He sido el primer crítico de la etiqueta gaymer, por asociar una afición indistinta a cualquier orientación sexual. Pero no todo en esta vida es blanco o negro y muchas personas se dicen reconfortadas por un concepto que en los últimos años no ha dejado de ganar visibilidad.

Nadie se confunda, videojugadores homosexuales los ha habido siempre, tan amantes del colorido Reino Champiñón como de la terrorífica Raccoon City. Usuarios a menudo desconectados de la comunidad, obligados a forjar propias para disfrutar de su pasatiempo favorito sin prejuicios. Dooders.net fue pionera con la organización de encuentros gaymers a lo largo de la geografía nacional. 

Nichos como aquel han desparecido con los años, fruto de la normalización. Looking, apuesta de HBO por la ficción LGTB, es el ejemplo más reciente de que algo está cambiando. Por fin una serie televisiva rehúye de clichés para mostrar la cotidianidad de un grupo de amigos. Cualquier espectador (homosexual o no) se siente identificado con las frustraciones, desamores e inquietudes varias del reparto. Bajo esta premisa es muy de agradecer que su creador, Michael Lannan, escogiese la profesión de diseñador de videojuegos para Patrick Murray (papel protagonista interpretado por Jonathan Groff).

Looking tampoco concede más importancia de la necesaria a la ocupación, si bien el ocio electrónico se convierte en un trasfondo nada acostumbrado. Un estudio de la Universidad de Illinois (2006) concluyó que la cultura gay repudia los videojuegos tanto como la cultura del videojuego cualquier atisbo no heterosexual. Los personajes de Patrick y Kevin (su jefe) rompen con el primer supuesto: nada más arrancar, la serie nos traslada a la fiesta con la que el estudio celebra haber concluido el desarrollo de un shooter bélico (clara alusión a superventas como Battlefield o Call of Duty). Presenciamos diálogos impensables hace un lustro sobre la falta de pulido con que el juego saldrá a la venta o la dificultad para engrengar una propiedad intelectual inédita. 

Looking, su trasfondo y diálogos impensables hace un lustro pueden ser lo mejor que haya pasado al movimiento gaymer

Ya en la segunda temporada vemos a Groff disfrazado del mismísimo Gordon Freeman, sin que ninguno de los invitados a su fiesta de Halloween sepa identificarlo. Se propicia incluso el eterno debate sobre si Freeman es un personaje o más bien un mero contenedor:

"-¿Vas disfrazado de cartero futurista?

-¡No! Es uno de los personajes del videojuego más populares de todos los tiempos. Revolucionó los shooters en primera persona al apenas mostrarse o hablar, lo que favorecía imaginarse a uno mismo en el juego.

-Así que tu idea de diversión es un personaje con tan poca personalidad que es básicamente nada…".

En el último capítulo, "Buscando la gloria", ambos protagonistas materializan su deseo de desarrollar un juego de cartas para dispositivos móviles (¿alguien dijo Hearthstone?). Acuden para promocionarlo a la mismísima GaymerX, convención orientada a usuarios y profesionales que este año celebrará su tercera edición como GX3: Everyone Games (San Francisco, del 11 al 13 de diciembre). El metraje plantea la disyuntiva de emplear estereotipos homosexuales en un videojuego (recuérdese la polémica por Ultimate Gay Fighter), lo que Patrick y Kevin ven reprobado con su primera valoración del App Store: "Otro intento para dividir y etiquetar a la comunidad gay".

Looking puede ser lo mejor que haya pasado al movimiento gaymer en años, calificativo que Jota Delgado (emprendedor pionero en el ámbito web y cara visible del canal homónimo en YouTube) termina por encontrar necesario: "priman los videojuegos por encima de cualquier orientación sexual, pero el concepto de gaymer es importante aunque no se quiera reconocer. Mi novio también lo es y disfrutamos de la afición juntos. Es algo más arraigado de lo que parece, no sólo una moda".

Por supuesto no se libra de comentarios hirientes por parte de quienes mezclan 'velocidad con tocino': "las primeras veces me daban rabia y contestaba con argumentos de peso para tirar por tierra el desconocimiento que demostraban. Después aprendi a pasar y tomarmelo con hurmor, ser muy irónico".

Como bien explica, "hay gente que por mucho que el mundo le diga que está equivocado nunca cambia y contra eso, no se puede competir". Gente que por supuesto ni se acercará a la serie de HBO por miedo a que le rompa los esquemas.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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