Existen razones de peso por las que HTC Vive se ha convertido en el visor de realidad virtual más vendido en compatibles. Aunque Oculus Rift articuló un catálogo de exclusivos harto superior, su escueto rendimiento comercial hizo que recalasen en el resto de plataformas. Los de Facebook pensaron que doscientos euros de diferencia espolearían sus ventas, pero no que el early adopter de la realidad virtual es un usuario pudiente, deseoso de adentrarse en la tecnología con todas las consecuencias. Esto último pasa por la “escala de habitación” que Oculus calcó hace pocos meses, Oculus Touch mediante.

El enfoque abierto de Vive ha posibilitado el acceso de la comunidad independiente, copando Steam de experimentación, pero también de títulos que (finalmente) sacan partido a este nuevo segmento del ocio electrónico. Con todo, la realidad virtual de alta gama afronta retos como el cúmulo de cables necesarios. Algo a lo que HTC pondrá remedio en cuestión de meses, conforme el adaptador inalámbrico de TPCast irrumpa en Occidente.

Tampoco tenía justificación la carencia de audio integrado en un sistema de sujeción no del todo cómodo. El empleo de velcro dificultaba el ajuste, especialmente al compartir el visor. Respecto a los auriculares incluidos, su componente in-ear facilitaba que abandonasen el canal auditivo en los instantes de mayor frenetismo, mientras que el cable interfería al ponernos o quitarnos el casco. La solución idónea pasaba por una combinación de virtudes: los auriculares de Oculus Rift y el dial de ajuste implementado en PlayStation VR.

Si hablamos en pasado es porque Deluxe Strap materializa lo anterior. Disponible por 119,99 euros en el sitio oficial de HTC Vive, esta banda ha mejorado sustancialmente nuestras partidas. El proceso de instalación no podría resultar más sencillo: retiramos la tapa superior para desconectar el cable tres en uno, separamos la correa rotando sus puntos de agarre hasta oír un click y aseguramos la nueva presionando en los laterales. Finalmente, volvemos a conectar los cables y ensartamos la banda superior. Dicho velcro tan sólo debe ajustarse la primera vez, pues en lo sucesivo utilizaremos el dial trasero para amoldar el headset al diámetro craneal. Resulta tan cómodo que podemos hacerlo con una sola mano y el agarre es tan firme que la imagen parece ganar en nitidez (lo que en realidad ocurre es que el visor apenas se desplaza, manteniéndose el enfoque durante toda la sesión).

¿Se pierde confort al jugar tan ‘apretado’? En absoluto. Amén de las almohadillas frontales, la parte posterior de esta Deluxe Strap está forrada con una capa de espuma. Cierto que el conjunto incrementa su peso, pero éste se equilibra convenientemente y el cable tres en uno ya no presiona sobre la cabeza. Varía su recorrido gracias a un pasador sito sobre el auricular derecho y a la banda de velcro que lo asegura en la parte baja del casco, separándolo ligeramente de la espalda en su tramo inicial.

Deluxe Audio Strap integra unos auriculares de tremenda capacidad inmersiva

Pero la estrella del accesorio es la pareja de auriculares conectados por un cable mínimo y provistos de un sistema de ajuste excepcional. Sendos clips permiten acercarlos o alejarlos del oído también con una mano, procediendo a regular su altura y ángulo (mediante rieles y ejes de rotación) una vez colocado el visor. Por las imágenes, el aislamiento del sonido se antoja problemático, pero nada más lejos de la realidad. El audio te envuelve sin distracciones y goza de una calidad fuera de toda duda, correspondiente a auriculares de gama media-alta. En realidad virtual son imprescindibles los matices y el invento los capta todos sin miramientos, habiéndolo probado también con diferentes géneros e incluso estilos musicales.

Con un acabado robusto, HTC Vive Deluxe Audio Strap se antoja un imprescindible para cualquier usuario del visor. Tal así que apostamos por su inclusión con el hardware de aquí a pocos meses. La experiencia de juego mejora notablemente por el recogimiento del cableado, un ajuste al milímetro, el almohadillado adicional y los competentes auriculares. Enfundarse el casco y jugar ya es posible con una sola mano, sin preocuparnos por la conexión de audio (jack o Bluetooth).

Un último e interesante apunte es que Deluxe Audio Strap resulta compatible con el módulo inalámbrico de TPCast: comodidad VR en su máxima expresión, aunque no dispongamos de fecha aproximada para su lanzamiento a este lado del charco.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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