Todo el que conoce South Park sabe que es un concepto difícil de entender y de apreciar. Es una serie de televisión atípica que aborda, a través de historias y situaciones surrealistas, las cuestiones sociales más polémicas, como el racismo, la xenofobia o la corrupción policial. Lo hace desde un punto de vista diferente, con un humor negro explícito y chistes audaces y satíricos que a menudo rozan los límites de lo que nuestra cultura entiende como aceptable.

La crítica social de South Park no tiene término medio en su contenido, lo que puede hacer sentirse incómodo a más de uno. Sin embargo, con más de veinte años de emisión a sus espaldas, se ha ganado el apoyo de una gran legión de seguidores que disfrutan con el formato temporada tras temporada. Éxito que ha tratado de ser aprovechado por diversas desarrolladoras de videojuegos, que, con productos mediocres, buscaban aprovecharse del tirón de la prolífica serie televisiva. Una situación que cambió con la aparición, hace cuatro años, de South Park: La Vara de la Verdad.

El videojuego South Park: La Vara de la Verdad demostró ser una de las más fieles adaptaciones de una teleserie vistas hasta la fecha, logrando encajar a la perfección una comedia sarcástica y desenfrenada en las mecánicas características de un RPG de estrategia. El objetivo era crear una obra que no fuera solo merchandising, sino que resultara transcendente. Para ello hizo falta la supervisión personal de los creadores, Trade Parker y Math Stone, pero por fin vió la luz un título jugable que conseguía estar a la altura de la franquicia televisiva que marcó una generación al completo.

La saga volvió el pasado año, con el sobrenombre de Retaguardia en Peligro y de la mano de Ubisoft San Francisco, que pretendía lograr el mismo objetivo que consiguió Obsidian cuatro años atrás: crear un producto completo y redondo que pasase por un capítulo animado interactivo de la serie infantil más adulta de la televisión.  

La secuela se ciñe perfectamente a todo lo que rodea al universo South Park. Logra ser igual de divertido, reavivar la magia, y sorprender a cada momento con una fórmula perfecta, que no es sino un cóctel de humor negro, crítica social, parodias y obscenidades sin censura. En definitiva, todo lo que podríamos esperar de una serie tan irreverente como South Park. Un producto fan service plagado de referencias, personajes conocidos y cameos de famosos, lo que sin duda disfrutarán los más veteranos fanáticos de la serie.

Empezamos a jugar poco después de lo sucedido en La Vara de la Verdad. Esta vez, una serie de robos de gatos invaden la ciudad y una recompensa de 100 dólares parece ser suficiente para que Cartman decida abandonar la edad media fantástica de elfos y brujería que habitaba en su mente y cambiar la historia repentinamente. Como siempre, todo está en su imaginación, ilimitada y sorprendente a partes iguales, y ahora Cartman está dispuesto a crear su propia franquicia cinematográfica de superhéroes para vendérsela a Netflix. Un argumento que pretende ser una parodia mordaz de las, ahora tan de moda, películas y series de la misma temática. En este contexto nuestro papel es el del niño nuevo del barrio que, para ser popular y encajar en el lugar, debe seguir las reglas y convertirte en un superhéroe de poderes singulares y obscenos. 

En todos los sentidos, el juego es muy continuista con respecto a su predecesor. La gran diferencia es el cambio en el estilo de combate, el cual aporta una mayor profundidad. Esta vez pasamos del tradicional sistema de batallas por turnos a uno más estratégico, basado en los movimientos sobre una cuadrícula, que añade dinamismo a los movimientos de ataque y defensa. No obstante, si queréis conocer más en profundidad este y otros aspectos técnicos de South Park: Retaguardia en Peligro os recomiendo que visitéis el análisis que publicamos en FS Gamer el pasado octubre, con motivo del lanzamiento inicial del título para las principales consolas de sobremesa.

Ahora vuelve a estar de actualidad, porque, meses después, el videojuego vuelve a las estanterías con su versión para Nintendo Switch. Pero más vale tarde que nunca porque, como hemos podido comprobar, es el tipo de juego que le cae como anillo al dedo a la consola híbrida de Nintendo.

South Park: Retaguardia en Peligro repite fórmula pero no pierde la gracia. Es una evolución lógica y bonita del primer título y, aunque podríamos reconocer que los guiños y gags no están a la altura del capítulo anterior, es obvio que cuenta con una buena trama.

El humor de marca registrada de South Park, plagado de pequeños detalles, es excelente tanto para sesiones de juego largas como cortas y rápidas. Por eso mismo, Retaguardia en Peligro no se ha configurado como un RPG puro y duro. Existen componentes de rol y estrategia a los que prestar cierta atención, pero la obra busca que el jugador disfrute del tipo de historia que se cuenta. Lo que, unido a un gameplay accesible, hace que las veinte horas que dedicaremos al argumento principal sean la medida perfecta para disfrutar en la pequeña pantalla cuando, como y donde queramos.

Como puntos débiles a destacar, esta versión padece de unos tiempos de carga excesivos y descensos llamativos en la velocidad de los fotogramas durante algunas escenas. Y si bien es cierto que ambos problemas pueden entorpecer la experiencia a medida que avanzamos, a decir verdad, no llegan a resultar tan molestos como para perjudicar a una obra tan atractiva. 

Realmente, esta versión no es más que una adaptación básica de la pieza publicada meses atrás, pero me atrevería a decir que su lanzamiento en este formato de consola alcanza aún más sentido. La portabilidad es sin duda el punto fuerte de Switch y disfrutar de este producto dinámico y sencillo, a la par que atrevido e interesante, en cualquier parte y a cualquier hora es un verdadero placer. 

Visualmente el título modela de forma impecable el característico aspecto gráfico en 2D de la serie, que no es para nada llamativo en lo técnico pero que resulta cómico por sí solo. Esto, añadido a un gran trabajo de localización, que incluye las voces originales en inglés y en castellano, hace que el juego se sienta como si estuvieras viendo el programa en televisión y participando en un capítulo interactivo de South Park.

Sin lugar a dudas, tanto Retaguardia en Peligro como su precuela, La Vara de la Verdad, son obras que respetan el concepto del que emanan como pocos juegos lo hacen; y logran demostrar que los juegos basados en licencias pueden ser excelentes. La fidelidad y la representación del mundo de South Park es tal que, en ocasiones y tan solo recorriendo el pueblo, no podremos evitar decir: ¡Eh! ¡Qué recuerdos! 

South Park: Retaguardia en Peligro es, por un lado, recomendable para cualquier jugador adulto, seguidor o no de la serie, que simplemente quiera divertirse con una experiencia diferente, particular, irreverente, obscena y que se sale de la norma. Y, por otro lado, indispensable para todo poseedor de una Switch, ya que la experiencia se vuelve aún más adictiva, si cabe, en su versión portátil. Hay mucho para hacer, explorar y descubrir de la nueva historia del Mapache heroico y sus amigos y de todo lo que compone el mundo de South Park y que mejor forma de hacerlo que en un formato para el que el juego parece estar hecho a medida.

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