La mitología vasca es fascinante; el sustrato cultural de las leyendas y mitos del País Vasco es radicalmente distinto a las de sus regiones circundantes. Del mismo modo que el euskera es una rara avis de origen desconocido, las historias que se han contado durante siglos en esta lengua no tienen paralelismos claros con ninguna otra cultura europea. Las mitologías europeas son generalmente patriarcales y celestes: rinden culto a la fuerza y el poder; el rey de los dioses es una deidad masculina, generalmente asociado al rayo, al trueno o al sol, que gobierna el mundo desde un palacio en el cielo o junto a él (como el monte Olimpo). Las deidades de la tierra y la fertilidad están supeditadas a ellos, son diosas pasivas y mansas. Por contra, la mitología vasca es matriarcal y telúrica: se adora a la tierra, a la fertilidad; su figura principal es Mari, la Dama de Amboto, reina de la naturaleza; y su enemigo es el Gaueko, el lobo negro de la oscuridad.

Quizá porque Euskadi fue cristianizado relativamente tarde, el amplio legendarium vasco se recuerda aún con una sorprendente claridad (si lo comparamos con las leyendas locales de otras regiones), aun con la influencia sincrética del cristianismo. El Gaueko acecha en los caminos a los viajeros que andan solos de noche, y bien harás en colgar de tu puerta una flor de eguzkilore, pues si está hambriento intentará asaltar los caseríos desprotegidos, pero por la bendición de Mari la flor protege del lobo negro. El poderoso basajaun gobierna el bosque donde los duendecillos iratxoak traman sus trastadas. Los jentilak siguen encerrados en alguna cueva, esperando el momento de volver a caminar por las cumbres que un día fueron suyas. Y desde la falda del monte Amboto reina la diosa Mari, con sus brujas sirvientas, las sorginak, ayudándola a proteger su amada tierra.

El estudio bilbaíno Binary Soul, surgido de las aulas de Digipen, se ha propuesto trasladar todo este corpus legendario al mundo del videojuego. Su primer desarrollo, Sorgina: A Tale of Witches, acaba de salir a la venta en Steam. El planteamiento de este juego podría ser el argumento de cualquier leyenda transmitida durante generaciones: en un tiempo muy lejano el Gaueko se enfrentó a Mari, y ésta, con la ayuda de sus sorginak, logró rechazar al malvado genio nocturno. Cada solsticio de verano las sorginak se reúnen de nuevo para renovar sus votos y pasar el testigo a las nuevas generaciones de brujas; pero un año, no se sabe muy bien por qué, el Gaueko logra burlar el poder de Mari, arrebata el poder de las sorginak y las dispersa. Sólo una joven bruja se libra del ataque del Gaueko, y con la ayuda de la debilitada Mari y de otras criaturas míticas de Euskadi tendrá que embarcarse en una aventura para pararle los pies al lobo negro.

Con esta premisa se desenvuelve un juego sencillo de plataformas y puzles, dirigido a lograr transmitir el legado tradicional de la cultura vasca a los más pequeños de la casa. Para avanzar en la aventura tendremos que esquivar toda clase de obstáculos y resolver los puzles que nos encontramos utilizando los conjuros que poco a poco va aprendiendo Sorgina. Sorgina: A Tale of Witches es una creación humilde y con ciertas aristas, como un control no muy pulido, pero su trasfondo, su afán por preservar las tradiciones y su respeto por las viejas leyendas lo convierten en una obra educativa interesante. Es el primer paso para lo que en Binary Soul esperan que se convierta en una saga dedicada a la mitología del País Vasco. “El videojuego puede ser tan potente como cualquier otro medio artístico para preservar la cultura”, nos asegura Gorka García de Binary Souls. “Es algo que hemos percibido al hablar con colaboradores y profesionales de la educación: los videojuegos pueden resultar ser un vehículo perfecto para de manera dinámica y divertida trasladar contenidos culturales que de otra forma resultarían poco atractivos. Por ejemplo, lo hemos hecho también integrando los poemas del escritor Aritza Bergara en nuestra versión para móviles Sorginen Erronkak”.

