Ayer saltaba la noticia de que el presidente de Mad Catz (Darren Richardson) había presentado su renuncia, horas antes de hacerse público el último balance financiero de la compañía. Karen McGinnis, anterior directora financiera, asume el cargo en un momento especialmente delicado para el fabricante de accesorios. No en vano, Thomas Brown (Jefe de la Junta Directiva) y Whitney Peterson (Vicepresidente de Asuntos Comerciales) también abandonaron sus cargos hace una semana, anuncio por el que las acciones de Mad Catz cayeron un 22%.

 

¿Qué podía motivar semejante reestructuración? Era bien sabido que Mad Catz arrastraba años de recesión económica, con lanzamientos del todo desafortunados como M.O.J.O., la microconsola Android proyectada en tiempos de OUYA. Tampoco es que la venta de ratones, gampepads y fightsticks registrara beneficios de infarto.

RB491268_PS4_STRAT_BNDLE_lg_001ARichardson decidió un salto a la desesperada en abril de 2015, cuando se anunció la co-publicación de Rock Band 4 junto a Harmonix. El simulador musical suponía una oportunidad inigualable para copar las tiendas con nuevas guitarras, micrófonos y baterías, apelando al tiempo a quienes aún conservaban instrumentos de plástico en sus trasteros. Muchos nos preguntamos, no obstante, si el género había reposado lo suficiente como para despertar la pasión de antaño. Así debía ser, pues Activision anunció el retorno de de la icónica Guitar Hero tan solo un mes después. De hecho, ambas editoras programaron lanzamientos cuasi simultáneos para Rock Band 4 y Guitar Hero Live.

La prensa aplaudió sendas propuestas, entendiéndolas complementarias por las diferencias de enfoque. Mientras Harmonix se mostraba continuista y agradecida a sus incondicionales de antaño, FreeStyle Game buscaba revolucionar las interpretaciones de salón con secuencias FMV interactivas y un escenario online permanente. Los usuarios, por su parte, dijeron añorar aquello de aporrear botones de colores frente al televisor. Una vez más, las tiendas hicieron hueco a esos paquetes de accesorios voluminosos, en espera de colocar stock sin necesidad de rebajas imposibles.

Pues bien, Mad Catz ha celebrado su junta de accionistas y se han cumplido los pronósticos menos halagüeños. La firma, que registró pérdidas interanuales del 75% en el último trimestre fiscal, ha anunciado una caída del 10% en sus ingresos netos y pérdidas  por valor de 4,4 millones de dólares durante los últimos nueve meses. Esto, pese a tratarse del segundo mejor trimestre corporativo en cuanto a ventas: 65 millones de dólares, un 114% más que en el mismo periodo del año anterior. La marca Rock Band sigue teniendo tirón, sin duda, pero no lo suficiente como para apagar este fuego.

Mad Catz se ve en la tesitura de despedir a un 37% de sus empleados, con previsiones de ahorrar 5 millones de dólares anuales. Aunque Rock Band 4 ha vendido un número considerable de copias (así lo apuntan al menos desde Harmonix), han quedado por debajo de las expectativas del fabricante: “Rock Band 4 no ha respondido a nuestras predicciones, lo que ha hinchado los balances de inventario. La fuerte inversión promocional también ha minimizado los márgenes de beneficio”, ha explicado McGinnis.

La sobra de stock resulta más que evidente al visitar cualquier superficie comercial, donde las Fender Stratocaster se acumulan en pilas centrales. Preservan aún su precio de venta recomendado, curiosamente, cuando los bundles de Activision no tardaron ni un par de meses en ofertarse. Sirva como ejemplo mi experiencia: adquirí Guitar Hero Live con un precio de reserva significativamente rebajado (80,99€ de los 109,95€ oficiales). Treinta días después ya podía encontrarse a 79,99€; 69,99€ el pasado diciembre. Amazon lo lista a 57,96 euros mientras escribo esto y los canales de segunda mano (eBay, Wallapop, CEX…) colapsan sus resultados de búsqueda con el que ha sido regalo estrella de la campaña navideña. Más por lo aparente que otra cosa.

La tabla de salvación de Mad Catz no soporta su peso y los paquetes de instrumentos se amontonan nuevamente en las tiendas.

¿Acaso las ansias de guitarreo no resultaban más que una pose? Por mucho que los amantes de la música estemos disfrutando de sendos lanzamientos, olvidamos (como las editoras) que la rentabilidad sigue reposando en el usuario medio: aquel océano azul en el que Nintendo consiguió zambullirse la pasada generación. Por mucho que nos pese, el género ya no parece casar con periférico alguno. Y eso que hubo un día en que agitamos las maracas, golpeamos los bongos y pisoteamos esterillas de baile. Comprensible entonces que los diferentes juegos de karaoke hayan rehusado micrófonos en favor de smartphones.

Dicha inmediatez es la que también ha encumbrado el mercado de los juegos para dispositivos móviles, por lo que el futuro inmediato del género parece próximo a teléfonos inteligentes y tabletas electrónicas. Los títulos basados en el ritmo conjugan a la perfección con las partidas breves propias de trayectos en transporte público, pero también abundan aplicaciones que combinan música con plataformas, disparos o puzles. Inevitable pensar en Tetsuya Mizuguchi y su Lumines, que nada casualmente vivirá una segunda juventud en iOS y Android. Mobcast publicará dos nuevos juegos de la franquicia a manos de Enhance Games, nuevo estudio del creador de Space Channel 5, Child of Eden, Meteos y Rez. Este último también va camino de PlayStation VR (Rez Infinite), otro de esos ‘cacharros’ caros que dudo no acabe igualmente en el pasillo de saldos.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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