GTA V es ya uno de los juegos más exitosos de la historia. Una obra así no se crea sólo a golpe de talonario: hace falta muchísimo talento, paciencia y amor por el detalle. Precisamente ese gusto por las pequeñas cosas es algo que quizá pase desapercibido a primera vista, pero según vas echando horas y horas en Los Santos te va quedando más patente.

Uno igual al principio está demasiado entretenido atracando sitios, huyendo de la policía y, así en general, siendo un delincuente de la peor calaña. No obstante, cuando llevas ya unas cuantas horas ganándote a pulso el puesto de criminal más buscado de repente te das cuenta de que al mirar para atrás al conducir tu personaje gira para mirar por el espejo retrovisor, o que las chancletas van haciendo de verdad "flap, flap" por el suelo. Y hasta agradeces que alguien se haya tomado la molestia de fijarse en esos detalles y hacerlos realista.

GTA V

Hay muchos momentos que, aunque no son fáciles que se den, demuestran que los de Rockstar no se han dejado nada al azar (como demuestra este reportaje en el que los compañeros de IGN recopilan 100 detallitos técnicos de GTA V). Ya os hemos contado algunas curiosidades de GTA V anteriormente; vamos a contaros unos cuantos más de estos momentos en los que uno exclama: "venga ya, no me creo que de verdad se hayan fijado en eso".

1. Irte de copas es bueno para tu matrimonio; atropellar a tu mujer no. Si Michael invita a salir a Amanda, aprovecharán la ocasión para hablar de sus problemas matrimoniales… a su manera. Jugar al tenis con Amanda nos deparará grandes puyas como "hoy te veo guapo, debería ir más sin lentillas". Sin embargo, si la atropellas sin querer (ejem) la bronca consiguiente será épica… y también la factura del hospital que Amanda nos hará llegar. Ya sabes: copas sí, atropellos no.

2. Puedes echarle una carrera a otro conductor, pero mejor será que no bloquees su camino. Prueba a ponerte en un semáforo en rojo al lado de un coche deportivo y picar ruedas: el tipo se lo tomará como algo personal y te echará una carrera en cuanto que la luz se ponga verde. Si en cambio te despistas y no te das cuenta de que se pone verde te pitarán, te llamarán de todo y, finalmente, se bajarán del coche para calentarte la cara. ¡Como la vida misma los viernes después de trabajar!

Chop en acción

3. Somos amigos, pero no primos. Michael y Franklin puede que tengan una relación padre e hijo. Quizá Trevor fuera en su día el mejor amigo de Michael y éste además le deba alguna que otra explicación. Vale que estén dispuestos a dejarse el pellejo el uno por el otro si un golpe se va al garete. Pero ah, los coches ni tocarlos, de eso nada. Si te subes al coche de Michael con Trevor o Franklin y te quitas de en medio, el señor De Santa te llamará muy cabreado y te insultará de unas cuantas formas muy creativas.

4. Si quieres saber qué has hecho, escucha la radio. Los locutores de las radios de GTA V son gente majísima y muy profesional: te darán los buenos días por la mañana, te desearán un feliz descanso por la noche y te informarán de que alguien más o menos como tú acaba de cometer una masacre en un banco y se ha llevado pasta como para invitar a medio pueblo a mudarse a las Bahamas. Ah, y no te empeñes en educar musicalmente a Trevor: si le pones una emisora que no le gusta se cabreará y la cambiará.

5. En Los Santos la gente va a lo suyo. Literalmente. Si te pones a hacer el imbécil en la calle sacarán un móvil y te harán fotos. Si entras a atracar una gasolinera igual te encuentras con que ya hay otro atracador allí encargándose del trabajo. Si echas fotos a los artistas callejeros sin darles ni un duro se enfadarán. Si disparas en la pierna a un policía sus compañeros harán lo imposible por ponerlo a cubierto. Y si entras en casa con los zapatos mojados tu mujer te echará la bronca…

Por supuesto, hay muchísimas más curiosidades y detalles dignos de aplauso en GTA V. ¿Cuáles te han sorprendido más a ti?

Sobre El Autor

Director de contenidos
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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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