15 de junio de 2017, la Electronic Entertainment Expo de Los Ángeles cierra sus puertas tras una buena tanda de anuncios. Durante las últimas semanas os hemos ofrecido actualidad y previsiones para cada una de las editoras presentes, así como un repaso a los diferentes eventos mediáticos. Así, estamos en posesión de arrojar conclusiones sobre la gran feria del videojuego: lo que nos gustó y lo que no tanto; qué compañía copó titulares (en positivo) y cuál deberá resarcirse en el marco de la Gamescom, a celebrarse del 22 al 26 de agosto en Colonia.

Antonio Santo

Director de contendios

En el Level Up! pre-E3 comentamos que esperábamos un E3 tibio; otras muchas predicciones han fallado, pero en ésa hemos acertado de pleno. Ha sido una feria de perfil bajo, con buenos juegos pero sin grandes anuncios capaces de sacudir el sector. No hubo casi ningún momento de asombro, de ver cómo las redes sociales se revolucionan por un juego inesperado, de coger el teléfono para enviar un mensaje a alguien que sabes que estará dando saltos en la silla por lo que acaba de ver y oír.

Hay alguna excepción (Beyond Good & Evil 2 y Metroid Prime 4, por ejemplo), pero en general todo lo dicho y presentado entraba en lo esperable. Nintendo y Ubisoft han sido probablemente las que más aplausos han recibido (si digo esto hace dos o tres años no me cree nadie), y EA la que más fríos nos ha dejado a todos. No obstante, no se puede decir que haya sido una mala feria: en mi opinión todas las compañías han estado correctas, con un catálogo interesante, anuncios concretos con fechas realistas en su mayoría y poco humo sin fundamento.

Han brillado más por su ausencia algunos juegos de los que esperábamos algo, siquiera una imagen (Red Dead Redemption 2, The Last of Us II, Final Fantasy VII Remake, Shenmue III, grandes first-party exclusivos de Microsoft…) y otros que nos habría gustado ver (un nuevo The Elder Scrolls, algo de Rocksteady y de 2K, el Star Wars de Visceral…) que muchos de los juegos de los que sí se ha hablado. Hemos vivido un E3 de cierta calma que ha recordado a años de transición como el de 2012. ¿Significa esto que la industria está conteniendo el aliento en espera de un hipotético anuncio de una nueva generación o es fruto sólo de la casualidad, de un ciclo de la industria? Veremos.

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José Carlos Castillo

Jefe de redacción

Feria de altibajos. No deja muchas sorpresas, pero las que se produjeron valieron por dos. Electronic Arts apostó nuevamente por un evento propio, introduciéndolo con una de las conferencias de prensa más soporíferas que se recuerden. Junto a Ubisoft, fue la editora que mayor número de adelantos ofreció, lo que restó efectividad a sus anuncios. De ahí que un título independiente como A Way Out se impusiese con claridad a superproducciones como Star Wars Battlefront II o Need for Speed Payback (el pseudo retorno de Burnout).

El gran anuncio de EA protagonizó, de hecho, el media briefing de Microsoft. Anthem fue, junto a Forza Motorsport 7 y Metro Redux, de los pocos títulos que demostraron el cacareado potencial del proyecto Scorpio. Xbox One X se presentó a un precio razonable respecto a sus especificaciones y público objetivo (los incondicionales de la marca), pero sin exclusivas de peso más allá de lo conocido. Crackdown 3 llegará en noviembre y tanto Sea of Thieves como State of Decay 2 se retrasan hasta 2018. Este último palideciendo en comparativa con la principal apuesta ‘zombi’ de la competencia: Days Gone.

El rendimiento comercial de One X resolverá el interrogante de si Microsoft Studios está languideciendo en favor de versiones multiplataforma imperantes en el plano técnico; porque ése ha sido el mayor logro de Xbox este E3: arrebatarle a Sony aquello de “la consola más potente del mundo”. Y es que la multinacional japonesa ha reducido su intervención a un par de gameplays atractivos (God of War, Spider-Man), sin mostrar nuevas cartas que deslumbren al respetable. Justo lo contrario de Ubisoft, que ha convencido (Origins, The Crew 2, Far Cry 5, Mario + Rabbids) y sorprendido (Beyond Good & Evil 2, Transference, Starlink) a partes iguales. Los franceses insuflaron emotividad a su retransmisión, lo que traspasó la pantalla y les convirtió en justos vencedores del evento.

Y mientras Bethesda se mostró correcta, cumpliendo con las filtraciones (secuelas de Wolfenstein y Evil Within), Nintendo demostró que bastan cinco minutos para hacerse con el foco mediático: Metroid Prime 4 y ese Pokémon de sobremesa demostraron que escuchan a los suyos, aunque faltó apoyo a Switch por parte de terceros. Tampoco es que necesitemos más, con un sublime Super Mario Odyssey a la vuelta de la esquina.

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Jorge Garmendia

Colaborador

Aunque con el paso del tiempo el E3 va perdiendo la relevancia que le caracterizaba antaño, todavía sigue siendo una de las citas más importantes en el mundo de los videojuegos. Durante el curso los fans vamos cargando la maleta de ilusiones, alimentadas por los rumores y filtraciones que van surgiendo estratégicamente según se acerca el evento, y esperamos ver en Los Ángeles nuevos anuncios o exclusivas impactantes que nos  sorprendan. Es por esto que al final la sensación es siempre la misma: una mezcolanza de sabores dulces y amargos.

Microsoft abrió el evento tratando de sacar músculo con la presentación de la Xbox One X, la consola más potente que hemos visto hasta la fecha, corriendo un Forza Motorsport 7 que luce impresionante. Además presumió de una larga lista de nuevos títulos, la mayoría nada remarcables, entre los que destacaron Sea of Thieves, State of Decay 2, o Anthem, la nueva IP de Bioware. Sin embargo faltó un bueno motivo jugable para dar el salto a la nueva máquina.

Sony, con una conferencia sin fuelle, no sorprendió y se limitó  a ampliar información y gameplay de sus próximos grandes lanzamientos, títulos que ya conocíamos y que se van como pronto a 2018. Pudimos comprobar la potencia del reinventado God of War y ver Days Gone o Spiderman en acción, sin duda tres grandes marcas que esperar con impaciencia. Como novedad, un remake de Shadow of the Collossus.

Nintendo con su Spotlight en diferido nos dejó claro que apuesta fuerte por Switch con nuevos títulos continuistas, un Super Mario Oddysey soberbio y presentado de forma exquisita y dos anuncios clave, un Pokemon RPG y la cuarta entrega de Metroid Prime, en desarrollo para la nueva consola.

En definitiva el E3 2017, lejos de ser memorable, nos ha confirmado por un lado que los próximos meses  se presentan cargados de grandes experiencias donde ganan fuerza entregas multiplataforma como Assassins Creed Origins, Sombras de Guerra o Metro Exodus y, por otro, que a esta generación todavía le quedan cartuchos en la recámara, algunos inesperados como Beyond Good and Evil 2.

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