A falta de pocos días para que Sony revele los nuevos modelos de PlayStation 4: PS4 Neo y PS4 Slim, aparece nueva información sobre este último. Amén de abaratar su acabado, fulminar el conector de audio óptico y reducir sus dimensiones de forma cuasi testimonial, el rediseño soportaría redes inalámbricas de 5 Ghz. Así lo asegura el supuesto manual de instrucciones filtrado, lo que garantizaría conexiones mucho más estables para quienes no puedan utilizar el puerto Ethernet.

Está por ver si la máquina guarda otros ases bajo la manga, indispensables para convencer tanto a los actuales como a futuros usuarios de la plataforma. En lo que a Xbox One S respecta, las novedades pasan por una miniaturización mucho más pronunciada, su elegante diseño en mate, la integración de la fuente de alimentación o el reproductor Blu-Ray UHD. Con éste, una tecnología diferencial para la industria del entretenimiento.

HDR aproxima las imágenes a la luminosidad y colorido captados por el ojo humano

Con una larga trayectoria en el segmento fotográfico, las llamadas imágenes de alto rango dinámico (High Dynamic Range o HDR) comprenden una serie de técnicas para la menor distinción entre áreas claras y oscuras. Dicho de otro modo, imágenes lo más cercanas posible en iluminación y colorido a las captadas por el ojo humano. Este rango ‘ilimitado’ de tonalidades ha quedado patente con la irrupción de los televisores 4K, que incorporan alguno de los dos estándares HDR disponibles como principal reclamo (1.000 tonos de gris frente a los 10 de un panel convencional). Así, el incremento de resolución importa poco o nada si no se acompaña de las últimas tecnologías de procesamiento.

A partir de ya, las grandes producciones para cine y televisión se filmarán en HDR, de igual modo que el ocio electrónico realzará su software. Aún cuando Xbox One S no soporte resolución 4K nativa para juegos, su representación del color promete dejarnos con la boca abierta. Los dos primeros ejemplos serán Forza Horizon 3 (27 de septiembre) y Gears of War 4 (11 de octubre): “Los cielos de Horizon lucen espectaculares en HDR. Os quedaréis sin palabras cuando veáis de lo que es capaz Xbox One S con esta tecnología de por medio”, explicó Dan Greenwalt, director creativo de Turn 10, durante la pasada Electronic Entertainment Expo.

Pero el quid de la cuestión reside, como decíamos, en la coexistencia de estándares (como ocurriese con el HD-DVD y el Blu-Ray en su tiempo). Cualquier televisor 4K podrá mostrar películas Blu-Ray en UHD, por supuesto, pero sólo aquellos compatibles con HDR10 o Dolby Vision se benecifiarán de sus respectivas ventajas. Respectivas por decir algo, ya que Dolby Vision barre a su competidor en todos los apartados.

HDR 10 viene a ser el estándar abierto, al que todos los fabricantes tienen acceso. Si no se indica otra cosa más que “HDR” en el listado de especificaciones, el panel de turno soportará HDR10. Es la opción elegida por la mayoría fabricantes, con Samsung, Sony, Sharp y Hisense a la cabeza, de modo que aglutina muchas más horas de contenido.

HDR10 (Xbox One S) y Dolby Vision compiten por convertirse en estándar del HDR

Por su parte, Dolby Vision cuenta con el apoyo de gigantes como LG, Vizio, TCL o Phillips. Como su propio nombre indica, es una tecnología propietaria, que requiere el pago de licencia. ¿Por qué apostar por ella entonces? Fácil: mientras que el contenido en HDR10 se masteriza con una profundidad de color de 10 bits, Dolby Vision apuesta por los 12 bits. Es más, un compendio de metadatos indican a nuestro televisor cómo debe verse cada uno de los frames que conforman la grabación de turno (HDR10 se limita a un patrón uniforme). Finalmente, Dolby Vision alcanza una luminosidad de 10.000 nits frente al millar de HDR10.

La diferencia resulta tan evidente que Netflix, líder en el segmento del streaming, ha apostado fuertemente por Dolby Vision. Series como Marco Polo se han rodado en este formato, al igual que algunas superproducciones made in Hollywood. Justo precisar que los televisores actuales distan de sacar todo el jugo al HDR (pocos modelos alcanzan los 1.000 nits del HDR10), pero no hablamos de un avance pasajero como fueron las películas en 3D o los paneles curvos, sino que ha llegado para quedarse.

Os preguntaréis cómo acertar si decidís renovar vuestra pantalla. La opción más segura hoy por hoy es agenciaros alguno de los modelos “Super UHDTV” de LG (UH770V, UH850V y UH950V), compatibles tanto con HDR 10 como con Dolby Vision. En el caso de las consolas, Xbox One S adopta HDR10 (como seguramente hagan Xbox Scorpio y Playstation 4 Neo), lo que deja fuera a todos los monitores Dolby Vision. La propia máquina despliega un check-list cuando la conectamos a un televisor 4K, indicándonos si es compatible con HDR10 o alcanza la suficiente profundidad de color.

Igualmente habrá que mirar con lupa cuando adquiramos un reproductor Blu-Ray 4K, pues hasta la presente no existen modelos (ni discos) compatibles con Dolby Vision. 20th Century Fox ya adelanta su apego exclusivo a HDR10, mientras que Universal promete editar películas en Dolby Vision a medio plazo. Como hemos visto, el desacuerdo también se extiende a las plataformas de streaming: Amazon soporta HDR10 y Dolby Vision; VUDU únicamente este último.

Se imponga quien se imponga, comprobamos cómo la madurez técnica del videojuego pasa por algo más que resoluciones y tasas de frames. Xbox One S ha dado el pistoletazo de salida, como reflejaremos en las críticas de sus próximas exclusivas.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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