Desde que Google compró en mayo de 2011 la compañía de móviles Motorola todo el mundo está esperando algo que llegará más tarde o más temprano: el momento en el que la compañía del buscador más famoso del mundo anuncie que lanza su propio teléfono inteligente.

Han pasado unos meses de continuismo en la gestión de Motorola: básicamente la marca ha seguido con sus planes de trabajo y línea de producción, hasta el punto de lanzar algunos dispositivos que no utilizan Android (el sistema operativo móvil desarrollado por Google). Los ejecutivos del buscador no han parado de aclarar que la gestión de Motorola está siendo así para evitar "pérdidas a corto y largo plazo" por cerrar proyectos que estaban ya en proceso de producción.

No nos olvidemos de que Google ha demostrado saber mirar siempre al largo plazo. Proyectos que en su día muchos tildaron de faraónicos, como Google Maps o Google Earth, no generan beneficios pero son ahora uno más de los atractivos que mantienen constantemente en el candelero la marca Google y que convencen a los usuarios del valor añadido del buscador.

El objetivo final de Google no es sólo ganar dinero vendiendo móviles, sino fidelizar (y si es posible aumentar) la audiencia de su buscador, fuente primaria de sus ingresos. Hoy por hoy Samsung sigue usando Android, pero nada asegura que vaya a ser así para siempre. Si Google consigue con un teléfono propio asegurarse de que una masa crítica de usuarios siga utilizando su sistema operativo, su buscador y sus aplicaciones, tendrá todos los ases en la mano para mantenerse en lo más alto durante décadas.

Google lleva un tiempo dejando entrever de distintas formas que anunciarán algo grande esta primavera relativo a la multinacional recién adquirida. Hay ya infinidad de rumores acerca de cómo sería este (aún) hipotético teléfono, que de forma provisional se conoce en Internet como 'Google X Phone' (y no sería muy de extrañar que Google acabara por recoger la antorcha y aceptar el nombre: cuando el público ya te ha bautizado hay poco que puedas hacer para remediarlo).

Algunas de las opciones de las que se habla resultan creíbles, como una batería mucho más duradera y tecnología de reconocimiento gestual avanzada; otras son posibles, como el uso de un material cerámico en la funda para hacerlo virtualmente irrompible; otras suenan a ciencia ficción, como la posibilidad de que tenga una pantalla doblable (una tecnología que ya existe pero aún es cara de producir). Dado que no hay ni un solo dato que sea algo más que un rumor, no queda más que esperar a que sea la propia compañía quien desvele cómo será el futuro teléfono de Google, que estoy convencido de que no tardará mucho en llegar.

Sobre El Autor

Director de contenidos
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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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