Se pregunta mi compañero quién ha ganado el E3, si Sony o Microsoft. Como él, una mayoría de usuarios descartan a Nintendo, ampliamente decepcionados con una retransmisión copada por títulos descafeinados. 

Tampoco tengo claro que PlayStation 4 se haya impuesto a Xbox One, pues la victoria de los nipones corresponde al ámbito del espectáculo más que a su catálogo. Poco podían hacer los de Redmond ante semejantes golpes de efecto, pero tan sólo The Last Guardian llegará en exclusiva, con Shenmue 3 previsto para PC y Final Fantasy VII Remake adscrito al “first on…”. Hablamos de títulos a largo plazo (ni tan siquiera Fumito Ueda se muestra optimista), frente a la retahíla de tangibles presentada por Phil Spencer. Sea como fuere, ambas plataformas han despegado finalmente, justo cuando los usuarios comenzaban a renegar de las inversiones acometidas hará dos años. ¿Podemos decir lo mismo de Wii U?

La última sobremesa de Nintendo mostró síntomas de agotamiento hará un año, cuando los de Kioto nos vinieron con desarrollos simpáticos pero menores. Captain Toad: Treasure Tracker, Kirby y el Pincel Arcoíris o Yoshi’s Woolly World surgieron del mero reciclaje. Satoru Iwata necesitaba vitaminar el catálogo de Wii U a como diese lugar y no dudó en cerrar acuerdo con Koei Tecmo para compensar la espera por el próximo The Legend of Zelda. Mario Maker y los prototipos (minijuegos) paridos por Miyamoto ejemplifican igualmente un brainstorming acelerado. 

No es casualidad que los mentados marquen precio reducido en las estanterías comerciales, pese a lo cual resultan competentes. Sorprendentes incluso en el caso de Splatoon, valiente aproximación al género del shoot’em up competitivo que calmó al tiempo las ansias de nuevas propiedades intelectuales. Se produjeron entremedias anuncios de calado como la irrupción de Nintendo en el mercado de los juegos móviles o el acuerdo con Universal para el desarrollo de atracciones basadas en los personajes de la compañía. Tras atreverse con el segmento de las figuras interactivas y abochornarse año tras año por las discretas ventas de WIi U, la multinacional parece predispuesta a su enésima metamorfosis, igual que un día abandonó los juguetes en favor del ocio electrónico.

Nintendo decepciona a sus incondicionales con una hornada de títulos tan improvisados como discutibles

Iwata intentó mitigar la preocupación de sus incondicionales con el anuncio de Project NX, nueva plataforma dedicada de la que sabremos más el año próximo: “seguimos siendo una compañía de videojuegos”. La revelación tuvo el efecto contrario, pues quienes habían apostado por la sucesora de Wii se preguntaron si la máquina se encontraba lista para sentencia apenas tres años después de su lanzamiento. Así, la Electronic Entertainment Expo de 2015 resultaba crucial para reforzar el compromiso de los estudios internos con la fórmula del juego asimétrico. No ha sido así. 

El Digital Event del pasado martes será recordado como una de las intervenciones más desafortunadas de Nintendo en la feria de Los Ángeles. La más clara muestra de que sus directivos han desistido en el intento de revitalizar las ventas de Wii U y centran sus pensamientos con estrategias sobre smartphones, cuantificadores no ponibles y muñecos de plástico. Si los juegos del E3 2014 carecían de ambición, mejor no hablar de The Legend of Zelda: Tri Force Heroes, Animal Crossing: Amiibo Festival o Mario Tennis Ultra Smash. 

Metroid Prime: Federation Force ha sido el colmo de los encargos improvisados, hablemos de planteamiento o valores de producción. Bien preferiríamos los seguidores a ultranza retornar a los tiempos de Gamecube, cuando apenas recibíamos una carátula por trimestre… pero memorable (Eternal Darkness, Chibi Robo, Star Fox Adventures…). Palidece uno al comparar sendos Metroid Prime con lo anunciado y casi tres cuartas partes respecto a Star Fox Zero. Ni la implicación de Platinum Games ha conseguido apartar la sombra de la duda, dado un apartado gráfico no más que suficiente y sus escenarios desangelados, consecuencia seguramente de un brevísimo periodo de desarrollo. Poca mejora podemos esperar cuando el retorno de Fox McCloud está programado para el último trimestre del año. ¿Dónde quedó la Nintendo meticulosa del Seal of Quality? Jamás habría permitido la conversión de Hyrule Warriors a la portátil estereoscópica. Quizás ni hubiese dado vía libre al original.

El mismísimo productor de Metroid Prime ha reconocido que nadie piensa ya en Wii U para desarrollos a varios años (con excepción de la leyenda de Zelda). Sus declaraciones apuntan a NX como máquina de sobremesa, por mucho que la cúpula mantenga el misterio para que ninguno de sus sistemas en el mercado entre en caída libre: “Desarrollar Metroid Prime para Wii U nos llevaría tres años como poco, así que lo más probable es que aparezca en NX”. 

No es que Nintendo vaya a olvidarse de Wii U de la noche a la mañana, pero no cabrán superproducciones como Pikmin 3, Super Smash Bros. o Bayonetta 2 de aquí a que culmine su ciclo útil. Habremos de dar las gracias, aún con todo, de que no acabe relegada a conversiones independientes como PlayStation Vita

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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