No fue hasta Quantum Break que volvió el debate sobre la localización de videojuegos, pero lo cierto es que se han dado pasos atrás durante el último lustro. Conseguimos que la inmensa mayoría del software nos llegase doblado al castellano, hasta el punto de darlo por hecho para cada nuevo lanzamiento. Craso error.

La última producción de Remedy atesoró doblaje neutro por falta de tiempo, nos explicó hace unos meses Lidia Pitzalis, cara visible de Xbox España: “Fue una cuestión de timing. Localizarlo iba a tomar demasiado tiempo y eso habría retrasado el lanzamiento. No quedó otra opción pese a nuestra insistencia”.

Dudaron buena parte de los usuarios, empeñados en que las ventas de Xbox One en nuestro país resultaban determinantes. Tal así que no tardaron en preguntar por la localización de Gears of War 4 (previsto el 11 de octubre). Microsoft no quiso pillarse los dedos y prometió confirmarla “tan pronto como fuese posible”, lo que sembró dudas. Hace unas horas hemos sabido que el juego llegará con cinemáticas en castellano, si bien el resto de diálogos quedarán a la espera de un parche el próximo noviembre, algo otrora impensable para con una de las franquicias más exitosas de la plataforma.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Tiene mucho que ver la devaluación narrativa del videojuego. Los modos campaña han dejado de acostumbrarse y, por ende, los guiones propiamente dichos. Abundan los títulos exclusivamente multijugador, donde el festín de disparos, explosiones y gritos (chat por voz) no dejan hueco a las líneas de diálogo. ¿Para qué traducir dichos juegos si el usuario medio se impacienta ante la más nimia cinemática? Tan sólo quiere saltar a la arena y medírsela con sus amigos.

Es más, al estilarse las producciones masivas online, apostar por géneros como la aventura de acción supone un riesgo que apenas Crystal Dynamics o Naughty Dog pueden permitirse. No hablemos ya de doblarlas a cualquier idioma distinto del inglés. Ahí tenemos a Life is Strange, una de las producciones más meritorias del pasado curso. Una lástima que no pudiese disfrutarse universalmente, máxime cuando todo el peso recaía en lo argumental. No fue hasta la versión física (una vez constatado su éxito), que Dontnod se puso manos a la obra con el subtitulado.

Nos sorprende el doblaje de Gears of War 4 y South Park: The Fractured But Whole. No debería.

Otro género en conflicto es el del JRPG, cuyo mercado decrece por momentos y donde son los propios usuarios (una mayoría) quienes reclaman las voces originales para disfrutar de la experiencia tal cual ha sido concebida. Esto aplica también a sagas puramente orientales, como Yakuza, que se las vio y deseó para exportar sus últimas entregas (subtituladas al inglés con diálogos en japonés). Nos sorprenderíamos de la cantidad de usuarios que han abandonado turnos e invocaciones por no dominar la lengua de Shakespeare.

La globalización del sector es otro punto determinante. Cada vez son menos los títulos que retrasan su lanzamiento entre territorios, en parte por la placentera sensación de pulsar start al mismo tiempo que millones de videojugadores alrededor del globo. Salvo honrosas excepciones, esto repercute en la calidad de la localización… si es que se produce. Me viene a la mente Nintendo, todo un referente en cuanto a traducción precisamente por tomarse su tiempo. Cual mal necesario, sus incondicionales se acostumbraron a esperar por tal o cual juego, sin importar que llevase trimestres (o semestres) disponible al otro lado del charco.

Harina de otro costal pero igualmente reseñables son las condiciones laborales de los actores de doblaje, cuyo sindicato (SAG-AFTRA) acordó ir a la huelga el pasado octubre. ¿Sus demandas? Sesiones de grabación reducidas, primas acordes a las ventas del juego cuando supere los dos millones de unidades, sueldos de especialista al participar en sesiones de captura de movimientos y conocer de antemano cómo va a utilizarse su trabajo.

En éstas nos enteramos de que South Park: The Fractured But Whole (“Retaguardia en Peligro” por estos lares) llegará con voces en castellano. El contento ha sido generalizado, cuasi excesivo considerando que no hace mucho ni nos planteábamos que pudiese ser de otra manera. Como productos culturales que son, los videojuegos deben poder disfrutarse en el idioma del mercado en que se comercializan. Un problema que enfrentan muy especialmente los primeros juegos y experiencias de realidad virtual: producirlos supone un riesgo de por sí, dada la escueta base instalada de visores, así que pocos estudios deciden adaptarlos a la lengua de Cervantes. Teniendo en cuenta que el grado de inmersión depende de ello en gran medida, la VR enfrenta un problema mucho más grave del que pudiese parecer.

image-5

Gears of War 4 llegará con cinemáticas dobladas al castellano. El resto del juego se localizará mediante un parche, en noviembre.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.