Quiero pensar que Microsoft, siguiendo el ejemplo de la clase política, ha aprovechado la resaca de las fiestas para lanzar esta salva de malas nuevas. Absortos en los juegos que sus Majestades dejaron bajo el árbol, habrán sido menos los incondicionales de Xbox preocupados por los titulares. Irán olvidándolos de aquí unas semanas, en cualquier caso.

Esta particular cuesta de enero arrancó con la publicación de este calendario de lanzamientos. Uno de los juegos más esperados, envidiado incluso por los usuarios de PlayStation 4, ha sido pospuesto hasta 2017. Con Scalebound, Platinum Games necesitará muchos meses de desarrollo en pos de satisfacer las expectativas, pero eso no quita para que el discurso de los de Redmond quede minado.

Los inevitables artículos sobre exclusivas de cara al 2016 coincidían en que Xbox One aventajaría nuevamente a su más directa competidora, tanto por calidad como por cantidad. No queda tan claro al anunciarse también que ReCore, uno de los proyectos más llamativos de cuantos fueron presentados durante la pasada Electronic Entertainment Expo, irrumpirá simultáneamente en compatibles.

La aventura de acción a manos de Keiji Inafune se suma a la hoja de ruta bosquejada por Spencer, quien pretende cierta convergencia de catálogo entre One y Windows 10. Son relativas entonces las exclusividades de Killer Instinct, Gears of War: Ultimate Edition, Fable Legends (otro de los previstos para el nuevo curso, denigrado al free-to-play), Gigantic, Sea of Thieves (lo nuevo de Rare), Halo Wars 2 y ahora este Recore. Sigue sin parecerme acertado dada la pérdida notable de cuota de mercado. Por mucho que Xbox One supere los 18 millones de máquinas colocadas y esté vendiendo a mejor ritmo que su predecesora, el éxito sin precedentes de PlayStation 4 urge medidas tajantes. En este caso, reservar todas las exclusivas posibles a la consola de sobremesa.

Scaleboun, ReCore y Quantum Break protagonizan un comienzo de año agridulce para los usuarios de Xbox One

También fue un jarro de agua fría anuncio de que Quantum Break llegará al mercado patrio doblado al inglés y con subtítulos en castellano. Hablamos de la superproducción con que Microsoft quiere plantar cara a Uncharted 4: el Desenlace del Ladrón, juegos capaces de vender consolas por sí mismos. Han pesado las raquíticas ventas de Xbox One en España, donde las previsiones comerciales de esta nueva propiedad intelectual deben resultar irrisorias (por mucho que nos pese). La justificación de @Xbox_Spain no es de recibo, en cualquier caso: “Quantum Break mezcla juego con serie de acción real. Debido a su naturaleza única, el juego saldrá en inglés con subtítulos en castellano”. La propia Remedy se ha visto desconcertada, dada su costumbre de publicar en la mayoría de idiomas posible. No debería ser de otro modo, por el marcado componente narrativo a que acostumbra el estudio finlandés.

Entre medias se pone fecha a la versión para PC de Rise of the Tomb Raider, cuyas ventas no han justificado el montante a Square Enix en concepto de exclusividad temporal. Lo nuevo de Lara llegará a Steam el 29 de enero, apenas dos meses después de lanzarse en Xbox One y Xbox 360.

Toca pensar en las muchas razones de peso que aún aguardan para hacerse con la nueva generación de Microsoft y confiar en que los directivos de la división (y su filial) hagan balance de daños tras esta indigestión de polvorones.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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