Satoru Iwata, presidente de Nintendo, ha concretado sus planes en torno a la nueva división con que su compañía pretende ganar cuota de mercado. El reporte económico del pasado enero evidenció una caída de ingresos cercana al 30% para el periodo comprendido entre el 1 de abril y el 31 de diciembre. También decrecieron las ventas netas (un 8%, hasta los 4.800 millones de dólares) respecto a la misma franja del año anterior. La causa parece clara, no tanto la solución. 

Basta echar un vistazo a las ventas globales de Wii U, superadas en poco más de un trimestre por PlayStation 4, para constatar la situación de alarma. Aunque los de Kyoto siguen dominando el mercado portátil, su inversión para con la sucesora de Wii ha sido ingente, por lo que urge rentabilizar la plataforma. Viendo que lanzamientos de peso como Super Mario 3D World distan de conseguirlo, Iwata ha emprendido un paquete de inesperadas medidas. La primera pasó por la recompra de acciones, 9,5 millones de las cuales a la familia de su tercer presidente. Se pretende además espolear los productos de la compañía a través de aplicaciones para dispositos móviles y constituir esa nueva rama a la que aludíamos hace unas líneas, centrada en la mejora de la calidad de vida.

Las debilidades de esta última iniciativa son más que evidentes, aunque antes de repasarlas conviene atender a las útlimas declaraciones de Iwata, quien ha incidido en que su compañía seguirá centrada en la industria del ocio electrónico. Hablaremos así de divisiones independientes: "Nintendo se amoldará al mercado redefiniendo el entretenimiento como algo que mejore la calidad de vida y al tiempo expanda nuestras áreas de negocio. La división que asentaremos en los próximos diez años será independiente de la dedicada al videojuego".

"Mejorar la condición física de forma entretenida será nuestro primer paso. Acometeremos la estrategia que nos funcionase en el pasado: crear algo novedoso con los materiales y estrategias disponibles. Esperamos que dichas innovaciones deriven en el necesario aumento de nuestra base de usuarios".

Diversificar su oferta en lugar de aunarla en un producto de sobremesa competente puede costar caro a Nintendo

Las declaraciones del CEO tienen todo el sentido a priori. No es algo nuevo para los de Kyoto, quienes triunfaron con Wii Fit. Hará cosa de un año supimos que su Balance Board había superado los 40 millones de unidades colocadas, convirtiéndose según el Libro Guinness de los Récords en el dispositivo para la medición de peso más vendido del mundo. La gran diferencia respecto al nuevo plan de negocio radica en que la tabla se encontraba asociada a una de las consolas más vendidas de la historia: Wii. ¿Tiene visos de éxito entonces lanzar una plataforma saludable independiente?

Nintendo habría seguido explotando el filón bajo el seno de Wii U. Sin embargo, la pésima campaña de marketing y erróneo tempo de la máquina han dinamitado la posibilidad. Pocos de cuantos sucumbieron a Wii Fit han sabido de Wii Fit U (apenas 200.000 copias vendidas en todo el mundo) pese al acierto de incliuir un monitor que nos permite registrar nuestra actividad fuera de casa. Perdida tal oportunidad, decíamos, no parece seguro que el usuario de a pie vaya a hacerse con una consola cuyo catálogo se centre única y exclusivamente en mejorar su calidad de vida. Preferirá siempre aquel hardware que le permita, además, jugar a 'lo de siempre' con un mando entre las manos. 

Sin querer ser agorero, Iwata corre el riesgo de confundir más si cabe a los consumidores, llegado el momento en que la compañía pierda su coherencia por compaginar consolas de videojuegos y dispositivos QoL (Quality of Life, como él mismo lo llama). Cierto es que Nintendo supo reinventarse con el paso de los años, abandonado la fabricación de naipes por el sector del videojuego, pero mucho nos tememos que una diversificación a largo plazo resulte contraproducente. Pesa más aquello de "quien mucho abarca…" que el "quien no arriesga…". Lo único cierto es que los nipones no pueden dormirse en los laureles, pese a que su saldo sea positivo (8.600 millones de dólares en el banco y sin deudas), dado el imparable ascenso de los dispositivos móviles y su pobre cuota de mercado en el segmento de sobremesa.

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Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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