Lo escribimos al comenzar el año: Nintendo Switch es, a todos los efectos, un éxito. Hablamos de la consola más rápidamente vendida en mercados como el estadounidense o el japonés, donde PlayStation 2 ostentaba el récord. Incluso España, territorio habitualmente adscrito a PlayStation, ha reportado cifras de infarto: 300.000 Nintendo Switch despachadas en nueve meses, más que Xbox One vendidas en nuestras fronteras desde 2013.

Ahora, con la publicación del último reporte financiero a manos de la multinacional japonesa, podemos hacernos una idea de su fructífera campaña navideña. Entre octubre y diciembre, Nintendo obtuvo un beneficio operativo de 116.500 millones de yenes (861 millones de euros), cuadruplicándose los resultados de hace un año (32.260 millones de yenes). Se trata así del mejor tercer trimestre desde 2009.

Los de Kioto incrementan por consiguiente su previsiones de beneficio para este año fiscal, de 120.000 a 160.000 millones de yenes, lo que supera las predicciones más optimistas por parte de la comunidad de análisis (144.000 millones de yenes). Tatsumi Kimishima, presidente de Nintendo, lo explicó así en junta de accionistas: “Las ventas de Switch fueron más altas de lo esperado en Japón, Estados Unidos y Europa”.

En términos prácticos, la plataforma híbrida vendió 7,2 millones de unidades durante el pasado trimestre, tres millones menos de lo estimado para la totalidad del presente año fiscal. Claro que dicha predicción caducó en verano, cuando Kimishima la elevó hasta los 14 millones de máquinas. Visto el ritmo de ventas, los de Kioto hablan ya de 15 millones de Nintendo Switch en los hogares para el 31 de marzo de 2018. La cifra impresiona en comparación a los 13,56 millones de Wii U vendidas en cinco años, claro ejemplo de su nula penetración comercial.

Nintendo espera vender 15 millones de Nintendo Switch hasta el próximo 1 de abril; Wii U colocó 13,56 millones en cinco años

De repente, el objetivo de vender 20 millones de Nintendo Switch hasta el 1 de abril de 2019 se antoja pesimista. Las ventas de software también han respondido, destacando las 9 millones de copias de Super Mario Odyssey en cuestión de sesenta días. En términos absolutos, le siguen Mario Kart 8 Deluxe (7,33 millones), The Legend of Zelda: Breath of the Wild (6,70 millones) y Splatoon 2 (4,91 millones). Ocho han sido los juegos para Switch por encima del millón de unidades desde marzo, lo que supone un logro en sí mismo.

Como era previsible, las ventas de 3DS decrecieron en cuanto a hardware (de 3,7 a 3 millones respecto al mismo periodo hace un año) y software (de 27,6 a 17,4 millones). Esto pese al lanzamiento de Pokémon Ultra Sol y Ultra Luna, con 7,17 millones de unidades en su haber. Vemos indicios de que la plataforma de bolsillo encara los últimos compases de su ciclo comercial, prolongado durante siete años. El modo portátil de Switch y el anuncio de que albergará una entrega “tradicional” de Pokémon tendrían mucho que ver, cuando la demanda se dispararía hasta límites insospechados.

Otro factor a considerar es el auge de los juegos para smartphone, segmento en el que los nipones crecieron un 172% gracias a títulos como Animal Crossing: Pocket Camp. Tanto en este caso (209 millones de euros) como en el de las ventas digitales (319 millones de euros, un 87% más), hablamos de ingresos modestos. Tremendo margen de mejora que animará a los inversores de la compañía.

De cara a los próximos meses y volviendo a Switch, Nintendo precisará de sus grandes franquicias para mantener tan excepcional ritmo de ventas. Sea como fuere, muchas editoras han manifestado interés en portar sus títulos más exitosos, incluyéndose aquellas tremendamente dudosas (Electronic Arts, Bethesda, Capcom…). El previsible fenómeno de Nintendo Labo, orientado al mercado de masas, terminaría de redondear la jugada.

Ventas globales de Nintendo Switch, Nintendo 3DS y Wii U hasta el 31 de diciembre de 2017.

Ventas globales de Nintendo Switch, Nintendo 3DS y Wii U hasta el 31 de diciembre de 2017.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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