Como todos los jugones sabemos, la saga God of War está basada (de forma más o menos libre) en la mitología griega; pero muchísima gente no conoce los mitos originales en los que se basa el juego. Sony Santa Monica Studios ofrece su visión particular de los mitos, los dioses y los monstruos de los antiguos griegos; sería muy largo remontarse hasta la primera entrega y repasarlos todos para ver en qué han cambiado y cómo son en origen… Pero sí que podemos echar un vistazo a la última entrega y ver cómo son los mitos reales que la sostienen.

Aunque no tengas el juego o aún lo estés jugando puedes leer sin miedo a spoilers: no vamos a desvelar ningún detalle, y para evitar arruinar ninguna sorpresa tampoco vamos a internarnos mucho en la historia. Sólo explicaremos los mitos más importantes que sustentan el argumento y que son ya más que conocidos a través de los avances y trailers que se han ido publicando en los últimos meses. Vamos, pues, a repasar los mitos tras God of War.

Esto de señalar las diferencias entre la mitología real y la creación de Sony Santa Monica no es ni una queja por falta de fidelidad ni una insinuación de que los creativos del juego no conocen la mitología. ¡Ni muchísimo menos! Si respetaran hasta la última coma los mitos clásicos para empezar nunca habríamos tenido a un Kratos arrebatándole al mismísimo Ares el trono de Dios de la Guerra. Conociendo lo que cuentan las leyendas reales se pueden apreciar mucho mejor los cambios, las aportaciones y novedades, y además reconocer algunos detalles y guiños hacia los mitos auténticos. ¡Y ahora, guerrero, sujeta fuerte tu escudo y levanta tu lanza: la batalla está a punto de empezar!

Kratos

Nuestro protagonista, Kratos el Fantasmas de Esparta, es un héroe en el sentido que le daba la mitología clásica: un mortal con sangre divina, como lo eran Hércules (en griego, Heracles) Ulises (Odiseo) o Aquiles. Kratos no está basado en ningún héroe clásico, aunque comparte nombre, y en cierta forma también poderes, con un dios: para los griegos Kratos era un dios, la personificación de la Fuerza, hermano de la Victoria (Niké) y la Entrega (Zelus).

Kratos

Seguramente David Jaffe, el creador de Kratos, cogió todos estos conceptos y los agitó en la coctelera para configurar la personalidad del antihéroe: un brutal guerrero de un poder inmenso que jamás se rinde hasta lograr la victoria. Como curiosidad: Deimos, por su parte, tampoco era un héroe sino uno de los dos hijos de Ares y Afrodita. Deimos, junto a su hermano Phobos, acompañaban a su padre el dios de la guerra en todas las batallas: y es que sus nombres significan en griego "Terror" y "Miedo"…

Las Furias

El primer rey del universo, mucho antes de que dioses y titanes pelearan por el trono del Olimpo, fue Urano, el Cielo. El dios primordial encerró en el vientre de su esposa Gea, la Tierra, a algunos de sus propios hijos tan sólo por divertirse; ésta en venganza fabricó una gran hoz y la entregó al menor de sus hijos para que hiciera justicia. Y este hijo, Cronos, que después sería el rey de los titanes, castró a su padre como venganza por su maldad. De la sangre derramada por Urano nacieron, entre otros seres monstruosos, las Furias: tres criaturas a las que incluso los dioses temen.

Megera

Como vemos, el origen de las Erinias (nombre original en griego de estos seres mitológicos) es muy parecido al que cuenta God of War. La diferencia es su función: en la mitología clásica no sólo persiguen a los que rompen un juramento, sino en general a todos los criminales que rompían con las leyes de la sociedad. Se supone que el pueblo griego les tenía auténtico terror, hasta el punto de que se les llamaba eufemísticamente "las Benévolas" para no atraer su ira. Algunos crímenes atroces no se podían castigar porque sólo a ellas correspondía perseguir al criminal sin piedad hasta cobrarse su justicia.

