El universo de Nintendo se rige por sus propias reglas. Igual que Peach es raptada por Bowser de cuando en cuando, Olimar gusta de estamparse con su nave en los planetas más inhóspitos. Astros siempre habitados por los simpáticos Pikmin, quienes articulasen una de las franquicias mejor valoradas bajo el seno de la multinacional japonesa. También una de las menos prolíficas: aunque GameCube nos regaló dos entregas, nada volvió a saberse hasta una década después, cuando Pikmin 3 se convirtió en imprescindible del juego asimétrico. Tal así que su máximo responsable, Shigeru Miyamoto, no tardó en confirmar el desarrollo de Pikmin 4 (trasvasado de Wii U a Nintendo Switch tras confirmarse el cese comercial de la primera).

Entretanto nos llega la primera incursión portátil de la serie, Hey! Pikmin, a manos de Arzest. El estudio con sede en Yokohama responde también por Yoshi’s New Island, recibido de forma dispar en 2014. ¿Qué tal se les habrá dado esta vez? Resta poco más de un mes para descubrirlo, si bien ya está disponible una demostración en Nintendo eShop, fruto de la cual redactamos estas impresiones.

Lo primero que debe quedar claro es que Hey! Pikmin varía respecto a sobremesa. Pasamos de la estrategia en tiempo real a una suerte de plataformas en dos dimensiones y media, cuyos trayectos están plagados de puzles. Como decíamos, la nave de Olimar queda para el arrastre al toparse con un campo de asteroides, siendo nuestro cometido reunir 30.000 unidades combustible (Lustronio) para regresar a casa. La base del juego es alcanzar el final de fase sirviéndonos de los Pikmin reclutados por el camino (silbato mediante), cada cual con habilidades inherentes a su color. La mayor peculiaridad es que damos las órdenes con el stylus, lanzando a estas pequeñas criaturas contra adversarios, obstáculos e ítems. Por ejemplo, los Pikmin pétreos son capaces de atravesar superficies de roca o cristal, levantar objetos pesados e infligir daño a los enemigos escudados.

El empleo de la doble pantalla (olvidada) es uno de los grandes aciertos de Hey! Pikmin.

El empleo de la doble pantalla (olvidada) es uno de los grandes aciertos de Hey! Pikmin.

Otro aspecto clave es el empleo de la doble pantalla, olvidada desde tiempos de Nintendo DS. Toca fijarse en la porción de escenario sobre nuestra cabeza, donde a menudo encontramos valiosos ítems coleccionables. Conseguirlos supone el mayor reto del juego, ya que encierran ingeniosos rompecabezas: desde aprovechar rebotadores naturales hasta el empleo combinado de tipologías Pikmin. Vamos, que lo de lanzar bichejos a lo loco sólo es cuestión de las primeras fases. Hay que apuntar con cabeza, seleccionando al pelotón idóneo y prediciendo el comportamiento de la fauna local (deja que se acerque demasiado y tus soldados mermarán a velocidad de vértigo).

Aquí, Olimar cuenta con habilidades inéditas, como remontar pequeñas plataformas con una mochila propulsora, nadar sin limitaciones y escalar lianas. Pero ojo, que no todos los Pikmin serán capaces de seguirle: habrá ocasiones en que exploraremos grutas esperándonos éstos a la salida, o que toque volver sobre nuestros pasos para recogerlos tras completar alguna tarea. Atender al indicador de pelotón es fundamental, pues nos avisa cuando algún integrante se ha quedado por el camino o sufre peligro.

A la espera del software final, la demostración apunta a una rejugabilidad elevada. Completar las fases al 100% en la primera vuelta es complejo, más que nada porque a veces es imposible retroceder. Hay una sola oportunidad para agenciarnos determinado objeto y no siempre contamos con el número o tipo de Pikmin necesarios. Sorprende, a fin de cuentas, cómo se han preservado las sensaciones de los juegos canónicos pese al cambio de género. Y es que las partidas prolongadas de sobremesa no casaban con una máquina de bolsillo.

Hablaremos más adelante de modalidades adicionales como el parque Pikmin, las Fuentes Refulgentes y los Escondites; fases de bonus desbloqueadas mediante figuras Amiibo de las series Super Mario, Splatoon o Animal Crossing (incluida la de los propios Pikmin, a la venta junto al juego el próximo 28 de julio).

Hey! Pikmin parece trasladar con acierto las bases de la serie a Nintendo 3DS, bajo el formato de un plataformas salpicado de puzles y con un buen aprovechamiento del panel táctil y la doble pantalla. Nos quedamos con ganas de más; también por un apartado técnico encantador, acompasado por melodías que invitan a perderse en este planeta inexplorado.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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