Como sabrá cualquier oyente habitual de Level Up!, o cualquiera que hable conmigo más de treinta segundos, soy orgulloso (y somnoliento) padre de una niña que cumplirá pronto los dos años. Como padre primerizo y jugón empedernido que intenta enganchar a nuevos jugadores siempre que puede, empiezo a preguntarme cuándo podré empezar a enseñar sus primeros juegos a mi hija. Está bastante claro que hay muchísimos juegos para el público infantil a partir de los seis años, y otros tantos que puedes disfrutar con ellos mano a mano; para eso Nintendo es la reina, y ya sé que mientras tenga alguna gran N por casa no me van a faltar horas de entretenimiento con la chiquilla cuando crezca un poco.

Pero claro, las cosas han cambiado bastante, y donde antes se hacían series, películas y demás para niños, así en general y sin mucha distinción, ahora se adaptan los contenidos a la perfección a distintas franjas de edad. La industria del videojuego no podía ser una excepción, me dije, así que me puse a buscar algunos ejemplos interesantes de juegos y aplicaciones interactivas para niños lo más pequeños posibles que jugar en un tablet. Insisto en la parte de “interactivas”: está claro que hay un montón de aplicaciones con contenidos audiovisuales para bebés, pero lo que aquí se muestra son o bien apps que permiten interacción sencilla o juegos muy básicos para que hagan sus primeros pinitos. Hay que aclarar que no vamos a encontrar nada digno de mucho interés para bebés muy pequeños, por la simple razón de que tienen la capacidad de atención de una ardilla adicta al café, y hasta el juego más simple requeriría más de cuatro o cinco segundos.

Antes que nada, un aviso: el océano de las aplicaciones es tan proceloso como, a veces, poco fiable. Si vas a bucear por tu cuenta en Google Play o la Appstore, prueba concienzudamente los juegos antes de dejárselos a un niño. Mi opinión personal es que ningún niño pequeño debería jugar a nada con mecánicas free-to-play, porque a menudo están diseñados con mecanismos bastante perversos para generar cierta adicción (y porque te van a dar la brasa para que les compres vidas, créditos o lo que sea que use el juego). A partir de cierta edad se les puede explicar por qué no es buena idea, pero con un niño de 3 ó 4 años es bastante difícil razonar algo así. En algunos casos no propongo exactamente juegos, sino estudios de desarrollo que son fiables y crean buenos contenidos; cada uno de ellos tiene en las tiendas de aplicaciones varias docenas de títulos que sirven para nuestro propósito. Por cierto, si no quieres dejarle tu flamante iPad o tablet Android a la criaturita, no dejes de leer nuestra lista de tablets para niños.

Sago Mini

Sago Mini es una colección de unos 20 juegos para niños pequeños y preescolares; puedes acceder a ellos pagando una suscripción única para todos. No tienen ningún tipo de violencia ni contenido inapropiado: puedes viajar con las mascotas del juego al espacio, volar por un bosque, convertirte en superhéroe, construir un robot… Los controles son lo bastante simples como para que un niño de 3 ó 4 años pueda entenderlos en segundos, y el diseño de los personajes y escenarios es tan cuqui que encanta a cualquier niño. La gracia es que alguno de estos juegos va enseñando casi de rebote a controlar mecánicas básicas de géneros “para mayores”: en el juego de coches Road Trip la mecánica es acelerar y saltar para esquivar obstáculos, todo en un entorno 2D, lo que es básicamente la puerta de entrada a un plataformas tipo Mario. Otros fomentan la creatividad, como el de crear robots o vestir personajes. En la App Store aparece como dirigido a niños de 4 años, pero es más por una cuestión de controles que por los contenidos (que, repito, son perfectamente apropiados para cualquier edad); en mi opinión niños de 3 años ya podrían jugarlo sin problemas.

Toca Boca

Toca Boca es un estudio sueco especializado en desarrollar aplicaciones y juegos para niños de diferentes edades. En lo que ellos llaman su “universo” nos encontramos juegos de cocina o de peluquería, pequeñas aventuras en las que los personajes se van de vacaciones, otros en los que manejamos un establo o una granja… Muchos de ellos son más dados a la experimentación, a que puedan probar a vestir personajes o cacharrear con entornos interactivos; pero eso les ayuda a mejorar la coordinación mano-ojo y la psicomotricidad fina, amén de a moverse en un entorno 2D y buscar y reconocer elementos con los que pueden interactuar. De nuevo, aunque oficialmente están dirigidos para niños algo mayores (entre 6 y 8 años), algunos de sus juegos como el de cuidar plantas o el de la peluquería pueden servir para niños más pequeños con un poco de ayuda de un adulto. Todas las aplicaciones cuestan 2,99 € y tienen un total de 39, así que hay donde elegir.

My Very Hungry Caterpillar

Esta simpática oruga hambrienta a la que tenemos que ayudar a alimentarse, crecer y explorar su entorno es perfecta para niños a partir de dos años. La interacción es muy sencilla : arrastrar hasta ella frutas de los árboles, llevarla hasta la cama cuando tiene sueño… Basta un dedo para hacerlo todo, y el diseño tan simpático del personaje y del entorno deja a los niños encantados. El hecho de que haya que cuidar a la oruga ayuda a enseñar planificación y responsabilidad. Por 4,99 €, es un éxito seguro.

Respira, piensa, actúa

Un juego de Barrio Sésamo en el que tenemos que ayudar a un simpático monstruito a calmarse, gestionar sus emociones y superar los desafíos del día a día. El monstruo contará sus emociones (lo que le va dando al niño un vocabulario clave para desarrollar la inteligencia emocional), y el objetivo es realizar distintas acciones en la pantalla táctil para ayudarle a relajarse, a respirar y pensar para sentirse mejor antes de actuar. También incluye una actividad de relajación para los niños y recursos para padres. Respira, piensa, actúa es gratuito: lo ha desarrollado la fundación Sesame Workshop, la organización sin ánimo de lucro que crea Barrio Sésamo.

LeapFrog

Otra empresa especializada en contenidos para niños con juegos fantásticos tanto para smartphone como para tablet. Hay minijuegos deportivos, de reconocer formas y colores, musicales… Con el de karaoke y el de los instrumentos musicales y un niño o niña con ganas de cachondeo te puedes estar riendo hasta que te crujan las costillas. También tienen disponibles aplicaciones de creatividad que pueden dar juego con niños más grandes, como una app para hacer fotos con filtros tipo Snapchat. Por 0,99 € que cuestan estas aplicaciones no se les puede pedir más.

Si tienes un hijo o hija de más de dos años y quieres irle aficionando a esto de los videojuegos, aquí tienes unas cuantas ideas que seguro que le gustarán… especialmente si te sientas con ellos a disfrutar juntos de una tarde de juego en familia. Como me dijo una vez un periodista de videojuegos que conozco, padre de tres críos: dan mucho trabajo, ¡pero son estupendos para jugar de dos al Super Mario!

Sobre El Autor

Director de contenidos
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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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