Nos levantamos con la noticia de que Disney liquida su franquicia Infinity tras meses de pérdidas. La noticia no coge por sorpresa, al haberse anunciado que no habrá versión 4.0 en 2016 (como tampoco presencia de Disney Interactive en la inminente Electronic Entertainment Expo de Los Ángeles).

La relación de la “Fábrica de los Sueños” con el videojuego siempre ha sido convulsa; muy fructífera pero de nulo provecho. Salvo honrosas excepciones, las incursiones de Disney cimentaron la idea de que toda adaptación se encuentra falta de calidad. Justo cuando empezábamos a desterrarla (Infinity o la trilogía Arkham mediante), nos llega la nueva de que Disney abandonará la publicación de software.

Un poco de historia

Disney irrumpió en ocio electrónico allá por 1988, con la fundación de Walt Disney Computer Software. La división recurrió al desarrollo de terceros para adaptar las propiedades intelectuales de la compañía, por lo general deficitarias en términos cualitativos. Hubo un par de excepciones, no obstante, títulos convertidos en referente del género de plataformas como Aladdin (Virgin, 1993) y The Lion King (Westwood Studios, 1994).

WDCS pasó a denominarse Disney Interactive a finales de 1994, etapa a la que corresponde un buen puñado de software educativo y las pertinentes adaptaciones de Toy Story, Pocahontas y Pinocho. El mercado no respondió como debería y DI recortó su plantilla un 20%, reforzándose la contratación externa justo cuando la multinacional viraba hacia la producción propia.

Para 1999, la práctica totalidad de los ingresos de DI proviene de la licenciación. Como ejemplo el acuerdo alcanzado con Nintendo América, por el que se desarrollaron trece juegos para Nintendo 64 y Game Boy Color. Mickey’s Speedway USA (RARE) fue la referencia más llamativa.

Disney

En 2003 se produjo la escisión de Buena Vista Games, dedicada también a juegos para dispositivos móviles y contenido online. Fue un periodo de enorme peso, con el que Disney recuperó sus intenciones editoriales. Radica aquí la prolífica franquicia Kingdom Hearts, en estrecha colaboración con Square Enix. Se dieron también adquisiciones clave como las de Avalanche Software (Tak and the Power of Kuju), Propaganda Games (Turok) y Climax Racing (MotoGP), estudios complementados por uno de creación expresa: Fall Line Studio, dedicado a Wii y Nintendo DS.

Llegamos así a Disney Interactive Studios (2007), nomenclatura que ha publicado tanto juegos Disney como de terceros. Resultaron determinantes la compra de Junction Point Studios (Epic Mickey) y la fusión de Fall Line con Avalanche, paso previo a la iniciativa Toy Box. Anunciada en 2012, pretendía la convergencia de personajes Disney en videojuegos para consola, móviles y navegadores web. Toy Story 3 (2010) fue el primero en experimentar con la fórmula, a raíz de la cual surgió una de las apuestas más arriesgadas para la compañía: su incursión en el mercado de las figuras inteligentes.

Tras perder 200 millones de dólares anuales entre 2008 y 2012, DIS necesitaba que Infinity cuajase a toda costa. Tal era la situación que Propaganda Games, Black Rock Studio (anteriormente Climax, responsables de Split/Second) y Junction Point se vieron condenados al cierre. 700 empleados más fueron despedidos en 2014, pero las cuentas aún del saneamiento.

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Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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