Hace exactamente veinte años, un ingeniero llamado Neil Papworth de la extinta empresa Sema Group envió a través de un ordenador un SMS a otro ingeniero, éste de Vodafone, llamado Richard Jarvis. El mensaje era muy sencillo: "Merry Christmas" [Feliz Navidad]. Y aunque parezca un mensaje irrelevante, en realidad es histórico: se trata del primer SMS de la historia de la telefonía móvil.

Aún tendrían que pasar unos meses para que apareciera el primer centro de servicios de SMS, y serían dos empresas con sede en Suecia (Aldiscon y Telia) las encargadas de desarrollarlo. Pero hoy se cumplen dos décadas desde ese primer SMS; y la efeméride llega justo en un momento en que la tecnología y el modelo de negocio de los SMS está más cuestionado que nunca gracias (o por culpa de) servicios como Whatsapp, LINE y otras mensajerías instantáneas que utilizan Internet como medio de comunicación.

A estas dos empresas suecas no tardaron en seguirle otras compañías de EEUU, Noruega y otros países; en principio apenas se utilizaban más que para enviar notificaciones técnicas (mensajes en el buzón de voz, avisos de corte de línea, cosas así); fue Finlandia el primer país en ofrecer un sistema comercial de envío de mensajes entre usuarios. Las grandes compañías, como suele suceder, tardaron en subirse al carro: por ejemplo, hasta 1999 no era posible en el Reino Unido enviar mensajes a usuarios de otra compañía.

Todos estos primeros reparos de las compañías se debían, sencillamente, a que era relativamente fácil "trucar" el teléfono para que los SMS salieran gratis. Con el paso de los años aparecieron tecnologías capaces de eliminar el fraude por completo y al fin se decidieron a apoyar por completo el envío de SMS. Así se pasó de una media de 0,4 SMS al mes por usuario en 1995 a 35 en el año 2000… Y a estas alturas las cifras de envío de mensajes son asombrosas: en 2010 se habían enviado 6.1 billones de mensajes de texto, lo que supuso unas ganancias para las telefónicas de 114.600 millones de dólares. ¡Casi nada!

Como decíamos antes, el SMS como tecnología está en un momento de cambio: por un lado hay servicios de mensajería instantánea gratuita que cuestionan su modelo; por el otro hay iniciativas muy curiosas que pueden suponer una nueva "fuente de energía", como el servicio de mensajería optimizado para niños de la red social infantil Everloop. Cuando han pasado 20 años desde el envío del primer SMS éste se encuentra en la encrucijada más importante: renovarse o morir.

Sobre El Autor

Director de contenidos
Google+

Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.