No lo digo porque sea un férreo seguidor de South Park. La Vara de la Verdad fue una de las mejores (y más divertidas) adaptaciones al videojuego, hasta el punto de confluir con la ficción animada en los últimos capítulos de su décimo séptima temporada. La implicación de Trey Parker y Matt Stone no resultó un mero reclamo, sino que escribieron el guión al tiempo que supervisaban cada frame. Obsidian fue un mero elemento conductor, combates por turnos mediante, de forma que todo el peso recayese en Cartman y compañía.

El éxito de crítica y público hizo inevitable el anuncio de una secuela, aunque tales precedentes sembraron dudas. ¿Darían con la tecla una vez más? No el estudio californiano, del que Ubisoft prescindió en favor de su filial de San Francisco (Rocksmith). Supimos de Retaguardia en Peligro durante la Electronic Entertainment Expo de 2016, pero su fecha de lanzamiento fue postergándose hasta lo preocupante. Alcanzados los títulos de crédito, podemos llamar a la calma: los aficionados de South Park recibirán una dosis pura de chascarrillos escatológicos y sátira social.

Si La Vara de la Verdad se inspiraba en fantasías épicas como El Señor de los Anillos, The Fractured But Whole se fija en la nueva tendencia del cine comercial: la convergencia entre superhéroes. El filón de Marvel con Los Vengadores y los infructuosos intentos de DC Comics respecto a La Liga de la Justicia son una referencia constante durante la veintena de horas que pasaréis a los mandos. La aventura comienza justo al término del primer juego, con el “niño nuevo” como protagonista.

RPG táctico en un club de striptease. Un clásico del género.

RPG táctico en un club de striptease. Un clásico del género.

Personalizado nuestro avatar y elegido el nivel de dificultad (no tan sorprendidos, tristemente, de que un tono de piel oscuro equivalga a mayores retos), ingresamos en “Mapache y amigos”, coalición comandada por el irreductible Eric Cartman. Nuestra misión es encontrar a un gato perdido y hacernos con la recompensa, interponiéndose los llamados “Colegas de la Libertad”. Ningún bando conoce la verdadera magnitud de cuanto ocurre en el pueblo más controvertido de Colorado. El misterioso aumento de la criminalidad y un villano del todo atípico nos pondrán las cosas díficiles, pero las ventosidades del protagonista facilitarán llegar a puerto.

A este último respecto, no faltan Morgan Freeman y los viajes espacio temporales a que alude el título en inglés, pero no desvelaremos más. Y es que aunque se haya optado por un formato de RPG táctico, el verdadero aliciente del juego es ir descubriendo su historia; cómo los hechos más inverosímiles y perturbadores cobran sentido al final del día. Es algo a lo que Parker y Stone nos tienen acostumbrados: secundarios de pacotilla que se convierten en actores principales, gags que acaban protagonizando su propio arco argumental… Con el paso de las temporadas, South Park ha conformando un vasto universo en el que sus seguidores se sienten como en casa.

Repite el mapeado original, lo que diluye el factor sorpresa, pero cada establecimiento se copa de guiños inéditos y su clientela reacciona de modo distinto conforme transcurren los acontecimientos. Os sorprenderéis visitando rincones de La Vara de la Verdad que no juegan un papel en la trama, pero motivan jocosas rupturas de la cuarta pared. Las más durante los enfrentamientos, cuando los personajes espetan frases como “esto no es un JRPG” o “tu turno ahora pertenece a Mapache y amigos”…

Ubisoft San Francisco reivindica aquel ocio electrónico burlón, incapaz de tomarse en serio

El cambio más evidente de esta entrega reside en el sistema de combate. Siguen presentes los turnos, pero sobre una cuadrícula por la que cada héroe se mueve a su ritmo. De igual modo, los ataques presentan diferente alcance, lo que obliga a componer nuestro equipo con expertos del cuerpo a cuerpo y quienes gustan de poner distancia. El número de clases, movimientos e invocaciones es ingente, pudiendo combinarlos a placer. El resultado es una profundidad mayor que la del primer juego, aunque muy alejada de las grandes propuestas del género, lo que desmotivará a sus incondicionales. Los combates se vuelven un tanto monótonos hacia la segunda mitad del título, sensación de déjà vu que intenta paliarse mediante condiciones de victoria especiales. Por ejemplo, algunos jefes ejecutan ataques demoledores sobre cierto segmento del escenario, al transcurrir equis segundos y a independencia del turno en curso. Así, habrá ocasiones en que merezca la pena dejar pasar el tiempo, sin acercarnos más de lo debido (especialmente cuando algún esbirro se encuentre en zona de peligro). Estas refriegas son las menos y el nivel de dificultad general se ha reducido, tal vez como compensación a los espectadores de la serie que se acerquen sin demasiada experiencia en derivados de Fire Emblem.

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“Mapache y amigos” frente a “Colegas de la Libertad”: duelo de titanes.

A las peleas se suman rompecabezas en los que colaborar con nuestros aliados. Cada cual alberga una habilidad específica (retirar obstáculos, salvar abismos, freir circuitos…), sirviéndonos su empleo combinado para avanzar. Oportunidad perdida para que nos estrujemos la sesera, pues todos siguen un patrón demasiado similar y evidente. Es más, el juego despliega pistas si nos atascamos, algunas a modo de burla por parte de los secundarios.

La propuesta de Retaguardia en Peligro se completa con un sistema de recolección y creación; un completo vestidor (jugar ataviado cual Ezio Auditore es toda una experiencia); el menú de artefactos (incrementan nuestro poder de ataque conforme subimos de nivel) y una red social (“Mapachegram”) que nos invita a hacernos un selfie con los personajes que encontremos. No todos accederán de primeras, lo que origina decenas de misiones secundarias tanto o más divertidas que las principales.

En cuanto al plano audiovisual, persiste la sensación de estar viendo un capítulo más. Aunque tal vez deberíamos decir película, puesto que la escala y el número de referencias van más acordes a la fantástica “Más grande, más largo y sin cortes” de 1999. No sólo se respetan las animaciones de los personajes, sino también sus voces, incluyéndose las españolas. Porque sí, Ubisoft ha peleado por un doblaje sobresaliente, que sólo chirría cuando la desincronización labial hace de las suyas. Otras veces los extraños son intencionados, como cuando un vagabundo pronuncia desacompasadamente achacándolo al “árbol de diálogos”. Una muestra más del humor delirante que nos acompaña de principio a fin.

South Park: Retaguardia en Peligro es un imprescindible para cualquier fan de la serie y su particular humor, a menudo fundamentado en las mayores vergüenzas de nuestra sociedad. Encontramos aquí alusiones al micromachismo, los abusos de la Iglesia, el racismo policial, la homofobia… junto a situaciones imposibles, sin otro propósito que el de escandalizar. ¿Imaginasteis ayudar a que la madre de un pez gay católico ascendiese al cielo a lomos de un unicornio flatulento? Aquí lo experimentaréis.

El nuevo sistema de combate conlleva mayor profundidad, pero no convence a ninguna de las partes: los amantes del RPG tienen propuestas más desafiantes y los recién llegados protestarán por la pérdida de ritmo. Por su parte y aunque menos inspirado que el original, el guión cumple y os hará reír como si no hubiese un mañana. En este sentido, el desarrollo de Ubisoft San Francisco reivindica aquel ocio electrónico burlón, incapaz de tomarse en serio.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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