analógicos o giroscopios, hablemos de Joy-Con o Pro Controller. Optamos por la segunda opción, dada la nimia separación (y recorrido) de los gatillos en el Joy-Con grip. Por su parte, los sensores por movimiento responden correctamente, aunque nunca igualarán la precisión del stick.

Alcanzar el oro en las 12 copas os llevará muchas horas, especialmente a los menos duchos. También se ha pensado en ellos, implementándose ayudas de “aceleración automática” (no es necesario pulsar “A”) y “volante inteligente” (reajuste de la trayectoria cuando estemos a punto de abandonar la pista). Ambas pueden desactivarse en cualquier momento desde el menú de pausa, si es que os animáis a competir sin ‘ruedines’.

Otras modalidades para un jugador son “Contrarreloj“, donde luchamos por la mejor marca, subimos nuestro fantasma o retamos al de otro corredor; “Carrera VS.” (para confeccionarla a placer) y “Batalla“, verdadera protagonista de esta versión. Cuanto más corramos, mayor el cómputo de monedas, con las que desbloquear vehículos, neumáticos y planeadores. No olvidemos que ahora adelantamos por tierra, mar y aire, desafiando incluso a la gravedad.

Respecto al multijugador, Mario Kart 8 Deluxe soporta hasta 4 jugadores en modo sobremesa y tabletop; 2 en modo portátil. La opción inalámbrica (LAN) eleva la cifra hasta 8, requiriéndose una copia del juego por consola. Finalmente, las carreras online incumben a un máximo de 12 usuarios, interviniendo dos en una misma consola. Pese al periodo de prelanzamiento, no hemos tenido problema para encontrar adversarios y las partidas han discurrido sin rastro de lag. Muy interesante es la organización de torneos, con múltiples reglas que definir.

Ya sobre el asfalto cuentan novedades como la posibilidad de atesorar dos ítems, desplegándose cajas dobles. Hubiese estado bien decidir en qué orden usarlos, pero no nos quejaremos. A éstos se incorporan “Boo“, con el que arrebatar objetos al rival más próximo y “Pluma“, supersalto exclusivo del modo Batalla. Precisamente, ése fue el aspecto más deficitario en Wii U, aquí reinventado. A la clásica “Batalla de globos” se suman cuatro tipos de enfrentamientos.

Mario Kart 8 Deluxe es la iteración más completa y refinada de la franquicia

En “Patrulla Piraña” un equipo se compone de forajidos y el otro de carceleros, equipados con eficaces Plantas Piraña. Al ser alcanzados, los cacos quedan presos en jaulas diseminadas por el escenario, debiendo ser liberados por sus compañeros. El objetivo de los perseguidores es enjaularlos a todos antes de que se acabe el tiempo.

Bob-ombardeo” da una vuelta de tuerca a la batalla de globos con el empleo exclusivo de Bom-ombs. Podemos acumular hasta 10 bombas, aunque ojo, porque quedarnos sin globos supone perder la mitad de los puntos cosechados. Por su parte, la “Batalla de monedas” nos pide conseguir todas las que podamos antes de que se acabe el tiempo, ascendiendo de rango y coronándonos ganador. La gracia reside en masacrar al adversario para menguar sus arcas.

Art_de_Mario_en_Mario_Kart_8Para terminar, “Asalto al Sol” es un clásico ‘atrapa la bandera’. Para ganar debemos capturar un sol y evitar que nos lo arrebaten hasta el fin de la cuenta atrás. Desgraciadamente, portarlo disminuye la velocidad de nuestro kart.

Así las cosas, Mario Kart 8 Deluxe ofrece algo más que un “a ver quién queda primero”, lo que incrementará risas y piques. Variedad que se traslada a los ocho circuitos de batalla, tanto nuevos como rediseñados: “Estadio de Batalla”, “Cielo Azucarado”, “Palacio Dragón”, “Estación Lunar”, “Pueblo Wuhu (DS)”, “Mansión de Luigi (GameCube)”, “Circuito de Batalla 1 (SNES)” y “Parque Viaducto”.

Sobre el acabado técnico de la reedición. Nintendo no sólo ha conseguido trasladar el título más vistoso de su anterior sobremesa a un dispositivo portátil, sino que mejora ligeramente su acabado. Todo discurre a 1080p (720p en modo portátil) y 60 frames por segundo estables, con mayor nitidez y un boost de colorido. Las nuevas animaciones y efectos de iluminación refulgen especialmente en el panel de Switch, que ya dejó muestras de su excelente representación de los colores con The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Baste decir que estamos ante el título más deslumbrante visto en una portátil, donde podréis jugar un máximo de 3 horas al compás de sus alegres melodías.

Aunque recibido con escepticismo, Mario Kart 8 Deluxe se antoja la iteración más completa y refinada de la franquicia. 42 corredores, 48 circuitos, 12 copas y un modo Batalla tan divertido como variado auguran horas de risas y diversión en solitario o acompañados. A la espera de que Nintendo implemente su servicio de pago, las opciones online siguen convenciendo.

Deluxe merecería aunque sólo fuese por la opción de disfrutarlo en cualquier parte, máxime con la excepcional pantalla de Switch.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.