Desde su aparición en Nintendo Wii los Mii han tenido un protagonismo desigual a lo largo del tiempo en las consolas de la compañía nipona. En los últimos años han alcanzado un gran éxito gracias al lanzamiento de Tomodachi Life, pero aún hay duda de si conseguirán instaurarse como entidad propia y fidelizar al jugador para representar algo más que los avatares graciosillos y sobre expresivos de las cuentas de usuario.

En Miitopia los Mii vuelven a ser las estrellas y es que la forma más sencilla de describir este título es como un juego de rol donde todo gira en torno a ti, a tus Miis y, desgraciadamente, a poco más. La trama es sencilla a la par que original: un buen día una sombra se cierne sobre las tierras de Miitopia y un Archimago atemoriza a sus habitantes robándoles las caras y utilizándolas para dar vida a su séquito de monstruos. Es entonces cuando se hace necesaria la aparición de algún héroe o heroína que se enfrente al terrible señor oscuro y devuelva a los ciudadanos sus personales e intransferibles rasgos faciales.

La gracia está en que todos los protagonistas principales, nuestro enemigo y alguno de los personajes secundarios podrán tener el aspecto y el nombre que deseemos. Y es en esto en lo que se centra la base del juego, en la personalización, lo que hace que cada partida sea única, da la posibilidad al jugador de disfrutar de la experiencia a su manera y, por qué no decirlo, añade un puñado de risas. Por ejemplo, perfectamente podríamos enfrentarnos a un brujo malvado con el nombre de nuestro jefe, para ayudar a la princesa Zelda y acompañados de Goku o Naruto.

3DS_Miitopia_SCRN_02Cada vez que surge un nuevo personaje importante, ya sea aliado o enemigo, deberemos elegir su aspecto. Para ello el juego permite elegir entre personalizar el aspecto del Mii en ese mismo momento, tirar de archivo eligiendo entre los que ya tengamos de Tomodachi Life, de aquellos otros creados por nuestros amigos o de los almacenados en la “Central de Miis”, donde jugadores de todo el mundo pueden subir sus Miis para que sean utilizados por el resto.

Miitopia pone gran énfasis en el desarrollo de los miembros del equipo con el objetivo de permitirnos poblar el mundo a nuestro libre albedrío, dotándolo de encanto y personalidad propios. Vale, la idea es sin duda muy divertida y tiene potencial pero ¿qué hay del grueso del juego?

3DS_Miitopia_SCRN_04En Miitopia se van sucediendo los acontecimientos según seguimos el camino marcado y vamos sorteando las diferentes “paradas” que se nos presentan. En cada una viviremos diferentes eventos de la historia, lucharemos en batallas con monstruos o encontraremos tesoros. Nos desplazamos de segmento en segmento de manera automática y en línea recta por el corazón de un mundo donde no hay lugar para la exploración y las decisiones transcendentales brillan por su ausencia. Éstas se limitan a elegir entre el camino de la derecha o de la izquierda y ambos resultan en el mismo destino. Las divertidas conversaciones y los comentarios chistosos de fondo maquillan el gameplay involuntario entre eventos. Tratan de amenizar la espera del espectador, pero dejan de resultar interesantes tras las primeras horas de juego.

3DS_Miitopia_SCRN_05Siempre que decidamos que un Mii se una a nuestro equipo, además de elegir su nombre y aspecto, podremos decantar su personalidad y otorgarle una profesión. Los puestos de trabajo no son más que lo que en este tipo de juegos conocemos como “clases“. Estos incluyen las opciones típicas de guerrero, mago, clérigo o ladrón, y otras algo más extravagantes como chef y artista pop. En función del empleo de cada Mii, éste podrá equiparse con unos atuendos y objetos específicos y aprenderá movimientos singulares para aplicar en los combates.

