Lee la primera parte de nuestra Guía de The Division con trucos y consejos de armas, equipo y enemigos, ¡y no te pierdas ningún contenido de nuestro Especial The Division!

Agente, veo que ya has estado ahí fuera; el peto lleno de sangre es una buena pista. Sigues en pie, así que no te ha ido mal, por lo que veo. Supongo que los consejos que te di ayer al llegar a la base no te vinieron mal, ¿no? Bueno, ahora que ya has entrado en acción, no te importará que este viejo veterano te dé un par de consejos más, imagino. Siempre puedes ignorarme y convertirte rápidamente en un cadáver; no te preocupes, con el frío que hace ahí fuera seguro que tardas en empezar a… vale, vale, ya veo que tienes ganas de escuchar. Pues toma nota, chaval. Ya has visto cómo nos las gastamos en The Division. Vencer o morir, no hay más posibilidades. Vamos allá…

1. Descubre tus rutas de farmeo

The Division tiene un fuerte componente de mundo masivo permanente, y como en cualquier juego de este tipo, el farmeo es una mecánica clásica. Para los recién llegados, farmear es un neologismo calcado de la palabra inglesa para “agricultura” (farming): básicamente, repetir ciertas acciones una y otra vez para cosechar objetos, recursos o ciertos beneficios. Lo primero que vas a querer farmear es experiencia; ya dijimos ayer que para subir de nivel lo mejor que puedes hacer es, sencillamente, jugar sin prisas y superar misiones secundarias y encuentros. Pero hay una forma más rápida de ganar experiencia: repetir las misiones que ya has realizado en dificultad alta (aunque sólo ganarás la EXP de matar enemigos, no la de la misión en sí), irte de misión en cooperativo con un grupo de mayor nivel que tú o explorar zonas de nivel superior al tuyo. Eso sí, vas a pasar las de Caín, así que más te vale tener lo que hay que tener (es decir: puntería y paciencia. ¿Qué te creías?). No sólo ganarás más experiencia, sino que también obtendrás un botín de alto nivel: las zonas de entre 2 y 5 niveles por encima del tuyo son manejables si eres más o menos hábil, y sólo con el botín que sueltan los enemigos de a pie al caer ya te puedes llevar a casa equipo bien chulo. Ayudar a los civiles dándoles lo que pidan (botiquines, barritas energéticas, bebida…) no sólo nos da experiencia: también nos entregan a menudo equipo muy interesante. Cuando ya estás en nivel alto hay misiones concretas que son simplemente perfectas para obtener armas de alto nivel, como la de la Asamblea General (no vamos a decir más para evitar spoilers).

Otro truquillo para farmear que mencionamos en la anterior entrega de la guía pero queremos expandir: las mochilas y cofres de equipo se reponen con el paso del tiempo, así que puedes volver de vez en cuando para recuperar consumibles, piezas para el crafteo y demás. Lo que tienes que hacer es anotar (o al menos memorizar) los lugares más interesantes, aquellos con un acceso rápido, varios cofres o mochilas juntos y poco defendidos. Cerca de la Base de Operaciones hay uno en un garaje, por ejemplo, por el que siempre paso cada vez que entro y salgo. Pero los que me gustan de verdad son los apartamentos abandonados: están repartidos por todo el mapa, no están defendidos, no cuesta mucho tiempo acceder a ellos y suelen tener varias mochilas en muy poco espacio. Hay otro punto para farmear armas interesante al sur de la Base: un edificio contaminado al que se accede cruzando un callejón en la esquina entre la 8ª y la 24ª Avenida. Cada vez que encuentres un lugar así anota su situación. También hay rutas de farmeo en la Zona Oscura, pero claro, aquí la dificultad y el riesgo son muy superiores. Prueba a ir a la Biblioteca (noreste del mapa) y de ahí a la Tienda de Deportes para evacuar en el punto de evacuación del norte. Si eres capaz de llegar con vida al final tras la enorme cantidad de soldados de élite que te vas a cruzar, volverás a casa con un botín estupendo. Si quieres continuar desde el punto de evacuación, ve hacia el sureste, enfréntate a los élites que defienden la Barricada y de allí avanza hacia el este hasta la zona de Construcción. Hay un punto de evacuación al sureste del mapa pero es uno de los más frecuentados, así que cuidado con los renegados.

