Cada vez son más los desarrolladores que dan el salto a dispositivos inteligentes como smartphones o tabletas electrónicas. La categoría de juegos aglutina la mayor parte de ingresos en las tiendas de aplicaciones, muchas veces bajo el consabido modelo freemium: acceso gratuito compensado por emplazamientos publicitarios y micropagos. Editoras como Electronic Arts, SEGA o Nintendo tampoco se han mantenido ajenas al fenómeno del mobile gaming, empleado cual trampolín para las superproducciones de sobremesa.

En resumidas cuentas, jugar desde un teléfono tiene más sentido que nunca, hablemos de oferta o diseños de juego. Arrastra, sin embargo, el gran pero de los paneles táctiles. Los avances tecnológicos distan de proporcionar la respuesta y precisión inherente a los esquemas de control tradicionales, esto es, los botones. Se explica así el detrimento de aventuras y RPGs en favor del “arrastra y suelta”, inherente a los géneros del puzle y la estrategia.

GV160-DPad-min_1024x1024 copia 2La compatibilidad con mandos Bluetooth solventó el problema (en parte), pero la mayoría de estudios se desentiende. La fragmentación de Android convierte en pesadilla la optimización para cada terminal y accesorio, por no hablar de los costes derivados. Porque aunque los juegos para móviles se reproducen como setas, el porcentaje de rentabilidad es ínfimo. Existen no obstante soluciones ciertamente aventajadas, como los armazones de Gamevice.

Aunque suma varios años en el mercado, Gamevice saltó a titulares hará unas meses, al interponer una demanda contra Nintendo por el diseño de su consola híbrida. Alegaron que los Joy-Con entran en conflicto con la patente de sus productos, fundamentada en dos paneles de control acoplables a un iPhone o iPad. Tengan razón o no, hemos puesto las manos encima al modelo GV160, pensado para el iPad Pro de 10,5 pulgadas. ¿Merece la pena?

Sabed primeramente que esta versión, al contrario de la de iPhone, no resulta plegable. Una banda flexible sirve de puente a los módulos de control, lo que entorpece su transporte cuando la tableta se encuentra desacoplada. El conjunto es de un plástico consistente (propenso a huellas) y se caracteriza por un agarre de lo más cómodo pese a sus 36 centímetros de largo. La impresión inicial es de aparatosidad (Gamevice y iPad suman 776 gramos), pero se olvida a los minutos de partida, como si tuvieses un One Controller o DualShock entre manos. Buenas sensaciones que se mantienen durante las sesiones de juego prolongadas, sin atisbos de deslizamiento por sudoración.

El panel izquierdo de Gamevice alberga un stick analógico, una cruceta y sendos gatillos (principal y secundario) también presentes en el derecho, a donde se destinan el botón de menú, los cuatro de acción y un segundo stick, paralelo a su gemelo. El acople resulta tremendamente simple: insertamos el conector Lightning a la ranura del iPad y estiramos ligeramente el segmento contrario de Gamevice, de forma que el dispositivo encaje en la ranura al efecto (hay que tener un mínimo de cuidado para no marcar el bisel izquierdo).

Una vez en posición, observamos que tanto los altavoces como el puerto de carga (ocupado) quedan ocultos. Lo primero se resuelve con una ligera abertura en la carcasa, circundante al botón Home; lo segundo mediante un conector Lightning adicional, sito en la parte inferior derecha del accesorio. Cargar y jugar simultáneamente deja de ser un problema, aunque el consumo de batería es mínimo: apenas hemos notado diferencia al usar el iPad acoplado y desacoplado, lo que garantiza muchas horas a los mandos. Cuestión distinta es el rendimiento de cada juego, habiéndonos topado con aplicaciones expertas en el drenaje de autonomía.

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Algo muy ventajoso de Gamevice es la innecesariedad de emparejamiento: se vincula automáticamente a nuestro iPad y basta iniciar el juego para tomar los controles. Antes conviene descargar la aplicación oficial del fabricante, donde encontramos un listado con todos los juegos compatibles: actualmente 1.103, cada cual con su ficha descriptiva y enlace a la página pertinente del App Store. Por mentar algunos de los más conocidos: Asphalt 8: Airbone, Bully: Anniversary Edition, Grand Theft Auto: San Andreas, Final Fantasy VII, Halo: Spartan Strike, LEGO Batman: Beyond Gotham, INSIDE, NBA 2K18, Rayman Adventures, Oddworld: New ‘n’ Tasty, Street Fighter IV Champion Edition, Transistor, Minecraft, Skylanders SuperChaergers o The Walking Dead: A New Frontier. Como vemos, están representadas las principales firmas del ocio electrónico, incluida SEGA, cuya serie “Forever” es 100% compatible con mando.

Pero vayamos a lo que verdaderamente importa: las sensaciones de control. Conducir en títulos como Real Racing 3 o AG Drive es toda una gozada gracias a los sticks, comparables a los de los mejores mandos. Cuando no quedamos tan convencidos es al emplear los botones de acción, cuyo recorrido es excesivo: debemos pulsarlos hasta el fondo para obtener respuesta en pantalla, lo que dificulta aquellos géneros de precisión milimétrica. Unos botones tan elevados extrañarán sobre todo a quienes frecuenten otros sistemas, probablemente indispuestos al proceso de adaptación. Por su parte, la cruceta emite un crujido excesivo con cada pulsación, por lo que no se aconseja jugar en entornos silenciosos (en la cama, con nuestra pareja durmiendo, por ejemplo).

GV160-ABXY-min_1024x1024 copia 2Los gatillos son otro punto problemático, aunque aquí entra en juego la optimización deficitaria de algunos desarrolladores. El recorrido de los principales es suficiente, aunque no todos los títulos saben interpretarlo, resultando en una pulsación completa para acelerar y otra para frenar. Para más inri, en algunos shooters no continuamos disparando por el hecho de mantener apretado el gatillo, sino que debemos hacerlo reiteradamente por cada proyectil. Problemas que lastran la experiencia de juego y ante los que Gamevice puede hacer poco. Eso sí, no estaría mal que revisasen su lista de compatibles, pues algunos han dejado de serlo (entendemos que a raíz de sus últimas actualizaciones). Una muestra es la versión para iPad de Alto’s Adventure, que reconoce la conexión de un mando pero no ofrece respuesta alguna. De hecho, hay veces que el juego se comporta de forma errática (Crazy Taxi) o identifica unos pocos de los botones disponibles (Assassin’s Creed: Identity). En estos casos sólo queda esperar a que sus responsables se pongan las pilas.

Pese a todo, Gamevice es una delicia cuando el software se pone de su parte. Referencias como Geometry Wars 3, Heroki u Oceanhorn trasladan perfectamente la experiencia de jugar en una consola propiamente dicha. Tal así que uno se decepciona cuando la última app descargada se descubre enteramente táctil y por ende incompatible con el accesorio. Su última utilidad anunciada es el manejo de los droides de Star Wars fabricados por Sphero (BB-9E incluido), lo que hará las delicias de los incondicionales de la saga galáctica.

Gamvice GV160 sorprende por su ergonomía ante lo aparatoso del conjunto. Es un dispositivo cómodo salvo para su transporte (al no ser plegable) e implementa unos sticks notables, que cambian eones la experiencia con según qué juegos. Por desgracia, el excesivo recorrido de los botones motiva extraños en algunas partidas y no todos los títulos se han optimizado en consecuencia.

Emparejamiento automático, mínimo consumo de batería y carga simultánea del iPad son otros puntos fuertes, tal vez insuficientes para contrarrestar los flecos.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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