Civilization VI incorpora unas cuantas novedades con respecto a la base jugable de Civilization V que ya conocíamos bien. Como suele ocurrir en los juegos de estrategia, y más en el subgénero 4X, a menudo un cambio que parece pequeño supone reformular muchas estrategias que dábamos por sentadas: cuando cada decisión cuenta, mover de sitio cualquier elemento siempre implica repercusiones a largo plazo. Por eso en esta primera entrega de nuestra Guía de Civilization VI queremos centrarnos en lo más básico: vamos a repasar las que consideramos novedades más importantes (en cuanto a que tienen más peso estratégico) y ofrecer algunos consejos para asimilar cuanto antes los cambios más trascendentales.

Cómo gestionar los distritos

Lo primero que debes tener en cuenta, ya desde los primeros turnos cuando estableces tu capital y más aún cuando llega el momento de fundar otras ciudades, es la gestión del territorio para sacarle el máximo partido a tus distritos. Cada uno de ellos puede obtener una serie de bonus de adyacencia, es decir, mejoras en su rendimiento según dónde los construyamos. Los campus producen un +1 de ciencia por cada montaña en una casilla adyacente, y otro +1 por cada dos bosques pluviales; los lugares sagrados también se benefician de cada montaña y cada dos bosques con un +1, así como de un +2 por maravillas naturales. La lista de bonificaciones es un poco larga como para reproducirla aquí, pero la puedes encontrar en muchas wikis dedicadas al juego como ésta.

En la medida de lo posible, siempre deberías fundar cada ciudad y construir cada distrinto intentando beneficiarte de estas adyacencias. Como es casi imposible que cuentes con todos los distritos en todas tus ciudades (para empezar porque están limitados por la población), intenta planificar de antemano a qué vas a dedicar cada ciudad en función de sus fortalezas. Si fundas una población, por ejemplo, cerca de muchas montañas, puedes decidir que ésa será tu “capital científica”. Asimismo, las mejoras que construyes con tus obreros desaparecen al construir un distrito; teniendo en cuenta que cada obrero sólo tiene 3 usos, no gastes uno en poner una granja donde pocos turnos después vas a levantar un teatro.

districts

Una ciudad puede “soportar” un distrito por cada 3 habitantes; si descontamos el Acueducto y el Vecindario, para poder tenerlos todos en una sola ciudad necesitaríamos 30 habitantes, de por sí una hazaña nada sencilla. Está claro que vas a tener que decidir cuáles construyes y cuáles te dejas fuera. Mi consejo personal es que pongas todos los campus y teatros que puedas con bonus de adyacencia y los equipamientos mínimos, para que tu investigación científica y cultural no se quede atrás con respecto a los jugadores de la IA. El resto dependen de lo que quieras hacer con la ciudad: por ejemplo, si está cerca del mar puedes construir un puerto y especializarla en la construcción de barcos; si por ella pasan muchas rutas de comercio te vendrá bien un distrito comercial; si tienes muchas minas concentradas sácales partido con una zona industrial.

Ten en cuenta que el coste de producción de los distritos sube según el juego avanza y en función de todos los construidos por ti y los demás jugadores. Así, siempre es preferible construir los distritos lo antes que puedas (sin sacrificar por ello tu estrategia general, que conste). Finalmente, no olvides que un distrito saqueado tarda 3 ó 4 turnos en repararse y no se puede arreglar con un obrero, sino que hay que destinar a ello la producción de la ciudad. Por ello, en la medida de lo posible mantén tus distritos protegidos de los bárbaros dejando alguna unidad militar a poca distancia de las ciudades fronterizas (en principio, no debería hacerte falta cubrir tanto una ciudad en mitad de un territorio controlado por ti).

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Sobre El Autor

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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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