Mira a la estantería donde guardas tus videojuegos y cuenta cuántos de ellos están protagonizados por un hombre. La enorme mayoría, ¿verdad? Teniendo en cuenta que estamos hablando sólo de la mitad de la población mundial, esta desproporción debería llamarnos la atención a todos. Si incluimos otros ejes, como la sexualidad o la raza, la diferencia se va haciendo cada vez mayor; y sin embargo el hombre blanco cishetero sólo representa (es un cálculo bastante a ojo, pero nos vale) entre un 11 y un 13 % de la humanidad. Que hay un histórico problema de representatividad en los videojuegos es un hecho incuestionable.

La excusa que se suele ofrecer para ello, cuando se molestan al menos en intentar excusarlo, es que los juegos son así porque así es su público objetivo. Para empezar, esta afirmación es falsa; la tipología de los usuarios de videojuegos es bastante más variada: las mujeres son ya algo más de la mitad de los consumidores de esta industria (y eso sin entrar, de nuevo, en otros ejes). Es habitual el contraargumento de que lo son sobre todo de juegos casuales, algo que no es del todo exacto (hay datos contradictorios en diversas encuestas) y que, incluso si lo tomamos por cierto, sería generacional: la diferencia porcentual entre hombres y mujeres se va reduciendo en las edades más jóvenes. Y suponiendo que fuera todo cierto (que es mucho suponer), nos encontraríamos ante un círculo vicioso: como no es tu público no te diriges a ellas, como no te diriges a ellas no son tu público.

Horizon Zero Dawn ha vendido más de 2,6 millones de unidades en sus primeras dos semanas

La tipología de los protagonistas de videojuegos no refleja la de sus usuarios, sino la de sus creadores; y sobre todo refleja sus prejuicios. Durante mucho tiempo los altos ejecutivos de la industria han considerado dogma que incluir una protagonista femenina suponía perder ventas. En los últimos años han trascendido casos como el de Dontnod, el estudio francés creador de Remember Me y Life is Strange, que reconoció que fueron rechazados por inversores y distribuidores sólo por tener una mujer como personaje principal. ¿Cuántos otros proyectos se habrán quedado en el tintero por esa razón o habrán preferido cambiar para poder salir adelante?

Y en esto llegan Guerrilla Games y su Aloy y demuestran una vez más que eso de que un juego venda menos por estar protagonizado por una mujer es una estupidez sexista. Horizon Zero Dawn ha vendido más de 2,6 millones de unidades en sus primeras dos semanas. Con esas cifras, Horizon se ha convertido en uno de los mejores lanzamientos de una nueva franquicia de la historia (y la mejor de PS4), y presenta ya unas proyecciones de ventas cercanas a las de Uncharted 4. Todos salimos ganando si se mejora la representación en los videojuegos, incluso aunque sea sólo porque haya una mayor variedad de historias, personajes, puntos de vista y experiencias.

Aquellos que braman y patalean en redes sociales son una minoría ruidosa que, como decía Machado, “envuelta en sus harapos / desprecia cuanto ignora”. Las cifras de ventas demuestran que su importancia económica es cada vez menor, pero además es un imperativo ético negarle el pan y la sal a ese grupito reaccionario. Por mucho que se arroguen el rol de guardianes de las esencias y auténticos amantes del videojuego, quien de verdad ama este medio respeta a sus creadores, aplaude su esfuerzo, disfruta de su calidad y aspira a un videojuego cada vez más amplio, diverso y variado. Esa comunidad tóxica no ama los videojuegos, sino la sensacion de ser único y diferente, el poder y el privilegio que había amasado dentro de su casa en el árbol.

Las

Si aún te parece normal que la mayoría de videojuegos estén protagonizados por hombres, Aloy te ha vuelto a dejar sin excusas.

Y tras episodios infames como el Gamergate o los recientes casos de acoso a desarrolladoras del equipo de Mass Effect: Andromeda (¡qué casualidad que no han apuntado a ningún hombre!), la industria ya debería haber aprendido que, aunque sean pocos, no son inofensivos. Hay que expulsarlos de una vez, dejarles claro que no son bienvenidos.  Seguramente el temor a perder ventas, o las pocas ganas de meterse en líos, ha convencido durante años a la industria para ponerse de perfil y no plantar cara; pero si no es por ética, al final será por dinero: la propia mayoría silenciosa de usuarios y sus decisiones de compra forzarán la mano de la industria.

Por eso es una buena noticia que Horizon Zero Dawn sea un éxito: es un síntoma más de que las cosas están cambiando, aunque sea demasiado despacio, aunque sea trabajosamente y con dolor; es una demostración de que la lucha que lleva años en marcha merece la pena. Ojalá las grandes empresas vayan tomando nota y cada vez haya más mujeres en portadas de videojuegos (y en los estudios de desarrollo, claro). Ojalá ése sea sólo el primer paso hacia una variedad cada vez mayor, y veamos historias diferentes, y no incontables variaciones del hombre-blanco-cis-heterosexual-salva-el-mundo o antihéroe-de-pocas-palabras-atormentado-por-su-pasado-se-redime-heroicamente. Si aún te parece normal que la mayoría de videojuegos estén protagonizados por hombres, Aloy te ha vuelto a dejar sin excusas. 2,6 millones de unidades vendidas de Horizon Zero Dawn en dos semanas envían un mensaje claro: Horizon ha dejado sin excusas a la industria una vez más; Aloy le ha dado otro hachazo al tronco de la casa del árbol.

Sobre El Autor

Director de contenidos
Google+

Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.