Hablar de Wipeout es hacerlo de Psygnosis (Studio Liverpool hasta su clausura en 2012). Junto a F-Zero, la franquicia consagró el género de las carreras gravitacionales, a las que el propio Mario Kart 8 haría un guiño décadas después. Aunque muchos piensen en la susodicha como exclusiva de PlayStation, la serie llegó a Saturn y compatibles con sus dos primeras entregas (Wipeout y Wipeout 2097/XL), irrumpiendo también en los 64 bits de Nintendo con Wipeout 64.

No fue hasta 1999 que Sony se agenció los derechos, convirtiéndose Wipeout en todo un icono para su división de entretenimiento doméstico. Seis entregas nos separan de esta Omega Collection: Wipeout 3 (1999), Wipeout Fusion (PlayStation 2, 2002), Wipeout Pure, Wipeout Pulse, Wipeout HD (PlayStation 3, 2008) y Wipeout 2048, última iteración original para la repudiada PlayStation Vita. Amén de ésta, la remasterización que nos ocupa recupera Wipeout HD (suma de los circuitos transitados en Pure y Pulse) y su expansión (Wipeout HD Fury). Tres títulos en uno que se antojan el mejor homenaje posible al trabajo del estudio británico.

Sepan los neófitos que Wipeout no es ningún paseo. La presencia de ítems tales como misiles, minas o rayos de protones puede hacer pensar en las carreras locas del fontanero, donde un disparo acertado nos coloca ipso facto en cabeza. Nada más lejos. Aquí cada rival guarda celosamente su plaza y entorpecerle concede milésimas de segundo para adelantarle. La conducción agresiva se penaliza mutuamente y el mínimo error nos devuelve a la cola sin importar el número de posiciones remontadas. Dicho de otro modo: has de tener los cinco sentidos sobre el ‘asfalto’, tirando lo justo de aerofrenos y siempre en el momento oportuno; de lo contrario acabarás rebotando entre barreras de protección (cuando no saliendo de la pista, si es que desactivaste la “asistencia al piloto”). Existen varios niveles de dificultad referentes a la IA, aunque de nada sirven si no te habitúas al manejo.

Wipeout Omega Collection remasteriza Wipeout HD, Wipeout Fury y Wipeout 2048, última entrega inédita de la franquicia.

Wipeout Omega Collection remasteriza Wipeout HD, Wipeout Fury y Wipeout 2048, última entrega inédita de la franquicia.

También deberás vigilar el escudo de la nave; decidir si utilizar ítems ofensivos o absorberlos para recuperar vitalidad. De igual modo, el empleo de armamento defensivo evita que acabemos saltando por los aires (y abandonando la carrera). Así, queda meridiano que las tres campañas incluidas reclaman paciencia. Lejos de fusionarse, sus eventos se presentan como en los juegos originales, preservándose también sus enfoques. Los campeonatos de Wipeout 2048 se articulan en torno a puntos de experiencia, como premio a nuestras habilidades de pilotaje. Desbloquean eventos y naves, cada cual con diferente maniobrabilidad, resistencia, velocidad máxima y envite, por lo que se hace indispensable evaluar el modelo más apropiado para el objetivo en curso. En general, 2048 se muestra menos exigente en cuanto al avance, mientras que HD y Fury imponen metas concienzudas desde el primer minuto.

Tanto Wipeout HD como su expansión incitan a correr con diferentes escuderías para ganarnos su aprecio y completar nuestro garaje, lo que arroja un número ingente de horas. Pero tan relevante como la cantidad de circuitos (26) y máquinas (46), es la variedad de pruebas. Omega Collection atesora ocho tipologías: Zona, Torneo, Vuelta rápida, Contrarreloj, Carrera, Zona de batalla, Eliminador y Detonador, las tres últimas exclusivas de Fury. En Eliminador dejamos a un lado la velocidad para cosechar puntos infligiendo daño al rival y Detonador nos transporta a una suerte de shooter psicodélico, lo que se agradece entre rondas clasificatorias al uso.

Jugar con resolución 4K nativa, en HDR y a 60 frames por segundo es toda una experiencia

El recopilatorio se completa con el Creador de Carreras, donde podemos elegir trazado, modo de juego y aerodeslizador. Siempre distinguiendo entre Wipeout HD y Wipeout 2048, para evitar descompensaciones de gameplay (las pistas de 2048 resultan más amplias y están repletas de atajos, acordes a su plantel). En el ámbito multijugador celebramos la inclusión de pantalla partida para dos jugadores, elevándose a ocho el número de corredores en la modalidad online (sin rastro de lag durante la evaluación).

¿Qué hay del apartado técnico? Al fin y al cabo, la base de Omega Collection reside en las portátiles de la multinacional japonesa. Esto no quita para que Wipeout 2048 supusiese todo un prodigio visual, apreciable incluso a 4K. El nivel de detalle supera con creces al de HD/Fury, cuyos escenarios lucen tan vacíos como planas sus texturas. Esto intenta camuflarse con un Motion Blur poco conseguido, que limita la resolución a un Checker Board 2160. Recomendamos pues su desactivación para disfrutar de unos gráficos UHD nítidos, de forma nativa en PlayStation 4 Pro y con efecto HDR en televisores compatibles. Éste resalta los nuevos efectos de partículas, vivaces y bajo una tasa estable de 60 frames por segundo. Lo agradecerán especialmente los amantes de la velocidad, quienes no se habrán visto en otra al ejecutar barrenas.

La banda sonora es el último punto fuerte de la remasterización, con 28 temas de la mejor música electrónica. Se han perdido piezas por cuestión de derechos, pero Swedish House Mafia, Chemical Brothers, The Prodigy o Dillon Francis bien valen el cambio. Atentos también a las remezclas de “James Talk”, “Burufunk” y “Carbon Community” por Deadmau5, a cuyo compás constatamos nuevos efectos de sonido en 7.1 canales.

Wipeout Omega Collection son tres juegos: 26 pistas y 46 naves con las que participar en centenares de pruebas. El impecable manejo y variedad de los originales sigue intacto, a 60 frames por segundo y bajo resolución 4K nativa en PS4 Pro. Esto pese a no estar ante un título puntero en materia técnica, lo que nos hace soñar con una entrega inédita. Sea como fuere, un imprescindible de la conducción futurista… siempre que toleréis la exigencia férrea.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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