Si hace un año llego a publicar un artículo diciendo que los mejores juegos exclusivos del año en consolas iban a ser para Wii U igual habrían venido a recogerme a mi despacho unos señores de blanco muy amables para llevarme a un sitio tranquilo y con paredes acolchadas. Pero así ha sido: primero Mario Kart 8, después Bayonetta 2 y finalmente este Super Smash Bros. han dejado claro que de Nintendo (y Platinum, en el caso de Bayonetta) se pueden decir muchas cosas, pero una de ellas no es que se les haya olvidado hacer buenos juegos.

Smash Bros. es entrega tras entrega uno de esos juegos que hay que tener en la estantería. Al primer contacto puede parecer un machacabotones sin mucho sentido, pero se trata de un título con una profundidad pasmosa capaz de ofrecer propuestas distintas para perfiles de jugador de lo más diverso. El completista puede dedicar docenas de horas a desbloquear personajes, disfraces y objetos; el loco de la competición tiene en sus manos un sistema de combate sencillo pero frenético al que se le pueden sacar chispas; el jugador más casual dispone de un entretenimiento fantástico para pasar un rato entre amigos.

No me voy a poner a estas alturas a recordar cómo se juega a Super Smash Bros.; recomiendo a los lectores que revisen la crítica de Jose Carlos Castillo de la versión para 3DS. La jugabilidad es básicamente la misma de una consola a otra, con las diferencias lógicas a nivel técnico por las distintas pantallas en las que se juega y alguna que otra diferencia de diseño en los personajes. A partir de ahí nos encontramos con unas cuantas diferencias, empezando por el "detalle" de que podremos jugar partidas con hasta ocho personajes al mismo tiempo en local.

Si con cuatro ya es un descacharre, con ocho personajes al mismo tiempo cada partida es una auténtica locura. Parece casi imposible que puedan ocurrir más cosas en una sola pantalla y que uno pueda seguir el hilo, que el juego no se desequilibre en ningún momento. Hay que quitarse el sombrero: lograr que el Smash Bros. más grande hasta la fecha siga siendo un juego equilibrado, con semejante plantilla de luchadores, con tanto objeto y tanto evento puntual y luchador neutral, es una tarea sencillamente titánica. No hay ni un solo estilo de lucha que no se vea representado, y ninguno de ellos está por encima de los demás.

Además, contaremos con diversos modos de juego exclusivos: por ejemplo los combates por energía (al estilo de un juego de lucha tradicional), y vuelven los combates por monedas, en los que gana quien más recoja de las que se caen a los oponentes cuando reciben golpes. Como novedad tenemos el modo Eventos, que nos desafía a lograr retos muy específicos, y el Mundo Smash, una especie de combinación entre Mario Party y Smash Bros. bastante curiosa. Los modos de juego de la versión 3DS se ven modificados en mayor o menor medida: en Leyendas de la Lucha hacemos un viaje hacia atrás en el tiempo, de personajes más modernos a clásicos; en la Senda del Guerrero el recorrido se adapta a nuestro desempeño y no podemos elegir por dónde tirar.

También hay otros muchos cambios menores; por ejemplo, más trofeos (que se suman a los 600 de 3DS) y las demos de juegos retro (con enlace incluido a la eShop para ponernos los dientes largos). En la mayoría de mapas se han añadido novedades: superficies que causan daño, distintos planos de profundidad, personajes neutrales que repartirán leña generalizada… Como guinda, se mantiene el editor de niveles que se incorporó en Brawl, pero ahora esperamos que tenga mucho más recorrido y nos permita disfrutar de las genialidades que puede llegar a crear una comunidad de usuarios potente.

A todo esto hay que sumarle los ya famosos amiibo, las figuras a medio camino entre el juguete y el DLC físico. Básicamente sirven como luchador de apoyo: al tocar con la figura el punto NFC del mando en la selección de luchadores, la figura se une al combate para echarnos un cable; según va luchando más va subiendo de nivel (hasta 50) y descubriendo nuevas habilidades ; su IA les permite ir aprendiendo del estilo de lucha de los jugadores humanos. Puedes ponerle nombre, cambiarle el color y asignarle objetos y ataques especiales.

Hemos podido probar el juego con los amiibo del Aldeano (que coincide que es una de mis elecciones favoritas a la hora de escoger luchador) y el bueno de Donkey Kong; aunque aún no hemos podido subirlos a nivel máximo, sí es cierto que añaden un componente especial al combate… siempre y cuando cada luchador cuente con su propio amiibo de apoyo; de lo contrario puede romperse el delicado equilibrio del juego.

En resumidas cuentas, Super Smash Bros. para Wii U es un juego imprescindible para todo usuario de Wii U. Junto con Mario Kart 8 forma un tándem que por sí solo puede justificar para mucha gente adquirir la consola de Nintendo. Este nuevo Smash Bros. es un título que puede ofrecer horas y horas de diversión durante años, ya sea porque te piques contra la máquina o en el online o, mejor aún, con amigos en el salón de casa. Si eres un veterano de la saga lo adorarás. Si eres nuevo te dejará KO de un solo golpe.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.