Hablar de World of Tanks es hablar de unos de los juegos MMO free-to-play mas exitosos de los últimos años. Un juego de batallas de tanques de la 2ª Guerra Mundial, ampliamente galardonado e incluso convertido en e-sport en diversos torneos. Ahora nos llega la renovada versión de nueva generación, que hemos podido probar ampliamente en la sobremesa de Microsoft y que trae novedosas mejoras, como por ejemplo el juego cruzado entre Xbox 360 y Xbox One y el mantenimiento de tu progreso si jugaste en la anterior generación y te pasas a la nueva.

Lo primero que han de saber los neófitos de World of Tanks es que no se trata, para nada, de un título sencillo de dominar. Su temática (batallas multitudinarias de tanques) puede dar lugar a equívocos: lo que en principio suena a otro juego bélico más en realidad es un título bastante táctico, pausado e incluso lento por momentos que exige de nosotros mucha planificación (tanto previa a la partida como una vez dentro de ella). De hecho, aquí podemos lanzar un aviso para navegantes: necesitaremos bastantes horas de juego para hacernos con todas las opciones del título y, sobre todo, para poder progresar en la mejora de nuestros tanques y en el aprendizaje de las diferentes estrategias durante las batallas.

WoT incluye muchas opciones de personalización para nuestros tanques que, mas allá de las obvias mejoras visuales, nos permitirán configurar de forma muy completa todos los aspectos de nuestros carros. Empezaremos con ocho unidades básicas divididas por países (EE.UU, Rusia, Francia, Alemania, etc.), que podremos ir mejorando de diferentes formas. Cada tanque dispone de un número limitado de mejoras (velocidad, blindaje, salud, potencia de fuego, etc.) antes de pasar al siguiente tanque de la “familia”; podremos elegir una tripulación específica para nuestros carros que, una vez entrenada, podrá aprender decenas de ventajas y habilidades que afectan directamente al rendimiento de nuestros vehículos.

Por otro lado podremos seleccionar y personalizar nuestros paquetes de suministros, tanto de munición como de kits de reparación o botiquines para nuestra tripulación; y por último tenemos la posibilidad de aumentar el equipamiento de nuestro tanque con hasta tres opciones diferentes que pueden ofrecernos mejoras de alcance, reducción de la velocidad de recarga, etc. En el caso del equipamiento, y teniendo en cuenta el ecosistema que forma el juego en torno a las mejoras de los tanques, podemos encontrar una serie de “ventajas” que confieren al título un cierto toque (mínimo) rolero que se agradece sobremanera y que nos obligará a estudiar concienzudamente las mejoras y suministros que elegimos para nuestro carro. Por otro lado, también podremos activar distintas misiones que, resultas en el tiempo estipulado por el juego, nos otorgarán jugosos premios.

Podremos mejorar nuestro tanque de varias maneras. Principalmente, y como es obvio, deberemos jugar todo lo posible para ganar plata y EXP (experiencia de tanque). La EXP solo puede usarse en el tanque donde la obtenemos, aunque se puede convertir a EXP Libre para “gastar” en el tanque que queramos. Y otra opción es comprar oro (con dinero contante y sonante), lo que nos permitirá la adquisición directa de cualquier elemento del juego. Además, y también previo paso por caja, podremos activar nuestra cuenta como cuenta Premium y obtener así hasta un 50% mas de EXP y plata.

En este sentido, no nos ha gustado nada encontrar elementos del juego (mejoras de tripulación, municiones especiales, etc.) que sólo se adquieren si pagamos, o bien gastando una cantidad obscena de plata, lo que te empuja a barajar la posibilidad de adquirirlo con oro ante la enorme diferencia de “precio”. Sin estas triquiñuelas, mas típicas de un juego pay-to-win que de un free-to-play, estaríamos hablando ahora mismo de un título aún más notable.

World of Tanks

Como decíamos, los jugadores novatos deberán invertir muchas horas antes de poder obtener fondos suficientes como para notar la mejora y progresión dentro del título. En este sentido, también se hubiera agradecido un tutorial más amplio: de inicio, las numerosas opciones del juego pueden abrumar; la posibilidad de activar interminables menús explicativos, que exigen muchas horas de lectura y revisión, puede echar para atrás a más de un jugador. Eso sí, pasadas estas primeras horas de frustración, el juego se torna deliciosamente divertido y premia al jugador persistente.

Una vez metidos en harina, nos encontramos con batallas multijugador de 15 vs 15 jugadores en los que, si queremos, podremos formar pelotones con nuestros amigos. No existe variedad en los modos de juego: las batallas se limitan básicamente a los enfrentamientos entre los diferentes tipos de tanques y, si acaso, a tomar la base enemiga (para evitar el camperismo). Podremos manejar cinco tipos de vehículos (tanque ligero, medio, pesado, antitanque y artillería) en 10 clases diferentes.

Rápidamente nos damos cuenta de que no vale de nada ir a lo loco a por el enemigo. Tras una buena planificación de nuestro tanque deberemos fijarnos en qué clases de carros se han desplegado en la partida e intentar elaborar una estrategia conforme a ello. Por poner un pequeño ejemplo: los antitanques funcionan muy bien defendiendo la base; despliegan una gran potencia de fuego con una movilidad mas que aceptable, a cambio de poca resistencia frente al fuego enemigo. Hacerlos marchar contra los carros enemigos puede ser un suicidio sin remisión. Un tanque pesado a distancia o un carro de artillería darán cuenta de nosotros rápidamente.

World of Tanks

En lo técnico el juego ofrece una versión muy refinada y mejorada frente a la de 360 (como es normal: al fin y al cabo estamos hablando de una plataforma más moderna), con unos tanques muy bien representados y un terreno lleno de vegetación y edificios (la mayoría se pueden destruir). Si bien no se va a convertir en el adalid técnico de los juegos multijugador, no se le puede restar mérito dado el increíble tamaño de los mapeados del juego. Mapeados que, dicho sea de paso, podremos jugar tanto de día como de noche e incluso con climatología adversa. Otros efectos como el fuego, los impactos, el humo, etcétera también se han mejorado. El aspecto sonoro del juego es probablemente el mas flojo, pero que no suene a crítica negativa. Cumple su función para determinar la posición de los carros enemigos cuando disparan o se mueven (especialmente con equipos de sonido Surround) y añade una correcta banda sonora para los menús. En este sentido, tampoco podemos pedirle mucho más al título.

WoT mantiene su nivel en cuanto a jugabilidad y cotas de diversión. Han mejorado aquello que era de esperar que se mejorase, y han añadido otras novedades (como el juego cruzado entre plataformas) que son muy de agradecer. Sigue pecando de exigente en sus inicios, y nos nos gusta que haya elementos pensados para hacernos pasar por caja sí o sí (o casi). Sea como fuere estamos ante un buen título free-to-play que hará las delicias de los amantes de los carros blindados de la 2ª Guerra Mundial y que prácticamente es un género en si mismo. Un trabajo muy loable por parte de los chicos de Wargaming, que esperamos siga creciendo y mejorándose con el tiempo.

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