La noticia del retraso de Watch Dogs y The Crew ha pillado por sorpresa a propios y extraños: faltaba tan poco para el lanzamiento que parece raro que no se hayan dado cuenta hasta ahora de que el juego no estaba listo para la nueva generación (razón esgrimida por Ubisoft para explicar el retraso).

Es imposible enumerar todas las consecuencias de un anuncio así: ¿cómo saber si, por ejemplo, habrían vendido más con la fecha prevista que en la próxima primavera? No obstante, sí podemos analizar la situación en la que quedan todos los protagonistas de esta historia tras el anuncio sin necesidad de entar en especulaciones.

Ubisoft, para empezar, ya ha visto el retraso reflejado en sus cuentas: la distribuidora francesa esperaba cerrar el año fiscal con unos 1.420 millones de euros en ingresos (según datos de sus informes financieros, publicados por la propia compañía); enviar Watch Dogs y The Crew a la primavera de 2014 rebaja las ventas a una horquilla entre 995 y 1.045 millones.

Esta caída de ingresos supondrá para la compañía pérdidas de entre 40 y 70 millones de euros. No cabe duda de que los accionistas de Ubisoft, que esperaban beneficios de más de 170 millones, no estarán muy contentos con el anuncio.

Guillemot se ha apresurado en explicar a los inversores la importancia de ganar una posición de dominio en la próxima generación de consolas y asegurar que esperan ganancias a largo plazo. Estos beneficios lucirían más aún dado que la inversión ya está hecha (y es, al fin y al cabo, la causa de las pérdidas de este año).

Es imposible saber hasta qué punto puede afectar la intranquilidad de los accionistas de Ubisoft al rumbo de la compañía el próximo año. No es de esperar que los inversores fuercen decisiones conservadoras para asegurar ingresos, pero sin duda el éxito de los próximos lanzamientos se vuelve más importante.

Otro agente implicado en esta historia es Sony. Watch Dogs no era un título exclusivo de PS4, pero sí una de sus bazas importantes gracias a los packs oficiales de lanzamiento con la consola y el juego. La noticia llega en un momento en el que Xbox One va recuperando terreno tras sus golpes de timón en temas controvertidos como la conexión permanente o el bloqueo de la segunda mano.

Por ahora no hay una respuesta oficial a qué va a pasar con los bundles: podrían sustituir Watch Dogs por otro juego, incluir un vale para obtenerlo cuando por fin salga o simplemente dar la opción de pasarse a una reserva de la consola sin el juego y devolver la diferencia.

¿Afectará esto a las ventas de lanzamiento de PS4? Es difícil de prever la reacción del público ante una noticia así; la compra de una consola en su lanzamiento tienen mucho de impulsivas. Los usuarios que reservan y pagan con meses de antelación un lanzamiento son fans y compran con el corazón; no creo que PS4 sufra una gran bajada de reservas por esto.

Sí que puede significar una diferencia, por contra, en los siguientes meses. Xbox One parece haberse recuperado casi por completo de sus problemas de imagen. Si PS4 no consigue transmitir ilusión por algunos de sus buques insignia de lanzamiento, la potencia del catálogo de la consola de Microsoft puede servir para equilibrar la ventaja competitiva que supone para PS4 su menor precio.

Las tiendas son las últimas implicadas en este retraso y también las que menos lo sufrirán: su mayor inconveniente es gestionar las alternativas a las reservas del bundle PS4 + Watch Dogs. Los próximos meses habrá de seguro buenas cifras de venta gracias al lanzamiento de la nueva generación y todos sus títulos, y un juego como Watch Dogs se venderá bien ahora o dentro de siete meses.

Como vemos, el retraso de un juego no afecta sólo a los fans. Las compañías implicadas sufren consecuencias, por lo que no es una decisión que pueda tomarse a la ligera (¿tan acuciantes serían los motivos de Ubisoft como para convertir un año de ganancias en uno de pérdidas?). El tiempo dirá cómo afecta esto a todas las partes implicadas en esta historia.

Sobre El Autor

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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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