Megera, la Furia a la que "conocemos" al principio de God of War, en realidad era la encargada de castigar los malos actos contra el matrimonio, como la infidelidad. En otros momentos del juego aparece un tal Orkos (no vamos a decir ni dónde ni cuándo ni como); nos conformaremos con aclarar que Orkos en realidad ni siquiera estuvo nunca en las leyendas griegas. Se trata de un demonio del inframundo de la mitología romana encargado, éste sí, de torturar por toda la eternidad a los que rompían un juramento.

Egeón

En God of War, Egeón es un monstruo de cien brazos al que las Furias atormentan durante toda la eternidad por haber roto el juramento de servir a Zeus. Para ello lo convierten en una prisión viviente, y es en sus entrañas donde castigan a todos los criminales a los que atrapan. Pobre servicio el que God of War le hace al pobre Egeón, que en la mitología fue en realidad uno de los más leales servidores de Zeus. Los hecatónquiros, tres gigantes de cien brazos y cincuenta cabezas, son hijos de Urano, como los titanes. Después de ayudar a Cronos a derrocar a su padre y convertirse en el soberano de los titanes éste les paga encerrándolos en el inframundo.

Egeón

Cuando a su vez Zeus se rebela contra su padre Cronos, el dios del rayo los rescata de su prisión; los hecatónquiros a cambio ayudan a los dioses en su guerra contra los titanes, y terminada la guerra se convierten en guardianes de la prisión de Cronos y el resto de enemigos de los dioses. El más famoso de todos los hecatónquiros es precisamente este Egeón, aunque se le conoce más como Briareo. En la Ilíada, por cierto, Briareo llega a salvar en una segunda ocasión a Zeus cuando el resto de dioses intentaron quitarle el trono del Olimpo. ¡Una pena que en el juego haya quedado como un traidor!

Cástor y Pólux

Cástor y Pólux aparecen en God of War: Ascension en el templo del oráculo de Delfos. No vamos a explicar nada de su apariencia ni su papel en el juego para evitar spoilers; baste decir que es muy, muy diferente de su naturaleza en la mitología clásica. Estos dos hermanos eran llamados "los Dióscuros", que significa "hijos de Zeus" (su padre, que tenía la afición de convertirse en cosas raras para "relacionarse" con mujeres mortales, los engendró convertido en cisne).

Kratos contra Cástor... y Pólux

Fueron dos héroes muy famosos por sus hazañas en muchas leyendas de la Antigüedad (y si las contamos todas echamos aquí el día), y también son un ejemplo de amor entre hermanos: Pólux había heredado la inmortalidad de Zeus, pero Cástor seguía siendo mortal; cuando éste murió en combate Pólux pidió a Zeus morir él en su lugar. Conmovido por esa muestra de amor y nobleza los convirtió en una constelación de estrellas: nada menos que Géminis ("los gemelos").

Los monstruos que ningún griego imaginó

En este Ascension podemos encontrar muchos personajes basados en la mitología... y también otros muchos que se han inventado los chicos de Sony Santa Mónica. Por ejemplo, los insectos parásitos que "lanza" Megara la Furia son una licencia artística (aunque algunas leyendas dicen que las Erinias iban armadas con un látigo hecho de escorpiones). Los hombres-cabra que aparecen se pueden relacionar con los sátiros y los faunos, pero ninguna de las dos criaturas tenían cabeza de cabra, por lo que son más o menos también inventados.

Los hombres-elefante a los que el juego llama Juggernaut también son una invención (de hecho, probablemente casi ningún griego de la Antigüedad vio jamás un elefante). Juggernaut es una versión inglesa de una palabra de la mitología hindú, uno de los nombres del dios de la destrucción Krisna: una fuerza que lo destruye todo a su paso. Hay algún otro monstruo en el juego que no tiene un origen mitológico claro, pero sirvan estos dos como ejemplo.

Y otros muchos más…

En God of War: Ascension, igual que en sus predecesores, aparecen versiones particulares de otros muchos personajes míticos. También aparecen versiones propias de muchos monstruos que sí aparecían en las leyendas griegas: mantícoras, quimeras, gorgonas… El problema de repasarlos todos es que corremos el riesgo de destripar el argumento, así que por ahora lo dejaremos aquí. ¡Esperamos que ahora sepáis contra quién os enfrentáis a la hora de tomar los mandos de Kratos!

Sobre El Autor

Director de contenidos
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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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