La apuesta de Binary Soul por este fin educativo y la mitología vasca tiene sus riesgos: el atractivo en la dimensión local es evidente, pero fuera de Euskadi puede que, en este mundo globalizado con una cultura cada vez más estándar, un juego sobre viejas leyendas locales no resulte tan llamativo.  Pese a todo, en Binary Soul lo tuvieron claro desde el principio: querían que su primer juego fuera una aventura de fantasía, y vieron la oportunidad “para utilizar nuestra propia mitología y cultura, tomando como referencia lugares emblemáticos de nuestra tierra: desde emplazamientos milenarios como el dolmen de Sorginetxe a otros más recientes como Oma”. Estos lugares se han querido reflejar con fidelidad, “como en el caso de los árboles pintados de Oma o las pinturas rupestres de Santimamiñe”, integrando los puzles dentro de ellos para que sean algo más que un paisaje de fondo; algo que, como reconoce el propio García, ha sido la mayor dificultad del proceso de creación del juego.

Para apelar al público internacional se han realizado ciertas concesiones, pero no muy importantes: desde el cambio en el nombre (el primer título original era totalmente en euskera, Sorginen Kondaira) a pequeños elementos en la estética. “Intentamos cuidar y adaptar lo máximo posible los rasgos propios de la mitología, modernizándolos para las nuevas generaciones, y con ciertas concesiones: por ejemplo, el gorro de la protagonista es el clásico de bruja, no corresponde al de sus hermanas mayores que sí aparecen con la típica vestimenta vasca”. No obstante, para Gorka García las leyendas en las que se basa A Tale of Witches tienen una clara hilazón con el sustrato mitológico europeo. “La mitología vasca bebe de referencias europeas, aunque no sea muy conocida fuera de nuestro ámbito. Contiene un componente de relación con la naturaleza, y refleja en parte el matriarcado y la lucha entre la luz y la oscuridad”.

Si su ambientación es el primer elemento que destaca de Sorgina: A Tale of Witches, su estilo artístico también es reconocible al primer vistazo. Sorgina se “dibuja” con estilo low-poly, una de las modas más recientes en el desarrollo de videojuegos independientes: en la mayoría de juegos en 3D se busca realismo y un enorme número de detalles, y para ello se utilizan modelos de personajes y escenarios formados por un altísimo número de polígonos; el low-poly opta por renunciar voluntariamente a esa complejidad, dibujando sus figuras con un bajo número de polígonos y colores planos. Tiene una serie de ventajas técnicas (“nos ayudó en la producción del juego desde el punto de vista técnico y minimizó la dependencia de recursos externos”, reconoce Gorka García), pero también estéticos. El low-poy genera una sensación de sencillez, de cierta inocencia naïf: el tipo de imagen perfecta para un juego para niños.

“El componente de mayor peso a la hora de elegir el estilo artístico fue que resultara atractivo para el público infantil”, apunta García; “darle la vuelta a la base mitológica más oscura y llenarla de colores sin perder sus rasgos originales”. Por ahora en Binary Soul creen que ese objetivo se ha logrado: “en el pasado festival BIME, donde llevamos el juego, nos sorprendieron algunos niños que se acercaron a jugar e identificaron a cada uno de los personajes mitológicos de la portada. Nos alegra ver que la adaptación es reconocible”. “Otra oportunidad que nos daba [esta ambientación]”, apunta García, “era la de dar la vuelta en cierto sentido a la visión de las sorginak o brujas y convertirlas en protagonistas, con el añadido de que fuera una aprendiz para que el público infantil se sintiera más identificado. Podíamos contar con las sorginak como punto de partida y alrededor de ellas, junto al resto de personajes, componer una historia en la que la protagonista se vaya empoderando”.

En Binary Souls esperan que Sorgina: A Tale of Witches sea sólo un primer paso. “El juego es un un enganche a través del cual podamos interesar al jugador de manera más profunda por estos contenidos, conocer autores, obras, visitar esos lugares emblemáticos, etc…”. En ese sentido apunta Sorginen Erronkak, la colección de minijuegos ambientados en el mismo universo de Sorgina, ya disponible para plataformas móviles. Para que ambos juegos se hicieran realidad, Binary Souls ha contado con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia y del Gobierno Vasco. Ahora, para que la saga siga avanzando y la pequeña Sorgina siga creciendo como bruja, sólo falta el apoyo del público a este nuevo juego que ha llegado a Steam.

Sobre El Autor

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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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