Far Cry Primal ya está entre nosotros (sus versiones para Xbox One y PlayStation 4 al menos), por lo que creemos conveniente transmitiros nuestra experiencia durante las más de 40 horas que acumulamos deambulando por Oros. Qué habilidades resultan imprescindibles para agilizar tu progreso, cómo dar caza a las bestias más fieras o qué posiciones asegurar primero son algunos de los consejos que encierran las siguientes líneas.

Los Wenja perdidos

Reclutar a los Wenja desaparecidos será tu primer cometido. Además del chamán Tensay, nos referimos a los otros cinco miembros con habilidades especiales: Wogah, Jayma, Karoosh, Dah y Roshani. Comprobarás que los dos últimos no son moco de pavo, por lo que mejor posponerlos, aunque puedes ‘terminar’ la aventura sin necesidad de afrontar sus misiones.

No olvides recoger todas las plantas y minerales que encuentres entremedias (mejor no tirar de viaje rápido durante estas primeras horas), pues necesitarás cuantos más recursos mejor para construir sus chozas y activar así los respectivos módulos de habilidades.

Habilidades y útiles

Una vez de nuestro lado, los especialistas te encomendarán misiones aparentemente secundarias, pero vitales para sumar puntos de experiencia. Inviértelos con cabeza, de forma que puedas desbloquear primero las siguientes habilidades:

Eliminación con registro: durante los combates más tozudos, frente a jefes finales o al asaltar según qué asentamientos, cada segundo invertido en reponer salud, registrar cadáveres o crear armamento se paga caro. Se aconseja aproximarnos sigilosamente al mayor número de enemigos antes de que alguno dé la voz de alarma (destruye los cuernos de alerta). Estas eliminaciones silenciosas nos obsequian con recursos que serán vitales más adelante, cuando nos rodee una decena de adversarios.

Encontrar recursos: en el mismo sentido, nos beneficiará obtener más madera, piedra, juncos, arcilla y polvo de roca con cada ‘recogida’.

Reanimación de animales: las hojas rojas reaniman a los animales caídos. Mantén tu bolsa a tope antes de afrontar misiones categorizadas como difíciles o muy difíciles y, claro está, asegúrate de haber domado a un león de las cavernas. Semejante depredador pueden fulminar a varios enemigos sin despeinarse, incluso podemos orientar sus ataques, de forma que nos dividamos el trabajo.

La habilidad “reanimación de animales” disminuye el número de hojas rojas necesarias para tal fin, aunque también necesitaremos carne para curarlos.

fcp_beast-sabertooth_ncsa

Jinete de mamuts: necesitarás la habilidad Jinete de mamuts en momentos concretos de la aventura, como la segunda misión de Karoosh o el enfrentamiento final contra Batari, líder de los Izila. No podrás acceder a su campamento, de hecho, si no es destrozando el portón de entrada a lomos de una de estas moles.

Jinete de bestias: Si los animales resultan útiles de por sí, imaginad irrumpir en un campamento hostil a lomos de un tigre diente de sable o un oso pardo. Obtendréis protección adicional frente a los ataques cuerpo a cuerpo, especialmente si montáis sobre uno de los mamuts que comentábamos antes.

Resistencia cuerpo a cuerpo: Quizás la habilidad más obvia de la muestra, pero vale la pena recalcar que el daño recibido por mordeduras o garrotazos se reduce significativamente, lo que os vendrá de perlas tras haber recorrido buena parte del mapa sin piras o áreas de reaparición por el camino.

Agilidad de arma es la habilidad más determinante durante las contiendas

Curarse al correr: De utilidad cuando os acorralen los Udam o los Izila, pues alcanzaréis posición segura con el indicador de vitalidad repuesto y sin peligro de que una flecha os mande al otro barrio en plena huída.

Correr eternamente: ¿No os ha ocurrido que al topar con un oso sois incapaces de darle esquinazo y os resignáis a caer bajo sus garras? Domad a un león negro raro y fin de la historia. Mientras lo conseguís, la capacidad de correr eternamente mejora la situación.


Resistencia al fuego
: el fuego es el gran omnipresente a lo largo y ancho de Oros. Os quemará sin remedio durante toda la aventura, casi siempre al rozar hogueras por no calcular bien el siguiente paso.

Agilidad de arma: Si solo aprendéis una habilidad, que sea ésta. Cambiar de arma con un solo botón, sin pasar por el menú de marras, marca la diferencia en todos y cada uno de los combates. Sobre todo cuando hemos de cambiar arco por garrote al acercarse demasiado la fiera o prehistórico al que disparábamos.

Gancho: No lo parece, pero el mapa del juego es más que considerable. No seremos conscientes hasta explorarlo en serio, algo imposible si no tenemos el gancho en nuestro poder. Hay zonas realmente escarpadas, a las que se accede previa escalada y calculando bien los descensos. También os lo requerirán algunas misiones tanto principales como secundarias. Mejoradlo al máximo.

Ropa de invierno: El indicador de frío limitará vuestra travesía por las tierras del norte (heladas). Obtened ropa de invierno para prolongarlas hasta 10 minutos o de forma indefinida, con el nivel de mejora máximo.

Trampas: Hay animales muy escurridizos (activad la visión de cazador durante vuestros paseos nocturnos y atentos a los rastros continuos, pues indican la presencia de un ejemplar ‘raro’), por lo que conviene colocar trampas aquí y allá. También convierten las batallas en una suerte de tower defense, si las posicionamos estratégicamente.

1 2

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.