Salvando la venida de los Reyes Magos, si por algo ilusiona este 2017 es por la presentación de la nueva consola de Nintendo. Los de Kioto cerraron el año invitándonos a marcar en rojo el próximo 13 de enero (viernes), cuando se revelen las interioridades de una máquina que no ha dejado a nadie indiferente.

Si es que a alguno os pila de nuevas (imposible), sabed que Nintendo Switch se sitúa a medio camino entre las consolas de sobremesa y las denostadas portátiles. Así, podremos jugar con la nueva aventura de Link en cualquier televisor, pero también allá donde vayamos. Dicho de otra forma: es como si Nintendo 3DS y Wii U se fusionasen, ofreciendo Switch lo mejor de ambas.

Muchos han sido los rumores que han circulado en el transcurso de las últimas semanas, así que conviene repasar lo que sabemos (o creemos saber) en torno al hardware y sus primeros juegos.

La consola

Tras la confusión de los usuarios con Wii U, percibida de inicio como un accesorio para su exitosa predecesora, Nintendo no ha dejado de asegurar que la base de Switch tan sólo suministra energía y transmite la imagen al televisor: “La unidad de procesamiento descansa bajo el propio panel LCD, al que se acoplan sendos módulos de control”, explicó un representante de la compañía allá por octubre.

Se contradicen así las informaciones que aseguran el dock como unidad de procesamiento adicional, lo que enturbiaría el concepto de Switch de cara al usuario medio. Y, sin embargo, cada vez son más los desarrolladores que insisten en la idea: rendimiento y calidad visual mejorarán cuando juguemos en pantalla grande, minimizándose al hacerlo en modo portátil. Algo por otro lado comprensible, dado el ingente consumo de batería.

Las últimas especificaciones filtradas hablan de una potencia inferior a la de la última consola de Microsoft, rebajada a cifras alarmantes para los más sibaritas: 1020 MHz de velocidad de reloj para la CPU y 768 MHz para la GPU en modo de sobremesa (apenas 307,2 MHz en modo portátil). Extraña, considerando el GHz al que corre la propia Shield Android TV, también con Nvidia entremedias. Por esto mismo, algunas fuentes asocian dichas cifras a kits de desarrollo del pasado verano, espetando que el modelo final empleará arquitectura Pascal (en lugar de Maxwell) e integrará un procesador ARM A73 con 4 GB de memoria RAM.

El panel de Switch despierta tantas o más incógnitas. La mayoría apuesta por la tecnología IPS, descartando el OLED por su coste prohibitivo. Se habla también de 6’2 pulgadas, así como sensores de presión, posición y capacidad multitáctil, lo que facilitaría la compatibilidad con numerosos títulos de Nintendo 3DS y Wii U (mediante Consola Virtual o remasterizaciones).

La consola también será compatible con la numerosa colección de figuras Amiibo, gracias al chip NFC integrado. Sobre la autonomía, se habla de un puerto USB-C para carga, con una batería de 4.319 mAh. Esto supondría entre 3,7 y 5 horas de juego ininterrumpido, según el brillo, nivel de volumen y conectividad activa. De hecho, no se descarta una versión compatible con redes LTE. Tampoco que la máquina nos llegue sin adaptador de corriente, como ya ocurre con New Nintendo 3DS y la esquina NES Classic Mini.

Los accesorios

Los módulos de control de Nintendo Switch, apodado Joy-Con, son otra de las claves de la plataforma. No sólo podremos jugar en cualquier parte con nuestros juegos ‘de salón’ predilectos, también practicarlos en compañía. Basta desacoplar los mandos y tirar de peana para ubicar la consola en un ángulo idóneo. Lo vimos en el vídeo de presentación con NBA 2K17, por mentar un ejemplo. También cómo dos Nintendo Switch podrán interactuar entre sí para orquestar partidas a cuatro jugadores.

Provistos de botones de acción, opción, superiores y sticks analógicos, albergarían también su propia batería (525 mAh), con apenas 50 gramos de peso. El concepto de mandos acoplables admite así infinidad de propuestas, pudiendo comercializarse Joy-Con que interactúen específicamente con tal o cual juego.

Durante la presentación del 13 de enero también sabremos más sobre el mando Pro, evolución del Wii U Pro Controller y “el más cómodo del mercado“, según uno de los actores que participó en el cacareado vídeo de anuncio. Pero la mayor sorpresa de la velada llegaría de materializarse la última patente registrada por Nintendo, sobre su incursión en la realidad virtual.

Por mucho que Miyamoto repita que la tecnología no ha avanzado lo suficiente como para despertar interés, lo cierto es que su compañía se ha cubierto las espaldas. Los diagramas del documento muestran un visor al que acoplar el propio panel de Switch (al más puro estilo Samsung Gear VR). Los sensores de movimiento de la pantalla bastarían para una experiencia competente, de la que se beneficiarían títulos como Resident Evil 7 (o así lo aseguran los rumores).

Patente de Nintendo sobre un visor para Switch.

Patente de Nintendo sobre un visor para Switch.

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Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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