Las batallas, basadas en el sistema de ataques por turnos, quizás sean el apartado más desilusionante del juego. Aunque disponemos de varios miembros en nuestro equipo, tan sólo podemos manejar al héroe o heroína principal y la participación del jugador se limita a la selección del tipo de ataque, magia u objeto y el aliado o enemigo al que va dirigida la acción. El resto de personajes actúan por su cuenta y riesgo y no existe la posibilidad de elegir el modus operandi del equipo o cómo deben afrontar el combate individualmente. Da la sensación de que hagamos lo que hagamos no influirá en el resultado final, por lo que la mayoría de las veces optaremos por la opción de combate automático y por pasar las secuencias a doble velocidad. Está claro que el sistema de lucha no pretende ser profundo, pero convertirnos en meros observadores resulta frustrante. Cabe mencionar que al menos en la mayoría de ocasiones la IA toma las decisiones más inteligentes a la hora de afrontar las contiendas.

Miitopia es más un juego interactivo alrededor de la idea de Tomodachi Life que un RPG revolucionario

Por otro lado, gran parte de las dinámicas de desarrollo del juego tienen lugar una vez finalizadas las fases y literalmente fuera del camino. Y es que al final de cada segmento nos encontramos con las posadas, que hacen las veces de puntos de control en los que dar descanso y recuperar la salud de nuestros héroes y heroínas. En estos lugares, los miembros de nuestro equipo tendrán la oportunidad de llevarse algo a la boca, lo que les ayudará a mejorar sus estadísticas, gracias a la serie de platos elaborados que vamos recolectando a lo largo del camino y cada uno de los cuales inciden en una aptitud diferente (ataque, defensa, etc.). Éstos afectan a los personajes de maneras diversas y es que como en la vida real, cada uno tiene sus gustos y si la receta no es de su agrado el efecto que tendrá en sus aptitudes puede ser negativo, llevándole incluso perder puntos de habilidad.

overview-characters-groupDe la misma manera, durante el descanso tendremos la oportunidad de dar dinero a nuestros héroes para que adquieran objetos, armas o atuendos y serán ellos mismos los que realicen la compra. Aquí entra en juego, en cierta medida, el azar ya que aunque podemos ver cuál es la intención del personaje, ya sea hacerse con una nueva arma o un traje a medida, éste puede distraerse y traer de la tienda un artículo incorrecto.

En las posadas es donde tienen lugar el grueso de las interacciones entre los protagonistas. Al igual que en Tomodachi Life, los personajes interactúan también fuera de los acontecimientos principales, que en este caso son las batallas, mejorando su relación para ganar nuevos movimientos cooperativos o empeorándola hasta llegar a estorbarse intencionadamente en los combates si dos miembros de nuestro equipo no se llevan muy bien.

En lo que respecta al capítulo técnico no hay mucho que destacar. El aspecto visual es muy minimalista y se caracteriza por trazos sencillos de estilo infantil que aportan simpatía y resaltan aún más las sobreactuadas acciones y expresiones de los Miis. No es algo que debamos penalizar, al fin y al cabo es la figura del Mii lo que los chicos de Nintendo pretenden enfatizar. Además el título mantiene cierta frescura, aun transcurridas unas cuantas horas, gracias a la variedad de sus escenarios.

En cuanto al apartado sonoro nos encontramos ante una lista de temas con partituras relativamente simples pero que resultan pegadizas y animadas. Miitopia no nos regala una banda sonora sensacional pero cumple y acompaña amablemente a lo largo del juego sin llegar a casar. En general, ambos aspectos son muy similares a lo que pudimos ver en Tomodachi Life.

Miitopia es más un juego interactivo alrededor de la idea de Tomodachi Life que un RPG revolucionario. La presentación de una historia original y entrañable desemboca con el paso de las horas en un sucedáneo de RPG carente de dificultad, repetitivo y simple. El encanto inicial de su extravagancia pronto va desapareciendo para dejar un cascarón vacío y un gameplay sin vida fácilmente sorteable en modo piloto automático. Si bien es cierto que el juego regala bastantes momentos divertidos y simpáticos, al final acaba transmitiendo al jugador la sensación de que no tiene nada que hacer. Sin duda la figura del Mii y el concepto de juego y personajes altamente personalizables tienen potencial, pero los chicos de Nintento no han sabido sacarle jugo.

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