Gracias a mi profesión, a menudo me topo con una cuestión que siempre se repite cuando una nueva generación de consolas se acerca a su fecha de lanzamiento. ¿Es recomendable adquirir una consola de la anterior generación cuando la nueva se encuentra a las puertas? O lo que es lo mismo, ¿merece la pena comprar hoy por hoy una PlayStation 3, Xbox 360 o incluso una Wii?

Pues bien, desde mi punto de vista no se puede ni se debe ofrecer una respuesta absoluta a esta cuestión puesto que la misma depende de las prioridades de cada usuario. Y ello a pesar de que de manera objetiva, cada una de las posiciones a las que pueda optar un usuario cuenta con sus puntos fuertes y puntos débiles, que pasaré a explicar durante los próximos párrafos.

No se puede ofrecer una respuesta absoluta a esta cuestión ya que depende de las necesidades del usuario

En primer lugar, aquel que decida optar a una consola perteneciente a la generación que se encuentre al borde de la extinción contará en primer lugar con la ventaja del precio. Una consola con años en el mercado siempre será más barata que una que acaba de ser lanzada. Es más, con el lanzamiento de las nuevas generaciones, los sistemas antiguos tienden a bajar aún más de precio.

Y en segundo lugar, lógicamente el catálogo de juegos de un sistema con años en las calles resulta mucho mayor que el de una consola recién lanzada, con lo que las opciones de compra son mucho mayores. Y ello a pesar de que muchos de los juegos se encontrarán descatalogados debido al inevitable paso del tiempo desde su lanzamiento original en las tiendas de todo el planeta.

obsolescencia

No obstante, el mayor peligro de adquirir una consola como la Wii, PlayStation 3 o Xbox 360 hoy en día es que el usuario está apostando por una tecnología destinada a la obsolescencia. Y es que resulta lógico que las compañías centren sus esfuerzos en sus nuevos productos de cara a darles salida en el mercado. Y en consecuencia, los sistemas “antiguos” comenzarán a disfrutar de menos lanzamientos y novedades, mientras que los “nuevos” gozarán de todo un festival de títulos.

En cuanto a los sistemas nuevos, sus mayores inconvenientes son su alto precio y su escaso catálogo de títulos. Un hándicap que, a pesar de resultar del todo entendible, acaba por echar atrás a más de uno. Sin olvidar que por regla general, un sector muy amplio de consumidores reniega de antemano de las nuevas tecnologías, y prefieren dar el paso cuando dichas nuevas tecnologías hayan contado con unos años de rodaje y todos sus errores se hayan corregido.

En cuanto a los sistemas nuevos, sus inconvenientes son su alto precio y su escaso catálogo de títulos

Y por el lado positivo, aquellos que decidan hacerse con una PlayStation 4, Xbox One o Wii U tienen garantizado el acceso a los juegos más novedosos, y además disfrutando de un despliegue tecnológico muy superior a los de las generaciones anteriores. Y dado lo que ha durado la generación que ahora acaba, esta situación puede durar perfectamente hasta ocho años (el tiempo pasado desde que la Xbox 360 viera por primera vez la luz).

Así las cosas, y con todos los puntos de vista tomados en consideración, vuelvo al comienzo de mi texto: no existe una respuesta absoluta a la pregunta planteada. Y es que aquel usuario que lo único que quiere es pasar un buen rato con sus amigos y familia, y que no está ni quiere estar a la última tanto a nivel de lanzamientos como de tecnología, sólo verá argumentos positivos ante la idea de comprarse una PlayStation 3, Xbox 360 o Wii: buen precio y catálogo amplio. Mientras que el amante de la tecnología y de “lo último de lo último” ni se planteará adquirir una consola “antigua”.

Xbox one

Y no debemos olvidar que, sea el que sea el caso que tengamos delante, las nuevas generaciones y las antiguas siempre cuentan con un periodo de convivencia en el que se comparten juegos y lanzamientos, si bien resulta inevitable que las nuevas generaciones cuenten con ciertas exclusivas. Sea como fuere, esta situación llega hasta el extremo de que hoy por hoy, la PlayStation 2 continúa contando con algún que otro lanzamiento y novedad importante, si bien se trata de casos puntuales.

¿Merece la pena comprar hoy por hoy una PlayStation 3, Xbox 360 o incluso una Wii? La respuesta depende de lo que el usuario busque. Pensadlo bien.

¿Y vosotros?
¿Os haríais con una PlayStation 3, una Xbox 360 o una Wii? No os cortéis y dejadnos vuestras opiniones en los comentarios al pie de esta noticia.

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