Un apartamento cualquiera después del sutil registro de un agente de The Division

Un apartamento cualquiera después del sutil registro de un agente de The Division

2. Sácale partido a la Zona Oscura

A estas alturas es probable que ya te hayas adentrado alguna vez en la Zona Oscura de Nueva York, y quizá ya te hayan arrastrado la cara por el suelo de vez en cuando. Si quieres escarmentar en cabeza ajena, toma nota de ciertas reglas no escritas que te ahorrarán disgustos. Lo primero es saber a qué atenerse si vas solo, con desconocidos o entre amigos. Ir solo por la Zona Oscura puede tener sentido, ya que no tienes que compartir el botín con nadie (en algunos encuentros de PvE, si sólo cae un arma legendaria, se entrega a un miembro del grupo al azar). Por otro lado, vas a ser un caramelito con patas para los renegados. Así pues, si te decides a ir por tu cuenta, asume que estás en peligro en cada segundo. Planifica bien tus objetivos y ejecuta misiones rápidas; cuanto menos tiempo estés paseándote con botín en la espalda menos posibilidades hay de que lo pierdas. Ten siempre localizados los pisos francos cercanos por si te quedas sin munición o necesitas un respiro. Intenta no alejarte mucho de los puntos de evacuación, y recuerda que en ellos puedes pedir el helicóptero en cualquier punto de la zona marcada en naranja, no hace falta que sea en el centro… y además no tienes por qué esperar sentado a que llegue. Lo mejor que puedes hacer es pedir el helicóptero en algún sitio relativamente discreto y esconderte en una posición fácilmente defendible, a ser posible un punto elevado que te permita vigilar el lugar de evacuación que has solicitado. Cuando vaya a llegar el helicóptero, te pegas una carrera y listos. Si vas solo no es buena idea que te dediques a atacar a otros agentes salvo que seas muy, muy hábil o te topes con un grupo de un nivel mucho más bajo que el tuyo.

Otra opción es sumarte a un grupo de agentes desconocidos para ir de PvE. En este caso, recuerda que una cosa es que no puedas fiarte del todo de nadie y otra muy distinta que dispares preventivamente a todo lo que se mueva. No le des la espalda mucho rato a nadie, ve más o menos atento y la mayor parte de las veces estarás a salvo. Es casi inevitable que alguna vez un miserable traidor te fastidie la misión, pero a la larga quien más tiene que perder es él: cuando eres renegado apareces marcado en el mapa como tal, y cuando un renegado muere pierde parte de su propio equipo, sus llaves de la Zona Oscura (necesarias para abrir cofres con botín de alto nivel) y su rango ZO. No es una buena idea, pues, convertirte en un lobo solitario. Lo interesante de verdad es ir a la Zona Oscura con un grupo de amigos en los que confíes y con los que puedas practicar el combate: ahí es cuando de verdad puede merecer la pena convertirte en renegado, tanto por el botín como por la diversión. Un grupo de nivel alto bien coordinado puede aterrorizar la Zona Oscura durante horas. Otra opción es ir con amigos a cazar renegados, algo que también ofrece jugosas recompensas… sin el “castigo” de estar marcado como traidor en el mapa.

3. No olvides el crafteo

¿Para qué te crees que te pasas horas desmontando armas y recogiendo piezas por ahí? Vale que las armas legendarias no se pueden fabricar, pero hasta que llegues a ello hay un montón de piezas de equipo y armamento que puedes crear por ti mismo. En mi caso, he encontrado útil el crafteo sobre todo para “tapar agujeros” y asegurarme de que todo mi equipo está a buen nivel. ¿Que de repente me doy cuenta de que tengo todas mis armas a nivel X menos la escopeta, que sólo tengo de nivel más bajo? Pues a fabricar una escopeta. ¿Que justo acabo de subir de nivel y tengo de todo menos rodilleras, que parecen las de un niño para ir en la bici con ruedines? Pues hacedme sitio en la mesa que voy con la caja de herramientas. Para sacarle partido al crafting, mira atentamente las estadísticas de tu personaje para ver cuáles son sus puntos flacos: la principal ventaja de fabricar tu propio equipo es que puedes ir a tiro fijo a crear aquello que necesitas; el crafteo te puede salvar de una mala racha de botines.

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¿Y qué necesitas para fabricar? Primero, la mesa de trabajo de la Base de Operaciones; segundo, materiales; tercero, diagramas de los objetos que quieras crear. Los diagramas los obtendrás como premio por completar misiones o como botín en ciertos cofres. Los materiales también son botín máso menos habitual, y además del tipo que reaparece con el tiempo, así que podrás farmearlos; los obtendrás también desmontando equipo y armadura. Un detalle importante: los materiales tienen un código de colores de rareza que se corresponde con el de las armas y equipo: si quieres fabricar una pieza azul vas a necesitar materiales marcados de azul. La buena noticia es que puedes cambiar varias partes de un nivel inferior por una de nivel superior: para ello echa un vistazo abajo del todo en el menú de diagramas.

Mañana, entrenamiento especializado

Ya sabes lo suficiente para que te considere un agente de verdad, chaval. Mañana te explicaremos lo necesario para que te especialices y te conviertas en una auténtica máquina de matar-quiero decir, de hacer justicia y traer el orden a Nueva York. Repasaremos distintas builds de personaje para especializarte en un rol concreto dentro de un grupo de agentes, algo que te va a venir fenomenal cuando te adentres en la Zona Oscura. Intenta no morir mucho ahí fuera hasta entonces.

Sobre El Autor

Director de contenidos
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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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